Juego de bloguer@s 2.0: Tartar de salmón ahumado y aguacate

Nueva edición de Juego de bloguer@s. En esta ocasión hemos podido escoger ingrediente, y yo me he decidido por el aguacate.

Nunca había disfrutado tanto de esta fruta como este año, y es que los aguacates que me trae Conreu Sereny son deliciosos. Se acaba su temporada, pero aún tenemos unos días para disfrutar de ella.

Los que me conocéis y seguís mis gastroaventuras por redes, ya sabéis que soy una enamorada de los ahumados de pescado de Martiko.

Compro en tiendas de comida ecológica, y allí es donde descubrí sus ahumados (¡y su salmón salvaje de Alaska!), que enseguida me cautivaron, tanto por su calidad como por su compromiso con la pesca sostenible.

Nos seguimos en redes desde hace tiempo, y un día me escribieron. Fue a finales de octubre, ya tenían listas las novedades para las Navidades y me habían preparado un regalo, en agradecimiento por mi compañía.

Aguacates y salmón… pocas cosas más hacen falta para preparar una cena en un pim pam, sana y deliciosa. Os traigo una receta ideal para una cena festiva. Yo utilicé para ella el lomo de salmón ahumado noruego Lingote de Oro, que con el color oro da a los platos un toque más especial.

 

Tartar de salmón ahumado y aguacate

Ingredientes (para 2 personas): 150 g de lomo de salmón ahumado, 1 aguacate, medio mango, 5-6 tomates cereza, 4 gambas, cebollino, mostaza en grano, aceite de oliva virgen extra y vinagre de Jerez de Moscatel

Pelar las gambas, reservar las cabezas, abrir las gambas por la mitad, aplastar un poco, con delicadeza, y marinar en vinagre de Moscatel. Las cabezas las freiremos en AOVE justo en el momento de servir el plato.

Trocear el aguacate, el mango, los tomates y una parte del salmón, y mezclar con el cebollino picado, la mostaza en grano, AOVE y parte del vinagre de marinar las gambas. Mezclar con delicadeza.

Montar el tartar y servir con el resto del salmón. Los arándanos y las frambuesas le dan un acabado bonito y lo hacen más atractivo en todos los sentidos. Acompañar con pan tostado.

Acompañamos el salmón con The Flower and the Bee Treixadura 2019, un vino alegre que elabora Coto de Gomariz & Los Vinos de Miguel al amparo de la DO Ribeiro. El tartar y el vino se entendieron perfectamente 😉

Aprovecho para desearos una buenas fiestas. Sin duda serán totalmente diferentes a como desearíamos, pero de nosotros depende hacerlas especiales. A pesar de todo, siempre se puede encontrar un motivo para celebrar. Buscaremos esas pequeñas cosas por las que vale la pena vivir, y alzaremos por ellas las copas.

Estas son mis compañeras de juerga cocinera este mes. En sus blogs encontraréis más recetas con calabaza.

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/

Mónica: http://www.dulcedelimon.com

Inma: http://entre3fogones.com/

Eva: https://pekandoconeva13.com/

Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

 

Mucho más que vinos (4)

Las fiestas ya están aquí. Desde hace unos años, en estas fechas dedico una pequeña entrada para haceros propuestas de vinos con los que las celebraciones navideñas serán aún más extraordinarias, y para que el esfuerzo económico de estos días adquiera una dimensión especial: la de la solidaridad.

Primero fue Mucho más que vinos, le siguió Mucho más que vinos (2) y el año pasado repetí en Mucho más que vinos (3). Como podéis comprobar, ¡vuelvo a la carga! Os voy a hacer unas propuestas que seguro os gustarán 😉 Y no dejéis de consultar las sugerencias anteriores, que la mayoría siguen siendo válidas.

 

La unión hace la fuerza

Alella Vinícola y Testuan, dos bodegas de Alella, han sumado energías y han creado dos vinos solidaros, que presentaron en marzo. Los beneficios de la venta de estos vinos van íntegros a la ONG Acción Planetaria.

Sobran Ignorantes 2018

Es un vino blanco elaborado con Garnatxa blanca y Pansa blanca, fermentado y criado en barricas de 500 l, 12 meses sobre sus lías. Acción Planetaria destina los beneficios de este a la Clínica Dental Social de Barcelona Les 1001 Dents, ​​que ofrece asistencia a personas sin recursos.

Actúa! 2019

Es un vino tinto de Syrah con 8 meses de crianza sobre lías. Los beneficios de este vino están destinados al comedor social de Satipo, en Perú, y a facilitar el acceso a tratamiento dental a niñ@s de Colombia y Senegal.

Puedes comprar los vinos a través de la página web de Alella Vinícola o de Acción Planetaria.

 

 

Hi entrem! (¿Entramos?)

El verano pasado Albet i Noya firmó un convenio de colaboración con Entrem, Grupo Cooperativo de inserción laboral, para unirse a este grupo en la lucha a favor de la inclusión social y laboral de las personas con trastornos de salud mental y otros colectivos vulnerables de la Veguería Penedès.

Así nace Curiós Solidari Xarel·lo 100%, un vino fresco i sabroso. No se me ocurre mejor vino para el aperitivo y para acompañar los entrantes de verduras y pescado de estas Navidades.

Puedes comprar el vino a través de la página web de Albet i Noya.

 

#LotsSolidaris Terra Alta

Este año la DO Terra Alta no pudo celebrar la Festa del Vi, y creó una fórmula muy chula para que pudiéramos celebrarla desde casa: ideó cinco lotes solidarios. Los beneficios de las ventas están destinados a La Marató de TV3, que este año está dedicada a recaudar fondos para la lucha contra la COVID-19.

Puedes comprar los lotes a través de la página web de la DO Terra Alta. ¡Es difícil escoger!

 

Caja de vino de los viticultores de la DOCa Priorat

Cada vez que compras una caja de Vins dels Viticultors de la DOQ Priorat, 6 € de tu compra van a la investigación del COVID-19 o para hacer frente a la crisis económica resultante.

Puedes escoger la composición de tu caja y realizar la compra a través de la página web de Vins dels Viticultors de la DOQ.

 

Como podéis ver, hay vinos para todos los gustos, y todos ellos de una gran calidad.

Solo me queda desearos una fiestas muy muy sabrosas 🙂

Receta para un #ViNovell (3): Macarrones gratinados con gambas y queso Feta

La receta de hoy se prepara en un pim pam. El tiempo en que tardan en cocerse los macarrones (o la pasta que prefiráis), es el que necesitaréis para preparar el resto de los ingredientes.

Esta es una receta sencilla y muy sabrosa, tan sencilla que casi sobran las palabras. Os advierto, si lo hacéis se transformará en uno de vuestros platos de pasta favoritos 😉

Macarrones gratinados con gambas y queso Feta

Reservar la mitad de queso feta para, una vez mezclados todos los ingredientes, distribuir sobre la preparación. A continuación, regar con el fumet elaborado con la cabeza de las gambas y un hilo de aceite de oliva virgen extra. Hornear la preparación 5 minutos a 180ºC y gratinar 5 minutos con el gratinador a plena potencia (hasta que se dore el queso).

Anyal Vi Novell Xarel·lo 2020 de Covides, de la D.O. Penedès, es el Vi Novell que escogimos para este plato. ¡Mi primer Vi Novell blanco!

Escoged el que más os guste de entre estos vinos y ¡a disfrutar del #ViNovell!

Foto: PCatS Comunicació

Mil flores para una noche de verano

 

En febrero, en Volver a París, os anunciaba el nacimiento de una bodega en Montsant, el Celler Bell Cross. Ahora nos sorprenden con dos vinos más, vinos frescos y sabrosos, perfectos para el verano.

Debido a la actual situación, decidieron presentarlos en una cata virtual. ¡Ha sido mi primera cata virtual! El 25 de mayo llegaron los vinos a casa,

y el 26 de mayo disfruté especialmente de esta presentación online, ya que fue también la oportunidad de reencontrarme con compañer@s habituales de cata.

Gracias Celler Bell Cross y PCats Comunicació por este momento tan especial de descubrimientos y reencuentros.

A vosotr@s no sé, pero a mi el verano me inspira mucho. En cuanto probé los vinos supe a qué libro iba a acudir para confeccionar dos cenas de verano ligeras y deliciosas, repletas de color, frescor y sabor, como los vinos que acababa de probar.

Hoy comparto con vosotr@s la receta que escogí para La Figaflor 2019, un vino joven 100% Garnatxa blanca. Cosechada a mano y procedente de una viña con baja producción, esta garnacha macera en contacto con sus pieles 12 horas y permanece con sus lías 4 meses en tanques de acero inoxidable. El resultado es un vino blanco de gran intensidad aromática, fresco, untuoso y con muy buena estructura en boca, que permite jugar con una gran variedad de ingredientes a la hora de pensar en un plato para él. Rico en matices aromáticos y con un juego en boca de la acidez y la salinidad, divertido y complejo, con delicadas y persistentes notas de amargor y un ligero dulzor, es un vino ideal para jugar con salsas ligeras pero complejas. Y cuando leí la receta de filetes de atún con patatas y salsa de miel supe inmediatamente que era ideal para La Figaflor.

Si sois amantes del atún, esta receta os va a encantar. ¡Ojo, que engancha! Comparto la receta tal cual sale en el libro. Luego ya os cuento mis tuneos.

 

Filetes de atún con patatas y salsa de miel

Tagliata di tonno con patatine e salsa al miele

Ingredientes (para 6 personas): 6 filetes de atún de 200 g cada uno, 3-4 hojas de limón mirto, 1 diente de ajo laminado, 6 cucharadas de aceite de oliva (y un poco más para rociar), 24 patatas nuevas, sal y pimienta.

Para la salsa: 200 ml de vinagre de vino blanco, 4-5 cucharadas de miel mil flores, 4 tomates pelados (despepitados y en dados), 1 cucharada de perejil picado, 1 cucharada de cebollino picado, aceite de oliva (para rociar), 2 cucharadas de piñones tostados, sal y pimienta.

 

En primer lugar, prepare la salsa. Lleve el vinagre a ebullición en un cazo y déjelo reducir en una cuarta parte. Incorpore 4 cucharadas de la miel, pruébelo y, si fuera necesario, añada un poco más. Aparte el cazo del fuego y deje enfriar la reducción. Ponga el tomate en un bol, sazónelo con una pizca de sal y otra de pimienta y añada el perejil y el cebollino. Riéguelo con la reducción fría e incorpore el aceite y los piñones. Rectifique la sazón y deje reposar la salsa.

Precaliente el horno a 200ºC. Salpimiente los filetes de atún y póngalos en una fuente llana. Añada las hojas de limón mirto y el ajo, rocíelos con aceite y déjelos marinar 10 minutos.

Caliente 3 cucharadas de aceite en una cazuela baja y fría el atún 2 minutos por cada lado, o hasta que esté sellado. Páselo a una fuente refractaria y áselo 10 minutos en el horno. Sáquelo y déjelo reposar unos 10 minutos en un lugar cálido.

Mientras tanto, sancoche las patatas en agua hirviendo con sal 10 minutos y escúrralas. Caliente el aceite restante en una sartén, eche las patatas y rehóguelas a fuego lento, sacudiéndolas, de 10 a 15 minutos, hasta que estén tiernas.

Pase los filetes de atún a una fuente, rodéelos con las patatas y cúbralo todo con la salsa de miel.

Mis tuneos y un olvido

– Escogí para la salsa el vinagre de manzana ecológico de Badia Vinagres. Había probado el vino y tenía claro que le iba a venir de maravilla.

– Como no tenía patatas pequeñas, sancoché las patatas 15 minutos y luego las partí en trozos medianos, para asegurarme su cocción al saltearlas. Las patatas estaban maravillosas 😉

– Como no tenía hojas de limón mirto, mariné el atún con corteza de limón rallada.

– Olvidé tostar los piñones, como puede verse en las fotos 🙂

¡Viva la R-Evolution!

De nuevo ha sido Maite (Tiempos de guisos y libros) la que ha hecho que abandone dos entradas que estoy preparando para el blog y me lance a la aventura.

Libros de cocina, Italia, vino… eso es lo que consigue Maite, hacerme escribir sobre lo que más me gusta, y es que su entusiasmo es siempre una invitación a compartir las cosas sencillas que nos proporcionan esos impagables momentos de pequeña felicidad.

Este libro es una verdadera delicia.

Las recetas que me parecen más fascinantes son las de verduras. Creo que pocas cocinas saben sacarles tanto partido como la italiana. Crudas o cocinadas, calientes o frías, todas las propuestas que hay en él son un festival de color y sabor.

 

La receta: Patate arraganate

Patatas al horno con tomate, orégano y albahaca

Ingredientes: 7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 500 g de patatas cortadas en rodajas finas, 1 cucharadita de orégano seco, sal, pimienta negra recién molida, un puñado grande de hojas de albahaca cortadas en trozos, 300 g de cebollas rojas cortadas en rodajas, 400 g de tomates cherry cortados por la mitad y sin semillas y una cucharada de vino blanco.

Precalentar el horno a 180º C.

Poner 3 cucharadas de aceite de oliva en una fuente para el horno o plato de asar. Colocar una capa de patatas, espolvorear un poco de orégano, salpimentar y esparcir unas hojas de albahaca. Seguir con una capa de cebollas y tomates y rociar el aceite de oliva restante. Seguir con otra capa de patatas y repetir todo el proceso hasta haber añadido toda la verdura al plato. Rociar con el resto de aceite de oliva y el vino blanco.

Tapar con papel de aluminio y poner en el horno durante 45 minutos. Retirar el papel de aluminio y despegar las patatas del fondo de la bandeja con un tenedor, con cuidado de no romperlas. Volver a poner en el horno durante 15-20 minutos más hasta que las patatas estén hechas. Servir inmediatamente.

Mis tuneos: utilicé orégano fresco en vez de seco y también un poco de tomillo fresco. No saqué las semillas a los tomates. Sobre las cucharadas de aceite que ellos proponen, mejor vais rociando las capas con prudencia, porque a mi no me cuadran sus cálculos 😉

Para esta cena tan sencilla y sabrosa tuve claro desde el primer momento qué vino escoger: Indígena 2019, un vino 100 % Garnatxa de la bodega Parés Baltà.

A l@s que me seguís por redes no os sorprenderá. No es un secreto que esta bodega del Penedès me gusta muchísimo. Considero que Marta Casas, una de las enólogas de la bodega, hace un gran trabajo, es una persona inquieta, llenas de vida e ilusión. Su línea R-Evolution define a la perfección algunas de sus virtudes. Cada botella contiene su ansia de contarnos cómo siente el territorio y cada variedad, y cuando la descorchas un torrente de vida y frescor te desborda. Son vinos que con su juventud y frescura acompañan a la perfección cualquier festín de verduras, haciendo crecer en mí el estado de alegría al que me eleva un ágape así.

Como podéis comprobar, son vinos con un precio muy asequible. Un precio modesto si lo comparamos con el placer que proporcionan.

Hace unas semanas hice una compra de vinos a Parés Baltà en la que incluí cuatro vinos de esta colección, vinos para los que preparé cenas sencillas y ligeras, llenas de color y sabor, de alegría, en consonancia con los vinos.

Lo dicho: ¡viva la R-Evolution!

Mucho más que vinos (3)

Las fiestas ya están aquí. Desde hace dos años, en estas fechas dedico una pequeña entrada para haceros propuestas de vinos con los que las celebraciones navideñas serán aún más extraordinarias, y para que el esfuerzo económico de estos días adquiera una dimensión especial: la de la solidaridad.

Primero fue Mucho más que vinos, y el año pasado repetí en Mucho más que vinos (2). Como podéis comprobar, ¡vuelvo a la carga! Os voy a hacer unas propuestas que seguro os gustarán 😉

 

Vermut Musugorri

Musugorri (“mofletes rojos” en euskera) es un vermut que la distribuidora de vinos y cavas Aribau sacó al mercado en 2016. Y aquí sigue aún, haciendo las delicias de los vermuter@s. Detrás de este vermut, hay un proyecto que nació con un objetivo fundamental: ayudar a las asociaciones que recaudan fondos para la investigación del cáncer infantil al Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.

Nos lo cuentan ellos mismos: “Musugorri se elabora de manera tradicional y 100% natural en La Secuita (Tarragona). Para su maceración se utilizan 30 botánicos que le aportan unos intensos y complejos aromas y sabores de marcado carácter mediterráneo. Su suave amargura y delicada dulzura lo hacen equilibrado y persistente.”

Con un diseño divertido y atractivo, Musugorri llenará de color nuestras mesas. Su proyecto social lo hace particularmente especial para abrir con un primer brindis las comidas y cenas de esta Navidad.

 

Rendé Masdéu

Nada queda por escribir sobre lo que le ha sucedido al Celler Rendé Masdéu. Mariona y Jordi nos han escrito a tod@s. Sobran mis palabras.

Fue de las primeras bodegas que visité, enamorada de sus vinos, su aceite y sus vinagres. Aún son muchos los sentimientos encontrados cuando pienso en ellos: tristeza por la pérdida que han sufrido; emoción por la generosidad de las personas que se han volcado para ofrecer la ayuda que estuviera a su alcance; esperanza al ver estas reacciones y admiración por la entereza y la valentía de esta familia.

Estas Navidades os tendremos muy presentes. Podemos adquirir sus vinos a través de su página web, donde también nos indican en qué comercios podemos encontrarlos.

Los vinos de Miguel Torres Chile

“Santa Digna se le llamaba a las cruces de término de una propiedad en España, estas servían para delimitar los territorios, simbolizan la fortuna y protección para aquellos que partían a países remotos, estas se utilizaron para dar el nombre a nuestra primera propiedad en Chile y al primer vino de la familia Torres originado en estas tierras.”

Desde 1979 la familia Torres, que no necesita presentación, tiene bodega en Chile. En esto años la bodega se ha consolidado y, si consultáis su página web, veréis la gran variedad de vinos que ofrece. Desde el principio, lo que más me gustó es que detrás de algunos de estos vinos encontré el sello Fair Trade, muestra de su compromiso con el comercio justo.

Esta garantía de sostenibilidad social, unida al exotismo que para muchos de nosotros representa el vino chileno, hacen que sea muy tentador probar cualquiera de ellos. ¡Mirad!

· Reserva de Pueblo, elaborado con la variedad Uva País.

· Días de Verano, un vino elaborado con Moscatel.

· También con Uva País, y con un bonito nombre, Estelado, han elaborado dos vinos espumosos, a cuál más tentador: un rosado y un Blanc de Noirs.

· Bajo el nombre de Santa Digna, la bodega elabora un total de diez vinos diferentes. Le tengo especial cariño a esta exótica colección, porque mi primer vino de Carmenere fue su Santa Digna. También hacen un vino de Sauvignon blanc sin alcohol.

Como podéis ver, tienen vinos para todos los gustos, y todo ellos con la garantía de un comercio justo.

Solo me queda desearos una fiestas muy muy sabrosas 🙂