Mil flores para una noche de verano

 

En febrero, en Volver a París, os anunciaba el nacimiento de una bodega en Montsant, el Celler Bell Cross. Ahora nos sorprenden con dos vinos más, vinos frescos y sabrosos, perfectos para el verano.

Debido a la actual situación, decidieron presentarlos en una cata virtual. ¡Ha sido mi primera cata virtual! El 25 de mayo llegaron los vinos a casa,

y el 26 de mayo disfruté especialmente de esta presentación online, ya que fue también la oportunidad de reencontrarme con compañer@s habituales de cata.

Gracias Celler Bell Cross y PCats Comunicació por este momento tan especial de descubrimientos y reencuentros.

A vosotr@s no sé, pero a mi el verano me inspira mucho. En cuanto probé los vinos supe a qué libro iba a acudir para confeccionar dos cenas de verano ligeras y deliciosas, repletas de color, frescor y sabor, como los vinos que acababa de probar.

Hoy comparto con vosotr@s la receta que escogí para La Figaflor 2019, un vino joven 100% Garnatxa blanca. Cosechada a mano y procedente de una viña con baja producción, esta garnacha macera en contacto con sus pieles 12 horas y permanece con sus lías 4 meses en tanques de acero inoxidable. El resultado es un vino blanco de gran intensidad aromática, fresco, untuoso y con muy buena estructura en boca, que permite jugar con una gran variedad de ingredientes a la hora de pensar en un plato para él. Rico en matices aromáticos y con un juego en boca de la acidez y la salinidad, divertido y complejo, con delicadas y persistentes notas de amargor y un ligero dulzor, es un vino ideal para jugar con salsas ligeras pero complejas. Y cuando leí la receta de filetes de atún con patatas y salsa de miel supe inmediatamente que era ideal para La Figaflor.

Si sois amantes del atún, esta receta os va a encantar. ¡Ojo, que engancha! Comparto la receta tal cual sale en el libro. Luego ya os cuento mis tuneos.

 

Filetes de atún con patatas y salsa de miel

Tagliata di tonno con patatine e salsa al miele

Ingredientes (para 6 personas): 6 filetes de atún de 200 g cada uno, 3-4 hojas de limón mirto, 1 diente de ajo laminado, 6 cucharadas de aceite de oliva (y un poco más para rociar), 24 patatas nuevas, sal y pimienta.

Para la salsa: 200 ml de vinagre de vino blanco, 4-5 cucharadas de miel mil flores, 4 tomates pelados (despepitados y en dados), 1 cucharada de perejil picado, 1 cucharada de cebollino picado, aceite de oliva (para rociar), 2 cucharadas de piñones tostados, sal y pimienta.

 

En primer lugar, prepare la salsa. Lleve el vinagre a ebullición en un cazo y déjelo reducir en una cuarta parte. Incorpore 4 cucharadas de la miel, pruébelo y, si fuera necesario, añada un poco más. Aparte el cazo del fuego y deje enfriar la reducción. Ponga el tomate en un bol, sazónelo con una pizca de sal y otra de pimienta y añada el perejil y el cebollino. Riéguelo con la reducción fría e incorpore el aceite y los piñones. Rectifique la sazón y deje reposar la salsa.

Precaliente el horno a 200ºC. Salpimiente los filetes de atún y póngalos en una fuente llana. Añada las hojas de limón mirto y el ajo, rocíelos con aceite y déjelos marinar 10 minutos.

Caliente 3 cucharadas de aceite en una cazuela baja y fría el atún 2 minutos por cada lado, o hasta que esté sellado. Páselo a una fuente refractaria y áselo 10 minutos en el horno. Sáquelo y déjelo reposar unos 10 minutos en un lugar cálido.

Mientras tanto, sancoche las patatas en agua hirviendo con sal 10 minutos y escúrralas. Caliente el aceite restante en una sartén, eche las patatas y rehóguelas a fuego lento, sacudiéndolas, de 10 a 15 minutos, hasta que estén tiernas.

Pase los filetes de atún a una fuente, rodéelos con las patatas y cúbralo todo con la salsa de miel.

Mis tuneos y un olvido

– Escogí para la salsa el vinagre de manzana ecológico de Badia Vinagres. Había probado el vino y tenía claro que le iba a venir de maravilla.

– Como no tenía patatas pequeñas, sancoché las patatas 15 minutos y luego las partí en trozos medianos, para asegurarme su cocción al saltearlas. Las patatas estaban maravillosas 😉

– Como no tenía hojas de limón mirto, mariné el atún con corteza de limón rallada.

– Olvidé tostar los piñones, como puede verse en las fotos 🙂

Mediterráneo, el festín

Pocas cosas hay más deliciosas que preparar un festín al aire libre, quizás asistir a uno de invitad@

A lo largo de estos años he preparado varios festines griegos, siempre coincidiendo con estaciones del año en que la amabilidad del tiempo permite disfrutar de un pequeño banquete en la terraza. Si os gusta la cocina griega, seguro que os encantarán las propuestas que os hice en Verano griego, Otoño griego y Viaje a Grecia: dos mezedes y una cerveza.

El viernes pasó esto

Así que he decidido compartir con vosotros mis dos recetas de Moussaká preferidas, recetas que podéis encontrar en estos Libros de cocina griega.

Òlbia’19, el monovarietal de Syrah de Vins de Taller, le fue de perlas a esta lasaña de berenjenas.

Os dejo con el inicio de un divertidísimo capítulo de Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell.

Capítulo 18

Un número de animales

     Toda la casa era un hervidero de actividad. Grupos de campesinos, cargados con cestos de hortalizas y racimos de gallinas estridentes, se aglomeraban en la puerta de atrás. Spiro llegaba dos, hasta tres veces al día con el coche abarrotado de cajas de vino, sillas, mesas plegables y paquetes de comestibles. Las Gurracas, contagiadas de la animación reinante, aleteaban de un lado a otro de la jaula, asomando la cabeza por entre la tela metálica y emitiendo roncos y sonoros comentarios al bullicio. Margo yacía en el suelo del comedor, rodeada de enormes pliegues de papel de estraza sobre los cuales iba dibujando grandes murales con tizas de colores; en el cuarto de estar, Leslie, rodeado de montañas de muebles, calculaba matemáticamente el número de sillas y mesas que la casa podría albergar sin hacerse inhabitable; en la cocina, Mama (asistida por dos chillonas muchachas del campo) se movía en una atmósfera semejante al interior de un volcán, entre nubes de vapor, fogones chispeantes y el dulce bufido y borboteo de las ollas; los perros y yo vagábamos de aquí para allá ayudando en lo que pudiéramos, dando consejo y echando una mano en general; arriba, en su alcoba, Larry dormía beatíficamente. La familia, en suma, preparaba una fiesta.

     Como era costumbre entre nosotros, lo habíamos decidido de improviso y sin otro motivo que un impulso repentino. Rebosante de sentimientos fraternales, la familia había invitado a todas las personas que recordaba, sin exceptuar a algunas a quienes detestábamos cordialmente. Todos nos lanzamos a los preparativos con entusiasmo. Como era a principios de septiembre, decidimos darle el calificativo de fiesta navideña, y para evitar que la cosa resultara demasiado formal invitamos a los participantes a almorzar, merendar y cenar. Ello suponía la elaboración de cantidades ingentes de comida, y Mamá, armada de una pirámide de recetarios desencuadernados, desapareció en la cocina para pasarse allí las horas muertas. Si por acaso salía, con las gafas empañadas de vapor, era casi imposible mantener con ella una conversación que no versase exclusivamente sobre comida.

     En las raras ocasiones en que el deseo de recibir invitados era unánime, lo habitual era que la familia empezara a organizar las cosas con tanta antelación y tales ímpetus que al llegar el día señalado solíamos estar todos exhaustos e irritables. Ni que decir tiene que nuestras fiestas nunca se desarrollaban según lo previsto. Hiciéramos lo que hiciéramos, siempre había algún obstáculo de última hora que cambiaba las agujas de posición y lanzaba nuestros minuciosos planes por una vía totalmente distinta de la esperada. Pero al cabo de los años nos habíamos acostumbrado, y gracias a eso no naufragó nuestra fiesta navideña, casi completamente invadida por los animales. Todo empezó de la manera más inocente, con unos peces rojos.

Volver a París

 

 

Acaba de nacer una bodega, Bell Cros. Hace unos días presentaron su proyecto en Barcelona, pero no puede asistir, y tuvieron el precioso detalle de enviarme uno de sus vinos, El Tracte 2017, un vino 100% Carinyena.

Tenía una maravillosa ternera ecológica en el congelador. No suelo congelar, en mi congelador solo encontraréis una cubitera enfría botellas, cubitos de hielo y, en sus mejores momentos, pequeñas porciones de demi-glace (hay que ser prevenida ;-). Pero de vez en cuando hago un pedido de carne eco y congelo. Hacía mucho tiempo que quería compartir con vosotros una de mis recetas favoritas: la del boeuf bourguignon, de Anthony Bourdain. Podéis encontrar muchas versiones de este delicioso estofado al vino, pero la de Bourdain, del que os hablé hace ya un tiempo en el blog, es particularmente sabrosa.

No hay ninguna duda, los astros se han alineado para inspirar esta nueva propuesta de Armonías en la mesa.

Bell Cros

“Bell Cros es un viñedo. Pero es a la vez una idea, un pensamiento y un deseo de difundir felicidad y situar a la D.O. Montsant en el mapa.”

Así se presentan en su página web. Bell Cros es un nuevo proyecto vitivinícola con orígenes suecos que apuesta por el respecto al entorno y el paisaje. Situada en el municipio de Marçà, en el Priorat, la bodega trabaja en su mayor parte con cepas viejas y se construye sobre la tradición en el cultivo de la viña del Montsant.

Podéis seguir la fascinante aventura de Ann y Peter en su página web, y conocer a todos sus protagonistas.

Que a la cabeza de este proyecto esté el enólogo Joan Asens, es para mi garantía de trabajo honesto y de que sus vinos serán especiales.

Han iniciado su andanza con tres vinos: El Tracte 2017 (100% Carinyena); El Camí 2018 (79% Carinyena, 11% Garnatxa Negra y 10% Ull de Llebre) y L’Addició 2018 (88% Garnatxa Blanca y 12% Macabeo). Pero vendrán más.

La bodega ofrece un Programa para visitantes muy variado y atractivo: “Tres elementos configuran el espíritu de nuestras actividades y son imprescindibles para conocernos mejor y para pasar un tiempo juntos: algo que aprender, algo que hacer y algo que disfrutar.” Así que los amantes del enoturismo sin duda tienen en Bell Cros una mina de conocimientos y diversión.

El Tracte 2017 & el Boeuf bourguignon

No dudé ni un instante que era el momento de compartir con vosotr@s esta receta, y que El Tracte sería el vino perfecto (y así fue) para acompañar mi estofado favorito.

Solo dudé, brevemente, sobre su guarnición. Compartí esta pequeña duda en redes, y quiero contárosla, porque cada vez que cocino este plato, aparecerá, aunque solo sea para volver por unos segundos a París.

“¿Patatas? ¿Arroz? ¿Qué escoger para acompañar el Boeuf Bourguignon? Y entonces siempre me acuerdo de un restaurante cerca del Luxemburgo.
En otoño o invierno, al entrar en el restaurante venían a recibirte con pequeñas servilletas de papel para que desenteláramos los cristales de las gafas. Luego te acomodaban en una mesa, normalmente semi-compartida, y te traían una copa de vino antes que la carta.

El estofado de ternera con olivas que hacían era sabroso, lo acompañaban de pasta hervida, seguramente (sin duda) por la mañana, y no había nada más delicioso.

Cada viaje a París cenábamos allí, por lo menos una vez. En nuestro último viaje a París ya no pudimos. El restaurante había cerrado y en su lugar hay uno de esos locales anónimos de los que hay a millones en todo el mundo.

Así que hoy (sábado 8 de febrero), el Boeuf bourguignon lo acompañaré con pasta.”

El Tracte acompañó maravillosamente al boeuf. Este vino fresco y vivo desborda en cada sorbo fruta negra jugosa. Sus refrescantes balsámicos de sotobosque mediterráneo se entienden a la perfección con sus taninos discretos y golosos, y tras cada sorbo, quieres más.

Por cierto, aquí os dejo la receta.

¡Larga vida a Bell Cros!

Amig@s y libros (3)

Ya han pasado las Navidades, ¡pero se acerca el día de Reyes! Desde hace dos años, en estas fechas dedico una pequeña entrada para recomendaros algunos libros.

Primero fue Amig@s y libros, y el año pasado repetí en Amig@s y libros (2). Como podéis comprobar, ¡vuelvo a la carga! Os voy a hacer unas propuestas que seguro os gustarán 😉

Pero antes, algo que repito cada año y nunca me cansaré de repetir: escribir es muy difícil, y en un mundo donde diariamente muchas personas abandonan sus proyectos e ilusiones, cansadas y desencantadas por no tener apoyos, que otras consigan su propósito es siempre motivo de alegría y celebración.

Los tres cerditos y el Lobo. ¿Cómo era el cuento?, de Kaffa

Edicions Bellaterra

De Kaffa ya os hablé el año pasado, cuando os recomendé su primer cuento, Caperucita Roja y el Lobo Feroz. ¿Cómo era el cuento?

Kaffa esta vez ha adaptado el cuento de Los tres cerditos. De nuevo con una cuidada edición de Edicions Bellaterra y acompañado por la brillante guía pedagógica elaborada por Dolores Juliano.

¿Cómo es el cuento? Mejor os lo cuenta kaffa.

 

Els millors vins dolços de Catalunya i els seus maridatges, de Lluís Romero Garrido

Cossetània Edicions

Si como yo sois amantes del vino dulce, este es sin duda vuestro libro. Lluís es una persona generosa, sencilla y sabia, y todo esto se refleja en su obra. Leer a Lluís es siempre un placer, las notas de cata que escribe para la selección de Vinissimus me gustan mucho, son completas y claras, algunas muy emocionantes. Transmite su pasión y conocimientos con una cuidada y sencilla redacción que hace que disfrutes de cada página y, algo aún mejor, que aprendas mucho. El libro es un buen manual de vinos dulces y a la vez una pequeña y delicada joya, que se me antoja ambarina.

Si quieres saber un poco más del libro y de Lluís, la editorial nos los presenta en su página web.

Lluís está trabajando en un nuevo libro, un libro que espero con mucha ilusión.

Foto “robada” a Lluís 🙂

 

Formatgeries artesanes de Catalunya. Rutes per 93 obradors, de Ramon Roset i Morera

Cossetània Edicions

Los amantes de los quesos somos doblemente afortunad@s. En menos de tres meses han visto la luz dos libros que nos van a hacer disfrutar de lo lindo.

Formatgeries artesanes de Catalunya. Rutes per 93 obradors es una invitación a descubrir todas las queserías y quesos artesanos que se elaboran actualmente en Cataluña, nos acerca a las personas que los elaboran y al territorio que hace de cada uno de ellos un producto único. En las primeras páginas nos cuenta de forma breve y clara todo lo que siempre hemos querido saber sobre el queso. A continuación, nos propone nueve rutas queseras que nos llevan por todos los rincones de Cataluña. Este libro seguro que va a convertirse en una guía de viajes imprescindible para much@s de nosotr@s.

El otro libro que ha escrito Ramon este año es El gran libro del queso, publicado por RBA Libros.

 

Barcelona Slow Food Guide 2020

Slow Food Barcelona ha vuelto a publicar una guía de restaurantes. En esta segunda publicación encontrarás más de 101 establecimentos (la mayoría son restaurantes pero también incluye alguna panadería) que cultivan la calidad y tienen la mirada puesta en la sostenibilidad, el producto de proximidad y en sus productores.

Foto “robada” a Slow Food Barcelona 🙂

Sin duda es un buen regalo para los amantes de la buena mesa. Puedes adquirir la guía en la web de Slow Food Kitchen Barcelona.

 

Bien, solo me queda desearos un maravilloso año, y que los Reyes Magos sean espléndidos.

Este fresco de la capilla griega de la catacumba paleocristiana de Priscilla, en Roma, es la primera representación que se conoce de los tres Reyes Magos.

Verano tardío

Calabazas, acuarela de John Singer Sargent.

Para la medicina tradicional china el verano tardío es una estación formada por el final de agosto, septiembre y octubre.

Hoy Margarita, en su blog, nos habla de los alimentos más adecuados para esta estación y la forma en que deben consumirse.

Yo, con este menú que he preparado, os ofrezco una forma más de disfrutar de esta estación maravillosa.

Ensalada templada de garbanzos, calabaza y feta

Ingredientes (para 4 comensales):

800 g de calabaza cortada en dados de 1cm, 1 cucharada de AOVE, 2 granos de ajo pelados y picados, 800 g de garbanzos hervidos, 200 g de queso feta desmigado, 40 g de hojas de coriandro fresco, 65 g de pipas de calabaza tostadas

Para la vinagreta de pimientos rojos asados: 4 pimientos rojos asados, 2 cucharadas de vinagre de arroz, 2 cucharadas de zumo de lima, 1 cucharada de AOVE, sal, pimienta recién molida

Preparación

1 Precalentar el horno a 200ºC.

2 Mezclar la calabaza, el aceite y el ajo en un recipiente apto para el horno. Cocinar 30 minutos sin cubrir, mezclando bien de vez en cuando.

3 Mientras, preparar la vinagreta. Pelar los pimientos asados y picarlos muy pequeños. Mezclar con el resto de ingredientes en un cuenco.

4 En una ensaladera mezclar la calabaza, la vinagreta y los ingredientes restantes.

Mis tuneos

He sustituido la lima por limón, pero solo porque no encontré limas.

 

Pan de maíz

Ingredientes (para 12 comensales):

750 g de maíz, 180 ml de leche fermentada, 2 huevos ligeramente batidos, 50 g de mantequilla fundida, 150 g de harina con levadura incorporada, 170 g de harina de maíz, media cucharadita de café de sal, 60g de gruyer gruesamente rallado, 15 g de perejil picado fino

Preparación

1 Precalentar el horno a 200ºC.

2 Untar con aceite un molde de 22 cm de diámetro. Mezclar 2/3 de los granos de maíz con 2 cucharadas soperas de leche fermentada. Juntar el resto de maíz, de leche fermentada, los huevos y la mantequilla.

3 Tamizar las harinas sobre un cuenco. Añadir la sal, el queso y el perejil. Incorporar la preparación anterior (1). Mezclar bien. Verter en el molde y hornear 50 minutos. Transcurrido este tiempo, sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla, como mínimo 10 minutos, antes de desmoldar.

Mis tuneos

He sustituido la leche fermentada por yogur, la mantequilla por AOVE y el gruyer por un queso de oveja curado.

 

¿Pueden embotellarse los colores, aromas y sabores del verano tardío? ¡Sí! Albert Costa lo ha hecho con La Joaquina, el vino ideal para acompañar esta explosión de colores, aromas y sabores y disfrutar plenamente de esta estación maravillosa.

Todo en este vino nos evoca el verano tardío. La vista se llena del color del trigo dorado por el sol, su frescor anuncia un cambio de estación, y su madurez nos evoca otro verano que llega a su fin. Este es un vino para saborear sin prisas en la compañía deseada.

En la página web de la bodega podéis encontrar más información sobre este bonito homenaje que Albert ha hecho a las mujeres de Porrera: El proyecto de las mujeres. Un proyecto precioso con tres vinos solidarios.

No puedo dejar pasar la oportunidad de presentaros a Albert y a Joaquina (la foto la he tomado prestada de su cuenta de Facebook).

La Joaquina está elaborado con Escanyavella, una variedad antigua del Priorat que algunos enólogos han recuperado. La uva se prensa y el mosto se pasa a una jarra de 500 l, con el interior cubierto de cera, donde fermenta y se cría durante 3 meses.

Como siempre, os dejo con el libro que me ha inspirado estas delicias.

Por cierto, que con el pan que sobró tuvimos una cena de rechupete. Tostamos el pan y lo acompañamos de un guacamole casero y con una copa de Parxet Cuvée 21 Ecológico 2016

Otras colaboraciones con Marga:

Colores de invierno

Fantasía hindú

Primavera en crudo

Verano, rojo, sandía

Viaje a Grecia: dos mezedes y una cerveza

Sirenas – Odisea, de la serie “Antigüedades”, de Gaitis Yannis (1923-1984). Fuente: National Gallery – Alexandros Soutzos Museum.

El 29 de noviembre del año pasado hice un menú para una de las cervezas de la selección de Birrabox. Os explicaba cómo los conocí, la propuesta que me hicieron y os invité a un sabroso Viaje a Tailandia con Birrabox.

Desde entonces tengo pendientes dos viajes gastronómicos más. Hasta ahora no he tenido tiempo de retomar estos menús, y hoy tenía ganas de un viaje por Grecia… ¡hay que alargar las vacaciones como sea!

¿Quién puede resistirse a unos mezedes? Y menos aún si van acompañados de Fix Hellas Dark, una cerveza tipo Schwarzbier que le va de maravilla a los mezedes que os propongo.

Mi viaje gastronómico, como casi siempre, empezó entre las páginas de un libro: La cocina de Vefa, de Phaidon, esta vez acompañado con la música, porque no hay viaje sin música, de The Essence Of Charlie Parker.

Estos son los mezedes que escogí para Fix Hellas Dark:

  • Keftedes me kitrino kolokithi (Buñuelos de calabaza)
  • Kroketes titiou (Croquetas de queso)

¿Me acompañáis en este delicioso viaje?

 

Keftedes me kitrino kolokithi

Buñuelos de calabaza

Ingredientes

para 20-25 buñuelos

  • 1 kg de calabaza pelada y rallada
  • 150 g de espinacas picadas finas
  • 3-4 tallos de ajo fresco picados finos o 1 diente de ajo pequeño picado fino
  • 4 cebolletas picadas finas
  • 5 cucharadas de eneldo fresco picado fino
  • 5 cucharadas de hojas de hinojo picadas finas
  • 4 cucharadas de hojas de menta fresca picadas finas
  • sal y pimienta
  • 3 huevos ligeramente batidos
  • 250 g de queso feta desmenuzado (o un queso suave rallado)
  • una pizca de comino molido
  • una pizca de canela molida
  • 100 g de pan rallado
  • harina (para rebozar)
  • aceite de oliva (para freír)

Preparación

Poner la calabaza en un escurridor, salar y dejar escurrir 1-2 horas. Estrujarla con las manos para eliminar el máximo de líquido posible.

En un cuenco, mezclar las espinacas, el ajo, las cebolletas y las hierbas frescas, salpimentar al gusto y amasar ligeramente.

Añadir la calabaza, el queso, los huevos y las especias, e ir incorporando el pan rallado hasta conseguir una mezcla fina y maleable. Dejarla enfriar en la nevera 30 minutos.

A continuación hacer bolitas con la mezcla, rebozarlas en harina y aplanarlas con las palmas de las manos.

En una sartén de fondo grueso, verter 2 dedos de aceite, calentarlo y freír los buñuelos por tandas a fuego medio unos 5 minutos o hasta que se doren por ambas caras. Retirar y escurrir sobre papel de cocina.

Puedes tomarlos tanto fríos como calientes, acompañados de tzatziki (ver receta más adelante), salsa de ajo o salsa de berenjena. También puedes hacer una salsa de yogur sencilla aliñando un yogur bien batido con ajo majado, aceite y una pizca de sal.

 

Kroketes titiou

Croquetas de queso

Ingredientes

para 30 croquetas

  • 700 g de queso kaseri o gouda rallado
  • 2 cucharadas de harina
  • 3 claras de huevo ligeramente batidas
  • ¼ de cucharadita de pimienta blanca molida
  • aceite de oliva (para freír)

Preparación

En un cuenco, mezclar el queso, la harina, las claras y la pimienta.

Dejar la mezcla en el frigorífico hasta que esté espesa y maleable. Si queda demasiado blanda y pegajosa, añadir queso rallado hasta conseguir la consistencia adecuada para poderla manipular. Tomar cucharadas de la mezcla y amasar con las manos formando bolitas pequeñas (en esta fase las croquetas pueden conservarse en el frigorífico o congelarse hasta su uso).

Puedes rebozar las bolitas en huevo y luego en pan rallado, así conservarán mejor su forma.

En una sartén con el aceite bien caliente freír las croquetas, dándoles la vuelta varias veces, hasta que estén bien doradas. Retirar con una espumadera y escurrir sobre papel de cocina. Servir calientes.

 

Tzatziki

Cortar un pepino en láminas muy finas, colocarlas en un escurridor, salar con moderación y dejar escurrir dos horas. Estrujarlo con las manos para eliminar el máximo de líquido posible.

En un cuenco mezclar 750 ml de yogur (si es de tipo griego, mejor), el pepino, ¾ dientes de ajo picados finos, una pizca de sal y 3-4 cucharadas de aceite de oliva. Mezclar muy bien y conservar en la nevera hasta el momento de servir. Si lo deseas, puedes añadir 3 cucharadas de eneldo fresco picado.

 

El siguiente viaje gastronómico que nos espera es por Alemania, con Dinkelacker Privat. Pero eso será en otoño…

Juego en el Neuen See en Tiergarten, de Lesser Ury (1861-1931). Fuente: kreuzberged.com