Juego de bloguer@s 2.0: Frittata de espárragos y salmón ahumado con pesto de hinojo

Los espárragos son los prota de esta nueva edición de Juego de bloguer@s.

Os traigo una receta de un libro que me inspira mucho, lleno de recetas desenfadas, sencillas y deliciosas. Un libro que me transporta de inmediato al final de la rue Mouffetard, donde está la librería en que lo compré. Motivo suficiente para acudir a él.

Esta receta es muy sencilla. Yo la he tuneado mucho. Voy a compartir la receta que he hecho, y al final os explicaré la original.

Frittata de espárragos y salmón ahumado con pesto de hinojo

Ingredientes (para 2 personas): 18 espárragos (340 g), 150 g de salmón ahumado, 20 g de queso Parmesano rallado, 6 huevos, 160 ml de leche, sal y pimienta negra recién molida

Para el pesto: 70 g de hojas y algunos tallos de hinojo fresco, piñones (a placer), 1 diente de ajo, 2 cucharadas de queso Parmesano rallado, 60 ml de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada de zumo de limón

Precalentar el horno a 180 ºC. Untar 2 moldes de 15 cm de diámetro. Recubrir el molde con papel sulfurizado.

Cortar los espárragos en trozos de 4 cm. Reservar las puntas.

Rellenar los moldes con los espárragos, el salmón cortado en trozos y el queso.

En un cuenco mezclar los huevos batidos con la leche. Salpimentar. Verter la preparación en los cuencos y repartir sobre ella las puntas de los espárragos.

Hornear unos 25 minutos. Dejar reposar 5 minutos antes de desmoldar.

Mientras, preparar el pesto. En un robot picar el hinojo, los piñones, el ajo y el zumo de limón. A continuación, ir añadiendo aceite hasta obtener una salsa fina y fluida. Incorporar el queso y mezclar. Servir la frittata con el pesto.

Mis tuneos:

– La receta del libro está pensada para un molde de muffins de 6 alvéolos de 180 ml.

– La receta original se hace con trucha ahumada y con nata en vez de leche.

– El pesto original se elabora con rúcula.

Titiana Brut Rosé Pinot Noir 2016 es un cava elaborado en Alella por Bodegas Parxet. Sabroso y fresco, es ideal para acompañar esta frittata. Untuoso, de delicada y firme estructura, armoniza de maravilla con el queso y el salmón. La burbuja fina y viva, desengrasa las papilas y nos permite disfrutar de su frescor, entendiéndose de fábula con los anisados y el cítrico del pesto. La combinación entre el sutil amargor final y el discreto dulzor de este brut lo hacen ideal para acompañar los espárragos.

Estas son mis compañer@s de juerga cocinera este mes. En sus blogs encontraréis más recetas con espárragos.

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/

Mónica: http://www.dulcedelimon.com

José Fernando: https://www.elemparrao.es/

Inma: http://entre3fogones.com/

Eva: https://pekandoconeva13.com/

Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

Juego de bloguer@s 2.0: Croquetas de boniato y coco

Nueva edición de Juego de bloguer@s. En esta ocasión el prota es… ¡el boniato! Casi el mismo día que salió escogido este exótico tubérculo, encontré esta receta, sencilla y delicada, y en menos de veinticuatro horas ya estaba preparándolas.

El 31 de octubre del 2013 compartí en el blog una receta muy sencilla, la de las bolitas de coco (coquitos), unos pequeños dulces que hago desde pequeña.

Aún hoy es la entrada del blog más visitada. Así que imagino que por el ciberespacio hay much@s amantes del coco. Esta receta es para vosotr@s, cocoadict@s. Seguro que os va a encantar tanto como la de los coquitos.

Croquetas de boniato de Todos los Santos

Ingredientes: 1 kg de boniatos, 250 de coco rallado, 8 cucharadas de miel, ½ cucharada de canela en polvo

Cepillar y lavar los boniatos; asarlos al horno hasta que estén tiernos. Una vez tibios, pelar y aplastar con un tenedor.

Mezclar en un cuenco los boniatos, la miel y la mitad del coco rallado. Trabajar hasta obtener una masa homogénea y manipulable. Añadir más coco si es necesario.

Mezclar el resto del coco con la canela.

Formar croquetas con la masa y rebozarlas con la mezcla de coco y canela.

Estas croquetas, según nos cuenta Karin Leiz en su delicioso libro, se preparan en Granada para Todos los Santos.

Un vino de vendimia tardía de Moscatel es un acompañamiento ideal para estas ligeras y delicadas croquetas. ¡Ojo, que enganchan!

Estas son mis compañeras de juerga cocinera este mes. En sus blogs encontraréis más recetas con boniatos.

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/

Mónica: http://www.dulcedelimon.com

Inma: http://entre3fogones.com/

Eva: https://pekandoconeva13.com/

Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

Juego de bloguer@s 2.0: Calabaza asada especiada rellena de tomates secos

Nueva edición de Juego de bloguer@s. En esta ocasión la prota es… ¡la calabaza! ¡Vaya sorpresa! 😉

Me lo he pasado muy bien buscando recetas, preparándola y escogiendo un vino para ella. Es de esas entradas del blog que disfruto especialmente, ya que une tres de mis pasiones: comida, libros y vino.

Esta es una receta inspirada en la receta de Calabacita cricket ball squash asada entera, del libro En casa con Jamie, editado por RBA. Un libro lleno de color, sabor y muchas ideas para cultivar verduras en casa.

Así habla Jamie de esta receta en su libro:

Yo no encontré calabacitas pequeñas, y utilicé una Butternut (también llamada cacahuete o violín). Para elaborar la receta empleé los dos extremos de la calabaza y con medio boniato confeccioné la tapa, que resultó se la parte más buena de la receta.

 

Calabaza asada especiada rellena de tomates secos

Ingredientes (para 4 personas): 4 calabacitas redondas, 1 cucharadita de orégano seco, 1 cucharadita rasa de semillas de cilantro, 1-2 guindillas rojas secas picadas, una pizca de canela molida, 8 tomates secados al sol en aceite, sal marina, pimienta negra recién molida, un puñado generoso de rúcula, aceite de oliva virgen extra, ½ limón, 250 g de queso de cabra o queso feta

Precalienta el horno a 180ºC, termostato 4. Corta una tapadera a las calabacitas en la parte de la que surge el pedúnculo. Extrae las semillas y deséchalas (en mi caso, extraje un poco de pulpa para dejar más espacio).

Tritura todas las hierbas y especias en el mortero, hasta convertirlas en polvo.

Escurre los tomates secos, pero conserva el aceite. Vierte un poco de este aceite dentro de cada calabaza y, con los dedos, unta su interior. Salpimentar el interior y perfumar con la mezcla de especias.

Pica muy finos los tomates secos y añádelos al interior de las calabazas, removiendo bien su contenido.

Coloca las tapaderas correspondientes en cada una de las calabazas. Colócalas en una bandeja apta para el horno y ásalas en el horno ya caliente durante unos 45 minutos o 1 hora, hasta que la carne en su interior esté tierna y suave (en mi caso necesitó 1 hora y ½).

Sacar las calabazas del horno y dejar templar. Mientras, salpimentar la rúcula (apio) y rociar con el aceite y el zumo de limón (yo la acompañé con apio). Cortar el queso. Poner cada calabacita en un plato y disponer la rúcula (apio) y el queso a su alrededor.

Esta preparación admite muchas variantes. El otoño, fértil en setas, nos ofrece la oportunidad de rellenarlas de setas salteadas con panceta ahumada, y antes de poner al horno, podemos incluso agregarle un poco de queso.

Acompañamos la calabaza especiada con Efecte Reserva Brut 2017 de Albet i Noya, un espumoso Clàssic Penedès fresco, vivo, sabroso y muy versátil, que se entendió de maravilla con las especias, las notas frescas y golosas de la calabaza caramelizada, el estallido de frescor del apio y la cremosidad y sapidez del queso de cabra.

Estas son mis compañeras de juerga cocinera este mes. En sus blogs encontraréis más recetas con calabaza.

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/

Mónica: http://www.dulcedelimon.com

Inma: http://entre3fogones.com/

Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

Dos sorbetes de frutas para el verano

No es la primera ni será la última vez que comparta con vosotr@s recetas de este libro maravilloso. Estos días han sido días de prudentes reencuentros, emocionantes y muy especiales, y quise cerrar cada cena de una forma especial. Hice dos sorbetes, ambos deliciosos, así que he decidido publicar las dos recetas, sencillísimas, rápidas, sabrosas y muy muy muy refrescantes. El verano nos ofrece frutas maravillosas, y estos dos sorbetes la oportunidad de disfrutar de ellas de una forma diferente.

Aquí tenéis las recetas, tal cual están en el libro, aunque os voy explicando mis tuneos. Aviso, con la emoción de los reencuentros me olvidé de hacer fotos “bonitas”, pero en cuanto leáis las recetas vais a desear hacerlas 😉

 

Sorbete de albaricoque

Sorbetto d’albicocche

Ingredientes: 200 g de azúcar, 400 g de albaricoques deshuesados, 100 ml de agua y 2 cucharadas de ron blanco.

Mis tuneos: puse 150 g de azúcar, menos agua y prescindí del ron blanco.

Ponga el azúcar en una cazuela, vierta 100 ml de agua de agua y llévelo a ebullición sin dejar de remover hasta que el azúcar se disuelva. Hierva el almíbar 10 minutos sin remover,

añada los albaricoques y prosiga con la cocción 5 minutos más. (Mis albaricoques estaban muy firmes, así que proseguí la cocción 10 minutos más, hasta que quedaron blandos para poder extraer la pulpa al colarlos).

Presione los albaricoques a través de un colador de nailon dispuesto sobre un bol para tamizar la pulpa y mézclela con el ron. (Yo utilicé un colador chino y me fue de fábula). Páselo a un recipiente apto para el congelador y congélelo una hora, hasta que se espese. Pase el sorbete a un bol, bátalo bien 2 o 3 minutos, devuélvalo al recipiente y déjelo 2 o 3 horas más en el congelador. Sirva en boles individuales o vasos altos.

 

Sorbete de cereza

Sorbetto di ciliegie

Ingredientes: 300 g de cerezas maduras deshuesadas, 150 g de azúcar glass, 200 ml de agua y ½ cucharadita de esencia de almendra.

Mis tuneos: puse menos azúcar, mucha menos agua y no disponía de esencia de almendra.

Ponga las cerezas, el azúcar y la esencia de almendra en la batidora, vierta 200 ml de agua y tritúrelo bien. Páselo a un molde rectangular (el mío era redondo) y congélelo, removiendo 2 o 3 veces cada hora durante 2 o 3 horas. Saque el sorbete del congelador, repártalo entre 4 boles de cristal y sírvalo.

Mil flores para una noche de verano

 

En febrero, en Volver a París, os anunciaba el nacimiento de una bodega en Montsant, el Celler Bell Cross. Ahora nos sorprenden con dos vinos más, vinos frescos y sabrosos, perfectos para el verano.

Debido a la actual situación, decidieron presentarlos en una cata virtual. ¡Ha sido mi primera cata virtual! El 25 de mayo llegaron los vinos a casa,

y el 26 de mayo disfruté especialmente de esta presentación online, ya que fue también la oportunidad de reencontrarme con compañer@s habituales de cata.

Gracias Celler Bell Cross y PCats Comunicació por este momento tan especial de descubrimientos y reencuentros.

A vosotr@s no sé, pero a mi el verano me inspira mucho. En cuanto probé los vinos supe a qué libro iba a acudir para confeccionar dos cenas de verano ligeras y deliciosas, repletas de color, frescor y sabor, como los vinos que acababa de probar.

Hoy comparto con vosotr@s la receta que escogí para La Figaflor 2019, un vino joven 100% Garnatxa blanca. Cosechada a mano y procedente de una viña con baja producción, esta garnacha macera en contacto con sus pieles 12 horas y permanece con sus lías 4 meses en tanques de acero inoxidable. El resultado es un vino blanco de gran intensidad aromática, fresco, untuoso y con muy buena estructura en boca, que permite jugar con una gran variedad de ingredientes a la hora de pensar en un plato para él. Rico en matices aromáticos y con un juego en boca de la acidez y la salinidad, divertido y complejo, con delicadas y persistentes notas de amargor y un ligero dulzor, es un vino ideal para jugar con salsas ligeras pero complejas. Y cuando leí la receta de filetes de atún con patatas y salsa de miel supe inmediatamente que era ideal para La Figaflor.

Si sois amantes del atún, esta receta os va a encantar. ¡Ojo, que engancha! Comparto la receta tal cual sale en el libro. Luego ya os cuento mis tuneos.

 

Filetes de atún con patatas y salsa de miel

Tagliata di tonno con patatine e salsa al miele

Ingredientes (para 6 personas): 6 filetes de atún de 200 g cada uno, 3-4 hojas de limón mirto, 1 diente de ajo laminado, 6 cucharadas de aceite de oliva (y un poco más para rociar), 24 patatas nuevas, sal y pimienta.

Para la salsa: 200 ml de vinagre de vino blanco, 4-5 cucharadas de miel mil flores, 4 tomates pelados (despepitados y en dados), 1 cucharada de perejil picado, 1 cucharada de cebollino picado, aceite de oliva (para rociar), 2 cucharadas de piñones tostados, sal y pimienta.

 

En primer lugar, prepare la salsa. Lleve el vinagre a ebullición en un cazo y déjelo reducir en una cuarta parte. Incorpore 4 cucharadas de la miel, pruébelo y, si fuera necesario, añada un poco más. Aparte el cazo del fuego y deje enfriar la reducción. Ponga el tomate en un bol, sazónelo con una pizca de sal y otra de pimienta y añada el perejil y el cebollino. Riéguelo con la reducción fría e incorpore el aceite y los piñones. Rectifique la sazón y deje reposar la salsa.

Precaliente el horno a 200ºC. Salpimiente los filetes de atún y póngalos en una fuente llana. Añada las hojas de limón mirto y el ajo, rocíelos con aceite y déjelos marinar 10 minutos.

Caliente 3 cucharadas de aceite en una cazuela baja y fría el atún 2 minutos por cada lado, o hasta que esté sellado. Páselo a una fuente refractaria y áselo 10 minutos en el horno. Sáquelo y déjelo reposar unos 10 minutos en un lugar cálido.

Mientras tanto, sancoche las patatas en agua hirviendo con sal 10 minutos y escúrralas. Caliente el aceite restante en una sartén, eche las patatas y rehóguelas a fuego lento, sacudiéndolas, de 10 a 15 minutos, hasta que estén tiernas.

Pase los filetes de atún a una fuente, rodéelos con las patatas y cúbralo todo con la salsa de miel.

Mis tuneos y un olvido

– Escogí para la salsa el vinagre de manzana ecológico de Badia Vinagres. Había probado el vino y tenía claro que le iba a venir de maravilla.

– Como no tenía patatas pequeñas, sancoché las patatas 15 minutos y luego las partí en trozos medianos, para asegurarme su cocción al saltearlas. Las patatas estaban maravillosas 😉

– Como no tenía hojas de limón mirto, mariné el atún con corteza de limón rallada.

– Olvidé tostar los piñones, como puede verse en las fotos 🙂

¡Viva la R-Evolution!

De nuevo ha sido Maite (Tiempos de guisos y libros) la que ha hecho que abandone dos entradas que estoy preparando para el blog y me lance a la aventura.

Libros de cocina, Italia, vino… eso es lo que consigue Maite, hacerme escribir sobre lo que más me gusta, y es que su entusiasmo es siempre una invitación a compartir las cosas sencillas que nos proporcionan esos impagables momentos de pequeña felicidad.

Este libro es una verdadera delicia.

Las recetas que me parecen más fascinantes son las de verduras. Creo que pocas cocinas saben sacarles tanto partido como la italiana. Crudas o cocinadas, calientes o frías, todas las propuestas que hay en él son un festival de color y sabor.

 

La receta: Patate arraganate

Patatas al horno con tomate, orégano y albahaca

Ingredientes: 7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 500 g de patatas cortadas en rodajas finas, 1 cucharadita de orégano seco, sal, pimienta negra recién molida, un puñado grande de hojas de albahaca cortadas en trozos, 300 g de cebollas rojas cortadas en rodajas, 400 g de tomates cherry cortados por la mitad y sin semillas y una cucharada de vino blanco.

Precalentar el horno a 180º C.

Poner 3 cucharadas de aceite de oliva en una fuente para el horno o plato de asar. Colocar una capa de patatas, espolvorear un poco de orégano, salpimentar y esparcir unas hojas de albahaca. Seguir con una capa de cebollas y tomates y rociar el aceite de oliva restante. Seguir con otra capa de patatas y repetir todo el proceso hasta haber añadido toda la verdura al plato. Rociar con el resto de aceite de oliva y el vino blanco.

Tapar con papel de aluminio y poner en el horno durante 45 minutos. Retirar el papel de aluminio y despegar las patatas del fondo de la bandeja con un tenedor, con cuidado de no romperlas. Volver a poner en el horno durante 15-20 minutos más hasta que las patatas estén hechas. Servir inmediatamente.

Mis tuneos: utilicé orégano fresco en vez de seco y también un poco de tomillo fresco. No saqué las semillas a los tomates. Sobre las cucharadas de aceite que ellos proponen, mejor vais rociando las capas con prudencia, porque a mi no me cuadran sus cálculos 😉

Para esta cena tan sencilla y sabrosa tuve claro desde el primer momento qué vino escoger: Indígena 2019, un vino 100 % Garnatxa de la bodega Parés Baltà.

A l@s que me seguís por redes no os sorprenderá. No es un secreto que esta bodega del Penedès me gusta muchísimo. Considero que Marta Casas, una de las enólogas de la bodega, hace un gran trabajo, es una persona inquieta, llenas de vida e ilusión. Su línea R-Evolution define a la perfección algunas de sus virtudes. Cada botella contiene su ansia de contarnos cómo siente el territorio y cada variedad, y cuando la descorchas un torrente de vida y frescor te desborda. Son vinos que con su juventud y frescura acompañan a la perfección cualquier festín de verduras, haciendo crecer en mí el estado de alegría al que me eleva un ágape así.

Como podéis comprobar, son vinos con un precio muy asequible. Un precio modesto si lo comparamos con el placer que proporcionan.

Hace unas semanas hice una compra de vinos a Parés Baltà en la que incluí cuatro vinos de esta colección, vinos para los que preparé cenas sencillas y ligeras, llenas de color y sabor, de alegría, en consonancia con los vinos.

Lo dicho: ¡viva la R-Evolution!