Juego de bloguer@s 2.0: Alcachofas con requesón al estilo de Calabria

La alcachofa es la prota de esta nueva edición de Juego de bloguer@s.

Os traigo una receta calabresa realmente deliciosa. Una forma muy diferente de preparar las alcachofas.

Alcachofas con requesón al estilo de Calabria

Ingredientes: 4 alcachofas, 200 g de requesón, 20 g de queso Parmesano rallado, 3 huevos, 1 cebolla mediana, nuez moscada, perejil, pan rallado, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra recién molida

Cortar las alcachofas en láminas finas y hervir 5 minutos. Escurrir y reservar. Cortar la cebolla pequeña y freír en aceite de oliva hasta que estén tiernas. Añadir las alcachofas y cocinar a fuego medio 5-10 minutos.

Salpimentar, espolvorear con el perejil picado y mezclar bien.

Precalentar el horno a 200 ºC.

Trabajar el requesón hasta obtener una pasta y mezclar con las alcachofas.

Por otra parte, batir los huevos y mezclar con el queso Parmesano rallado.

En una fuente refractaria untada en aceite colocar la mezcla de las alcachofas y el requesón, a continuación, cubrir con los huevos batidos con el queso y espolvorear con el pan rallado. Rociar la preparación con un poco de aceite y hornear entre 20-25 minutos.

Artífice Tinto 2017 es un vino que elabora Borja Pérez en la D.O. Ycoden-Daute-Isora. De este vino me entusiasmó su frescor, la fluidez en boca y las delicadas notas amargas, un punto balsámicas, que acompañaron muy bien a la alcachofa.

Estas son mis compañeras de juerga cocinera este mes. En sus blogs encontraréis más recetas con alcachofas o coliflor, que en la votación salieron empatadas.

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/

Mónica: http://www.dulcedelimon.com

Inma: http://entre3fogones.com/

Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

Mucho más que vinos (4)

Las fiestas ya están aquí. Desde hace unos años, en estas fechas dedico una pequeña entrada para haceros propuestas de vinos con los que las celebraciones navideñas serán aún más extraordinarias, y para que el esfuerzo económico de estos días adquiera una dimensión especial: la de la solidaridad.

Primero fue Mucho más que vinos, le siguió Mucho más que vinos (2) y el año pasado repetí en Mucho más que vinos (3). Como podéis comprobar, ¡vuelvo a la carga! Os voy a hacer unas propuestas que seguro os gustarán 😉 Y no dejéis de consultar las sugerencias anteriores, que la mayoría siguen siendo válidas.

 

La unión hace la fuerza

Alella Vinícola y Testuan, dos bodegas de Alella, han sumado energías y han creado dos vinos solidaros, que presentaron en marzo. Los beneficios de la venta de estos vinos van íntegros a la ONG Acción Planetaria.

Sobran Ignorantes 2018

Es un vino blanco elaborado con Garnatxa blanca y Pansa blanca, fermentado y criado en barricas de 500 l, 12 meses sobre sus lías. Acción Planetaria destina los beneficios de este a la Clínica Dental Social de Barcelona Les 1001 Dents, ​​que ofrece asistencia a personas sin recursos.

Actúa! 2019

Es un vino tinto de Syrah con 8 meses de crianza sobre lías. Los beneficios de este vino están destinados al comedor social de Satipo, en Perú, y a facilitar el acceso a tratamiento dental a niñ@s de Colombia y Senegal.

Puedes comprar los vinos a través de la página web de Alella Vinícola o de Acción Planetaria.

 

 

Hi entrem! (¿Entramos?)

El verano pasado Albet i Noya firmó un convenio de colaboración con Entrem, Grupo Cooperativo de inserción laboral, para unirse a este grupo en la lucha a favor de la inclusión social y laboral de las personas con trastornos de salud mental y otros colectivos vulnerables de la Veguería Penedès.

Así nace Curiós Solidari Xarel·lo 100%, un vino fresco i sabroso. No se me ocurre mejor vino para el aperitivo y para acompañar los entrantes de verduras y pescado de estas Navidades.

Puedes comprar el vino a través de la página web de Albet i Noya.

 

#LotsSolidaris Terra Alta

Este año la DO Terra Alta no pudo celebrar la Festa del Vi, y creó una fórmula muy chula para que pudiéramos celebrarla desde casa: ideó cinco lotes solidarios. Los beneficios de las ventas están destinados a La Marató de TV3, que este año está dedicada a recaudar fondos para la lucha contra la COVID-19.

Puedes comprar los lotes a través de la página web de la DO Terra Alta. ¡Es difícil escoger!

 

Caja de vino de los viticultores de la DOCa Priorat

Cada vez que compras una caja de Vins dels Viticultors de la DOQ Priorat, 6 € de tu compra van a la investigación del COVID-19 o para hacer frente a la crisis económica resultante.

Puedes escoger la composición de tu caja y realizar la compra a través de la página web de Vins dels Viticultors de la DOQ.

 

Como podéis ver, hay vinos para todos los gustos, y todos ellos de una gran calidad.

Solo me queda desearos una fiestas muy muy sabrosas 🙂

Receta para un #ViNovell (2): Wok de berenjena y atún

¡Ya está aquí el #ViNovell! ¿Os lo había dicho? 😉

Hoy os traigo una receta que tarda más en prepararse que en cocinarse. Eso es lo que suele pasar los platos que se preparan con Wok. Si no disponéis de uno, una sartén también os servirá.

Casi no voy ha comentar nada, porque las fotos hablan por sí solas. ¿Os animáis a preparar este mar y montaña con toques orientales? ¡Vamos allá!

Wok de berenjena y atún

Las semillas son de amapola, sésamo blanco y sésamo negro. La mayor parte las incorporé en el último momento al wok, y reservé unas pocas para decorar y jugar con las diferentes texturas.

La salsa: salsa de soja, vinagre de sauco y jengibre rallado. Cualquier vinagre suave que os guste le sentará bien. Se incorpora en el momento final, con el wok ya fuera del fuego.

Mariné en la salsa dos trozos de atún crudo, que no cociné y añadí al final al plato, para darle un punto de frescor y de nuevo jugar con diferentes texturas.

El Novell 2020 del Celler Cooperatiu Espolla, de la D.O. Empordà, es el Vi Novell que escogimos para este plato. ¡Mi primer Vi Novell del Empordà!

Escoged el que más os guste de entre estos vinos y ¡a disfrutar del #ViNovell!

Foto: PCatS Comunicació

Receta para un #ViNovell (1): Calabaza y ajos tiernos con merluza envuelta en jamón ibérico

¡Ya está aquí el #ViNovell!

Los amantes del vino estos días disfrutamos de un momento muy especial, y es que acaban de salir los primeros vinos de la añada 2020, vamos, que estamos en plena fiesta del Vi Novell.

El Vi Novell es un vino jovencísimo, directo, una explosión de frescor, aromas y sensaciones. Invita a beber sin complicaciones, a relajar todos tus sentidos y disfrutar del momento.

Es también una invitación a cocinar platos rápidos y sencillos, en los que el producto es el protagonista absoluto. Así que compartiré con vosotros los platos que prepare para estos vinos. Serán entradas cortas que espero disfrutéis y os animen a cocinar y a disfrutar del Vi Novell.

Calabaza y ajos tiernos con merluza envuelta en jamón ibérico

Freír la calabaza y los ajos tiernos a fuego lento en un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Reservar sobre papel absorbente y salar.

Salpimentar el filete de merluza y envolverlo con las lonchas de jamón ibérico (ojo al salar la merluza, pues el jamón pasará sal a la carne del pescado y, además, como está frito, aumentará la sensación de salado). Freír a fuego medio-alto en la misma sartén que se ha frito la calabaza y los ajos tiernos, sin añadir aceite, primero con la parte de la piel sobre la sartén (unos dos minutos) y luego por el otro lado (un minuto).

¡Y listos! El pescado cuando se cocina envuelto en jamón (o beicon, si lo prefieres) está delicioso. Esta receta también funciona de maravilla con el rape y el lenguado.

El Trepat Novell 2020 del Celler Carles Andreu, de la D.O. Conca de Barberà, es el Vi Novell que escogimos para este plato.

Escoged el que más os guste de entre estos vinos y ¡a disfrutar del #ViNovell!

Foto: PCatS Comunicació

Zapallitos para Martí

Este es mi único cofre del tesoro. No quiero ninguno más. Mafalda me salva una y otra vez de la imbecilidad que nos rodea. Así que acudo a ella cuando necesito reír y no perder el sentido crítico del mundo. Cincuenta y seis años después de su nacimiento, cada tira sigue teniendo pleno sentido en la actualidad.

Durante estos días he vuelto de nuevo a Quino, y he pasado con Mafalda los últimos minutos de muchos días antes de apagar la luz y entregarme a los caprichos de Morfeo.

En una de las tiras con la sopa como protagonista (no comparto con ella la aversión a la sopa :-), encontré una referencia gastronómica que desconocía, y no me refiero al panqueque 😉

Inmediatamente busqué que era un zapallito, y decidí hacerle un pequeño homenaje a esta eterna niña-viejuna. Aunque no encontré esta variedad, valga la intención y la ilusión.

Como por suerte las alegrías tampoco nunca vienen solas, coincidió esta lectura con la llegada de la cesta de Conreu Sereny

y del Pack Prèmium de Albet i Noya.

Triada perfecta para una noche cualquiera. Aquí os dejo la receta.

 

Calabacines rellenoIngredientes: calabacines, carne picada de lo que te apetezca (ternera, cerdo, cordero, pollo o mezcla de carnes), tocino salado, tomates cherry, zanahoria, ajos tiernos, puerro, pan rallado, queso, aceitunas rellenas de anchoa (no están en la imagen, pero me apeteció ;-), aceite de oliva virgen extra, vino de Jerez, laurel, sal y pimienta negra recién molida.

 

Vaciar con cuidado los calabacines, desechar las semillas, pero reserva la carne.

Picar todos los ingredientes muy pequeños e irlos incorporando a la cazuela, con aceite y a fuego medio, en este orden: tocino, zanahoria, puerro y ajos tiernos. Dejad un intervalo de 5 minutos entre ingrediente e ingrediente. Cuando todo esté bien pochado, incorporar la carne pica, mezclar bien, y cuando empiece a estar cocinada,

añadir los tomates cherry cortados por la mitad (primero dejarlos con la parte de la pulpa boca arriba, y a los 5 minutos girarlos y chafarlos con ayuda de la cuchara).

Añadir el laurel y el Jerez, mezclar bien, y cocinar a fuego suave unos 30 minutos.

Mientras, preparar el resto de los ingredientes. Cortar una parte del queso en trocitos y rallar el resto (en mi caso con corteza incluida). Rallar el pan y cortar las aceitunas en cuartos.

Cuando la carne esté hecha, incorporar las aceitunas y mezclar. Precalentar el horno a 220ºC. Rellenar los calabacines. Distribuir sobre ellos los trocitos de queso, a continuación, el queso rallado y espolvorear con el pan rallado. Rociar con un hilo de aceite y cocinar de 20 a 30 minutos, según el grosor del calabacín.

Estos calabacines están deliciosos.

Los acompañamos con Reserva Martí 2013, que les vino de perlas tanto a los calabacines como a la larga y maravillosa sobremesa.

Mediterráneo, el festín

Pocas cosas hay más deliciosas que preparar un festín al aire libre, quizás asistir a uno de invitad@

A lo largo de estos años he preparado varios festines griegos, siempre coincidiendo con estaciones del año en que la amabilidad del tiempo permite disfrutar de un pequeño banquete en la terraza. Si os gusta la cocina griega, seguro que os encantarán las propuestas que os hice en Verano griego, Otoño griego y Viaje a Grecia: dos mezedes y una cerveza.

El viernes pasó esto

Así que he decidido compartir con vosotros mis dos recetas de Moussaká preferidas, recetas que podéis encontrar en estos Libros de cocina griega.

Òlbia’19, el monovarietal de Syrah de Vins de Taller, le fue de perlas a esta lasaña de berenjenas.

Os dejo con el inicio de un divertidísimo capítulo de Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell.

Capítulo 18

Un número de animales

     Toda la casa era un hervidero de actividad. Grupos de campesinos, cargados con cestos de hortalizas y racimos de gallinas estridentes, se aglomeraban en la puerta de atrás. Spiro llegaba dos, hasta tres veces al día con el coche abarrotado de cajas de vino, sillas, mesas plegables y paquetes de comestibles. Las Gurracas, contagiadas de la animación reinante, aleteaban de un lado a otro de la jaula, asomando la cabeza por entre la tela metálica y emitiendo roncos y sonoros comentarios al bullicio. Margo yacía en el suelo del comedor, rodeada de enormes pliegues de papel de estraza sobre los cuales iba dibujando grandes murales con tizas de colores; en el cuarto de estar, Leslie, rodeado de montañas de muebles, calculaba matemáticamente el número de sillas y mesas que la casa podría albergar sin hacerse inhabitable; en la cocina, Mama (asistida por dos chillonas muchachas del campo) se movía en una atmósfera semejante al interior de un volcán, entre nubes de vapor, fogones chispeantes y el dulce bufido y borboteo de las ollas; los perros y yo vagábamos de aquí para allá ayudando en lo que pudiéramos, dando consejo y echando una mano en general; arriba, en su alcoba, Larry dormía beatíficamente. La familia, en suma, preparaba una fiesta.

     Como era costumbre entre nosotros, lo habíamos decidido de improviso y sin otro motivo que un impulso repentino. Rebosante de sentimientos fraternales, la familia había invitado a todas las personas que recordaba, sin exceptuar a algunas a quienes detestábamos cordialmente. Todos nos lanzamos a los preparativos con entusiasmo. Como era a principios de septiembre, decidimos darle el calificativo de fiesta navideña, y para evitar que la cosa resultara demasiado formal invitamos a los participantes a almorzar, merendar y cenar. Ello suponía la elaboración de cantidades ingentes de comida, y Mamá, armada de una pirámide de recetarios desencuadernados, desapareció en la cocina para pasarse allí las horas muertas. Si por acaso salía, con las gafas empañadas de vapor, era casi imposible mantener con ella una conversación que no versase exclusivamente sobre comida.

     En las raras ocasiones en que el deseo de recibir invitados era unánime, lo habitual era que la familia empezara a organizar las cosas con tanta antelación y tales ímpetus que al llegar el día señalado solíamos estar todos exhaustos e irritables. Ni que decir tiene que nuestras fiestas nunca se desarrollaban según lo previsto. Hiciéramos lo que hiciéramos, siempre había algún obstáculo de última hora que cambiaba las agujas de posición y lanzaba nuestros minuciosos planes por una vía totalmente distinta de la esperada. Pero al cabo de los años nos habíamos acostumbrado, y gracias a eso no naufragó nuestra fiesta navideña, casi completamente invadida por los animales. Todo empezó de la manera más inocente, con unos peces rojos.