El vermut es para el invierno

Sí, sí, habéis leído bien: Priorat B&D Lab nos presentó hace unos días en Barcelona los nuevos Dos Déus Vermuth Caliente: Nordic y Mediterranean.

Son dos vermuts pensados para disfrutar especialmente en invierno. Inspirándose en la tradición del vino caliente especiado del norte de Europa, estos vermuts nos permiten acercarnos a esta bebida de una forma muy tentadora ahora que bajan las temperaturas. Me parece una propuesta innovadora y sorprendente, estoy deseando sacarlo a la mesa estas fiestas.

En Dos Déus  Vermuth Caliente Nordic los protagonistas son los aromas balsámicos y especiados, particularmente clavo y canela. Dos Déus  Vermuth Caliente Mediterranean es un sorbo de goloso café con piel de naranja. Cuando se calientan, los aromas se liberan de forma delicada y cada sorbo se convierte en un festival de aromas y sabor.

Ojo, que también pueden servirse fríos. Prueba y decide cómo te gusta más.

El día de la presentación nos recibieron con Dos Déus Vermuth Caliente Mediterranean, con unos granos de café tostado infusionados. El flechazo fue instantáneo, y conquistó sin remisión mi corazón vermutero.

Entre vermut y vermut, nos lo pasamos bomba haciendo galletas de jengibre, ya sabéis, las galletas que adornan durante estos días muchos árboles de Navidad, especialmente en el norte de Europa. Fue Rafa Delgado, el chef de pastelería de Cocina Hermanos Torres, quien nos enseñó a hacerlas.

Os dejo la receta. Vosotr@s decidiréis si comerlas o colgarlas del árbol. Yo lo tengo claro 🙂

Galletas de jengibre

Para las galletas: 200 g de mantequilla, 100 g de azúcar moreno, 1 huevo, 80 g de miel o miel de caña, 450 g de harina, 5 g de jengibre en polvo y 5 g de canela en polvo.

Para el Glaseado Royal: 60 g de clara de huevo, 5 g de zumo de limón, 330 g de azúcar glas, colorante en pasta (opcional).

Las galletas

Es importante que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente. Mezclar la mantequilla en pomada con el azúcar. Añadir la miel y el huevo y mezclar hasta que quede una pasta homogénea. Añadir la harina, el jengibre y la canela. Amasar de nuevo.

Estirar la masa en láminas de 4-5 cm de grosor. Si se puede, dejar reposar 24 h la masa fuera de la nevera, bien filmada y en un lugar fresco, antes de dar forma a las galletas y de hornearlas.

Cortar las galletas con la forma deseada y hornear a 160 ºC unos 15 minutos.

El Glaseado Royal

Montar las claras con el zumo de limón, con la ayuda de una batidora. Añadir el azúcar glas y seguir montando. Una vez tenga la densidad necesaria, añadir, si se desea, el colorante.

Con ayuda de una manga pastelera, decorar las galletas. El glaseado se seca muy rápido, así que una vez lo hayas aplicado a la galleta, decórala rápidamente con lo que más te guste.

Un menú para Mon Pare

Todo empieza una radiante y fría mañana de marzo.

El destino: Les Vinyes del Convent, la única bodega de la Terra Alta que se encuentra en Horta de Sant Joan, una población tradicionalmente ligada al mundo del vino y bajo el paraguas de la Denominación de Origen Terra Alta.

La bodega se inauguró en junio de 2017 con cinco referencias: Los Ceps de la Via Verda Blanc, Los Ceps de la Via Verda Negre, Els Costums Blanc, Els Costums Negre y Mas de Sotorres.

Desde entonces han visto la luz otros dos vinos: Lola Bel, un rosado 100% Garnacha peluda, homenaje a la madre de Elías Gil, y el reciente Mon Pare, el protagonista de esta entrada.

La belleza de sus “campos” de sol i serena es lo que me enamoró definitivamente de Les Vinyes del Convent.

Ese día disfrutamos de sus vinos y de una gran comida, de la que hablaré otro día, porque fue muy inspiradora y sin duda digna de una publicación en la sección Recetas robadas 😉

En octubre vio la luz Mon Pare, un vino muy especial que nace para conmemorar el centenario del nacimiento de Rodrigo Gil, padre de Elías, el actual propietario de la bodega, y que es un empresario y viticultor procedente de una familia dedicada al mundo del vino desde hace más de dos siglos.

Mon Pare 2016 es un vino elaborado sin prisas, hecho de Syrah, Cabernet Sauvignon y Garnacha. Fermenta en depósitos de acero inoxidable y, posteriormente, envejece durante 18 meses en fudres de 5.000 litros. Después se embotella y se deja en reposo durante un mínimo de 6 meses. El resultado es un vino aromático, fresco y sabroso, goloso y delicado, que pide en susurros una comida hecha con mimo. Un vino que invita a buscar recetas en libros especiales, y a cocinar sin prisas para disfrutar de una comida redonda y una sobremesa larga y cálida.

Mon Pare me llevó hasta uno de los libros que más me gusta, La cucina verde, de Carlo Bernasconi, un homenaje que el cocinero rinde a su nonna.

Necesitaba un buen acompañamiento para el plato que escogí, y un pan de olivas italiano siempre lo es. Espero que disfrutéis de este maridaje tan especial, donde la memoria y los recuerdos invitan a detener el reloj para crear un momento único que permanezca también en nuestra memoria.

Pan de olivas

Ingredientes (para hacer 2 panes)

  • 350 g de harina blanca
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 sobre de levadura en polvo
  • 1/2 cucharada de orégano fresco, picado
  • 175 ml de agua tibia
  • 55 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 15 aceitunas sin hueso

Preparación

1 Tamizar la harina y la sal sobre un cuenco. Añadir la levadura y el orégano y mezclar. Hacer un hueco en el centro y añadir el agua y 45 ml de aceite. Mezclar hasta hacer una pasta.

2 Volcar la masa sobre una superficie enharinada y amasar 10 minutos, hasta que esté compacta y elástica. Ponerla en un cuenco engrasado con aceite, cubrir con plástico transparente, y dejar en un lugar cálido una hora, hasta que la masa haya doblado su tamaño.

3 Volcar de nuevo la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasar 2-3 minutos. Presionar la masa sobre una bandeja de horno engrasada, o cubierta con papel apto para el horno, hasta obtener un óvalo de 1 cm de espesor. Con los dedos, hacer 15 orificios en la superficie del pan. Colocar una aceituna en cada uno, presionando. Untar el pan con el aceite restante, cubrir con plástico transparente y dejar reposar 30 minutos.

4 Mientras, precalentar el horno a 220 ºC. Transcurridos los 30 minutos, retirar el plástico que cubre el pan y hornear de 20 a 25 minutos, hasta que el pan suene hueco al golpearlo. Servir caliente.

Albóndigas de espinacas con taleggio

Ingredientes para 4 comensales

  • 200 g de espinacas congeladas (o frescas salteadas en una sartén con un chorrito de aceite)
  • 50 g de cebolla
  • 40 g de mantequilla
  • ½ cucharada de nuez moscada rallada
  • 250 g de pan de molde
  • 50 ml de leche
  • 3 huevos
  • 70 g de harina
  • sal
  • pimienta negra recién molida

Para la salsa

  • 60 g de taleggio
  • 100 g de crema de leche
  • 30 g de mantequilla
  • sal
  • pimienta negra recién molida
  • cebollino

Preparación

1 Pelar las cebollas, picarlas bien finas y rehogarlas con la mantequilla 10 minutos. Agregar las espinacas descongeladas y escurridas y sazonar con sal, pimienta y nuez moscada. Reservar.

2 Desmigajar el pan de molde o cortarlo en trocitos pequeños e introducirlo en un cuenco. Añadir primero la leche y luego las espinacas y mezclar bien. Agregar los huevos ligeramente batidos con la harina. Mezclarlo todo bien y dejar reposar la masa unos 30 minutos en la nevera.

3 Hervir abundante agua con sal en una olla. Con las manos húmedas, formar 16 bolas del tamaño de un huevo con la masa de espinacas, meterlas con cuidado en el agua hirviendo, y cocer durante unos 10 minutos.

4 Sacar las albóndigas con un cucharón, dejarlas en una fuente previamente untada con mantequilla y meterlas en el horno para mantenerlas calientes.

5 Fundir el queso, sin la corteza, con la crema de leche y la mantequilla en una sartén hasta obtener una salsa cremosa. Sazonar con sal y pimienta.

6 Repartir las albóndigas en cuatro platos, cubrirlas con la salsa, adornar con cebollinos cortados a tiras y servir enseguida.

Verano tardío

Calabazas, acuarela de John Singer Sargent.

Para la medicina tradicional china el verano tardío es una estación formada por el final de agosto, septiembre y octubre.

Hoy Margarita, en su blog, nos habla de los alimentos más adecuados para esta estación y la forma en que deben consumirse.

Yo, con este menú que he preparado, os ofrezco una forma más de disfrutar de esta estación maravillosa.

Ensalada templada de garbanzos, calabaza y feta

Ingredientes (para 4 comensales):

800 g de calabaza cortada en dados de 1cm, 1 cucharada de AOVE, 2 granos de ajo pelados y picados, 800 g de garbanzos hervidos, 200 g de queso feta desmigado, 40 g de hojas de coriandro fresco, 65 g de pipas de calabaza tostadas

Para la vinagreta de pimientos rojos asados: 4 pimientos rojos asados, 2 cucharadas de vinagre de arroz, 2 cucharadas de zumo de lima, 1 cucharada de AOVE, sal, pimienta recién molida

Preparación

1 Precalentar el horno a 200ºC.

2 Mezclar la calabaza, el aceite y el ajo en un recipiente apto para el horno. Cocinar 30 minutos sin cubrir, mezclando bien de vez en cuando.

3 Mientras, preparar la vinagreta. Pelar los pimientos asados y picarlos muy pequeños. Mezclar con el resto de ingredientes en un cuenco.

4 En una ensaladera mezclar la calabaza, la vinagreta y los ingredientes restantes.

Mis tuneos

He sustituido la lima por limón, pero solo porque no encontré limas.

 

Pan de maíz

Ingredientes (para 12 comensales):

750 g de maíz, 180 ml de leche fermentada, 2 huevos ligeramente batidos, 50 g de mantequilla fundida, 150 g de harina con levadura incorporada, 170 g de harina de maíz, media cucharadita de café de sal, 60g de gruyer gruesamente rallado, 15 g de perejil picado fino

Preparación

1 Precalentar el horno a 200ºC.

2 Untar con aceite un molde de 22 cm de diámetro. Mezclar 2/3 de los granos de maíz con 2 cucharadas soperas de leche fermentada. Juntar el resto de maíz, de leche fermentada, los huevos y la mantequilla.

3 Tamizar las harinas sobre un cuenco. Añadir la sal, el queso y el perejil. Incorporar la preparación anterior (1). Mezclar bien. Verter en el molde y hornear 50 minutos. Transcurrido este tiempo, sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla, como mínimo 10 minutos, antes de desmoldar.

Mis tuneos

He sustituido la leche fermentada por yogur, la mantequilla por AOVE y el gruyer por un queso de oveja curado.

 

¿Pueden embotellarse los colores, aromas y sabores del verano tardío? ¡Sí! Albert Costa lo ha hecho con La Joaquina, el vino ideal para acompañar esta explosión de colores, aromas y sabores y disfrutar plenamente de esta estación maravillosa.

Todo en este vino nos evoca el verano tardío. La vista se llena del color del trigo dorado por el sol, su frescor anuncia un cambio de estación, y su madurez nos evoca otro verano que llega a su fin. Este es un vino para saborear sin prisas en la compañía deseada.

En la página web de la bodega podéis encontrar más información sobre este bonito homenaje que Albert ha hecho a las mujeres de Porrera: El proyecto de las mujeres. Un proyecto precioso con tres vinos solidarios.

No puedo dejar pasar la oportunidad de presentaros a Albert y a Joaquina (la foto la he tomado prestada de su cuenta de Facebook).

La Joaquina está elaborado con Escanyavella, una variedad antigua del Priorat que algunos enólogos han recuperado. La uva se prensa y el mosto se pasa a una jarra de 500 l, con el interior cubierto de cera, donde fermenta y se cría durante 3 meses.

Como siempre, os dejo con el libro que me ha inspirado estas delicias.

Por cierto, que con el pan que sobró tuvimos una cena de rechupete. Tostamos el pan y lo acompañamos de un guacamole casero y con una copa de Parxet Cuvée 21 Ecológico 2016

Otras colaboraciones con Marga:

Colores de invierno

Fantasía hindú

Primavera en crudo

Verano, rojo, sandía

Viaje a Grecia: dos mezedes y una cerveza

Sirenas – Odisea, de la serie “Antigüedades”, de Gaitis Yannis (1923-1984). Fuente: National Gallery – Alexandros Soutzos Museum.

El 29 de noviembre del año pasado hice un menú para una de las cervezas de la selección de Birrabox. Os explicaba cómo los conocí, la propuesta que me hicieron y os invité a un sabroso Viaje a Tailandia con Birrabox.

Desde entonces tengo pendientes dos viajes gastronómicos más. Hasta ahora no he tenido tiempo de retomar estos menús, y hoy tenía ganas de un viaje por Grecia… ¡hay que alargar las vacaciones como sea!

¿Quién puede resistirse a unos mezedes? Y menos aún si van acompañados de Fix Hellas Dark, una cerveza tipo Schwarzbier que le va de maravilla a los mezedes que os propongo.

Mi viaje gastronómico, como casi siempre, empezó entre las páginas de un libro: La cocina de Vefa, de Phaidon, esta vez acompañado con la música, porque no hay viaje sin música, de The Essence Of Charlie Parker.

Estos son los mezedes que escogí para Fix Hellas Dark:

  • Keftedes me kitrino kolokithi (Buñuelos de calabaza)
  • Kroketes titiou (Croquetas de queso)

¿Me acompañáis en este delicioso viaje?

 

Keftedes me kitrino kolokithi

Buñuelos de calabaza

Ingredientes

para 20-25 buñuelos

  • 1 kg de calabaza pelada y rallada
  • 150 g de espinacas picadas finas
  • 3-4 tallos de ajo fresco picados finos o 1 diente de ajo pequeño picado fino
  • 4 cebolletas picadas finas
  • 5 cucharadas de eneldo fresco picado fino
  • 5 cucharadas de hojas de hinojo picadas finas
  • 4 cucharadas de hojas de menta fresca picadas finas
  • sal y pimienta
  • 3 huevos ligeramente batidos
  • 250 g de queso feta desmenuzado (o un queso suave rallado)
  • una pizca de comino molido
  • una pizca de canela molida
  • 100 g de pan rallado
  • harina (para rebozar)
  • aceite de oliva (para freír)

Preparación

Poner la calabaza en un escurridor, salar y dejar escurrir 1-2 horas. Estrujarla con las manos para eliminar el máximo de líquido posible.

En un cuenco, mezclar las espinacas, el ajo, las cebolletas y las hierbas frescas, salpimentar al gusto y amasar ligeramente.

Añadir la calabaza, el queso, los huevos y las especias, e ir incorporando el pan rallado hasta conseguir una mezcla fina y maleable. Dejarla enfriar en la nevera 30 minutos.

A continuación hacer bolitas con la mezcla, rebozarlas en harina y aplanarlas con las palmas de las manos.

En una sartén de fondo grueso, verter 2 dedos de aceite, calentarlo y freír los buñuelos por tandas a fuego medio unos 5 minutos o hasta que se doren por ambas caras. Retirar y escurrir sobre papel de cocina.

Puedes tomarlos tanto fríos como calientes, acompañados de tzatziki (ver receta más adelante), salsa de ajo o salsa de berenjena. También puedes hacer una salsa de yogur sencilla aliñando un yogur bien batido con ajo majado, aceite y una pizca de sal.

 

Kroketes titiou

Croquetas de queso

Ingredientes

para 30 croquetas

  • 700 g de queso kaseri o gouda rallado
  • 2 cucharadas de harina
  • 3 claras de huevo ligeramente batidas
  • ¼ de cucharadita de pimienta blanca molida
  • aceite de oliva (para freír)

Preparación

En un cuenco, mezclar el queso, la harina, las claras y la pimienta.

Dejar la mezcla en el frigorífico hasta que esté espesa y maleable. Si queda demasiado blanda y pegajosa, añadir queso rallado hasta conseguir la consistencia adecuada para poderla manipular. Tomar cucharadas de la mezcla y amasar con las manos formando bolitas pequeñas (en esta fase las croquetas pueden conservarse en el frigorífico o congelarse hasta su uso).

Puedes rebozar las bolitas en huevo y luego en pan rallado, así conservarán mejor su forma.

En una sartén con el aceite bien caliente freír las croquetas, dándoles la vuelta varias veces, hasta que estén bien doradas. Retirar con una espumadera y escurrir sobre papel de cocina. Servir calientes.

 

Tzatziki

Cortar un pepino en láminas muy finas, colocarlas en un escurridor, salar con moderación y dejar escurrir dos horas. Estrujarlo con las manos para eliminar el máximo de líquido posible.

En un cuenco mezclar 750 ml de yogur (si es de tipo griego, mejor), el pepino, ¾ dientes de ajo picados finos, una pizca de sal y 3-4 cucharadas de aceite de oliva. Mezclar muy bien y conservar en la nevera hasta el momento de servir. Si lo deseas, puedes añadir 3 cucharadas de eneldo fresco picado.

 

El siguiente viaje gastronómico que nos espera es por Alemania, con Dinkelacker Privat. Pero eso será en otoño…

Juego en el Neuen See en Tiergarten, de Lesser Ury (1861-1931). Fuente: kreuzberged.com

Capricis para una noche de verano

 

En la última entrada del blog os hablé de una visita muy especial a Vilarnau.

Vilarnau ha iniciado una nueva línea de vinos que tiene como protagonista la variedad Xarel·lo, autóctona del Penedès, una variedad que a mi me chifla. Els Capricis de Vilarnau (Los Caprichos de Vilarnau) está formado por un maravilloso trio:

Els Capricis Xarel·loEls Capricis Xarel·lo CastanyerCava Els Capricis Xarel.lo Castanyer.

Tuve la fortuna de llevarme a casa Els Capricis Xarel·lo Castanyer (D.O. Penedès), un vino fermentado y criado seis meses en barricas nuevas de castaño. Els Capricis es un vino muy especial, untuoso y fresco, que acompañará de maravilla cualquier comida o cena de verano.

Yo os propongo disfrutarlo con unos rollitos de col y pescado.

Rollitos de col y pescado

Ingredientes

para 4 comensales

  • una col rizada de unos 800 g
  • 1 cucharadita de sal
  • 4 filetes de merluza o rape de 200 g cada uno
  • 2 cucharadas de crema de queso
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de crema de leche
  • ½ cucharadita de pimienta blanca recién molida
  • 2 cucharadas de mostaza
  • ½ cucharadita de albahaca seca
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo
  • 1,2 dl de vino blanco
  • 1,2 dl de caldo de verduras caliente
  • jamón serrano cortado a daditos
  • el zumo de ½ limón

Preparar la col

Limpiar la col y blanquearla en agua hirviendo de 8 a 10 minutos. Como yo hice rollitos para dos personas, separé las hojas primero y las blanqueé 5 minutos.

Preparar la farsa

Lavar los filetes de pescado, secarlos y picar la carne hasta dejarlo muy picado.

Añadirle el zumo de limón, la crema de queso, la crema de leche, los huevos, 1 cucharada de mostaza, la albahaca, salpimentar y mezclar muy bien.

Los rollitos

Eliminar el nervio centrar de las hojas, con cuidado. Poner de 3 a 4 hojas, una sobre otra, y cubrirlas con el relleno de pescado.

Doblar las hojas por los lados y enrollarlas sobre sí mismas. Si lo crees necesario, atarlas con bramante.

Freír los rollitos, uniformemente, en una cucharada de aceite.

Mezclar la mostaza restante con el vino y verter sobre los rollitos. Taparlos y dejarlos cocer 30 minutos a fuego lento.

El acompañamiento

Picar el resto de la col y rehogar junto con el jamón en el aceite restante. Cocinar luego con el caldo de verduras 15 minutos más. Salpimentar.

Acompañar los rollitos con la col rehogada y, por supuesto, con Els capricis Xarel·lo Castanyer 😉

Colores de invierno

Winter Tunnel with Snow, David Hockney (2006).

Para l@s paseantes y l@s artistas, siempre atent@s y curios@s, el invierno es una estación llena de color. Para l@s cociner@s, siempre atent@s y curios@s, también 🙂 

De nuevo colaboro con Marga, y he decidido hacer un menú sencillo y muy sabroso. Porque en invierno nuestra mesa también se llena de color, y donde hay color, hay sabor 😉 

Visitad el blog de Marga, que hoy habla de la alimentación para el invierno según la medicina china. Este es el menú que he confeccionado para esta ocasión.

 

Gratín de calabaza e hinojo con gorgonzola

Ingredientes

(para cuatro personas)

  • 800 g de calabaza
  • 2 bulbos pequeños de hinojo
  • 125 g de queso gorgonzola troceado grueso
  • 1 cucharada sopera de harina
  • 500 ml de crema de leche
  • 35 g de pan rallado
  • sal y pimienta negra recién molida

 

Preparación

Precalentar el horno a 200 ºC.

Confeccionar una bechamel con la harina y la crema de leche.

Limpiar y pelar la calabaza. Cortar en lonchas finas y cocerlas 5 minutos en agua (también puedes cocerlas al vapor).

Limpiar el bulbo de hinojo y cortar también muy fino. Lavar también las hojas y picarlas.

Superponer en una bandeja apta para el horno los trozos de calabaza, de hinojo, ¾ del queso y la mitad de las hojas del hinojo. Salpimentar con mesura, ya que el queso gorgonzola es salado.

Cubrir la preparación con la bechamel,

tapar la bandeja con papel de aluminio y cocinar en el horno 20 minutos.

Transcurrido este tiempo, encender el gratinador del horno. Sacar el papel de aluminio, espolvorear la preparación con el pan rallado y repartir el resto del queso.

Volver a introducir la preparación en el horno hasta que se dore la superficie. Decorar el gratín con el resto de hojas de hinojo y servir.

 

Tuneos y olvidos

– En vez de crema de leche utilicé leche entera. La crema de leche puede sustituirse por cualquier otro tipo de crema o leche vegetal.

– Como podéis ver en la foto, me olvidé de añadir el pan rallado, y tengo que deciros que no lo eché en falta 🙂

 

Lichis en zumo de naranja y menta fresca

Ingredientes

  • lichis frescos
  • zumo de naranja

Pelar los lichis y deshuesarlos.

Hacerlo sobre un cuenco para recoger el zumo que suelten. Cubrir los lichis con zumo de naranja y añadirles unas hojas de menta fresca. Guardar en la nevera hasta el momento de servir.

 

Para esta comida os propongo una vino de la D.O. Terra Alta. Ya sabéis que soy muy #fansDOTerraAlta 😉 

Clot d’encís Blanc de negres 2016, de Sant Josep Vins, un vino blanco elaborado con la variedad Garnacha Tinta. ¡Le sienta de maravilla al hinojo!

 

Del mediterráneo a la garnacha de tierra adentro

Aprovecho para explicaros que el concurso internacional Grenaches du Monde ha elegido a la Terra Alta como sede para su edición del 2018. Más de 250 prescriptores de primer orden podrán probar los vinos de esta D.O. visitando la tierra donde crece su garnacha. Se trata de un certamen que reunirá a algunos de los profesionales internacionales más destacados que probarán más de 900 referencias mientras descubren toda la oferta enoturística de este territorio tan especial. Una oportunidad que no quedará limitada a los profesionales del sector, ya que también habrá actividades dirigidas a tod@s l@s curios@s y l@s amantes del vino. La cita será del 11 al 15 de abril. ¡No te lo puedes perder! Aviso, la Terra Alta enamora.