Capricis para una noche de verano

 

En la última entrada del blog os hablé de una visita muy especial a Vilarnau.

Vilarnau ha iniciado una nueva línea de vinos que tiene como protagonista la variedad Xarel·lo, autóctona del Penedès, una variedad que a mi me chifla. Els Capricis de Vilarnau (Los Caprichos de Vilarnau) está formado por un maravilloso trio:

Els Capricis Xarel·loEls Capricis Xarel·lo CastanyerCava Els Capricis Xarel.lo Castanyer.

Tuve la fortuna de llevarme a casa Els Capricis Xarel·lo Castanyer (D.O. Penedès), un vino fermentado y criado seis meses en barricas nuevas de castaño. Els Capricis es un vino muy especial, untuoso y fresco, que acompañará de maravilla cualquier comida o cena de verano.

Yo os propongo disfrutarlo con unos rollitos de col y pescado.

Rollitos de col y pescado

Ingredientes

para 4 comensales

  • una col rizada de unos 800 g
  • 1 cucharadita de sal
  • 4 filetes de merluza o rape de 200 g cada uno
  • 2 cucharadas de crema de queso
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de crema de leche
  • ½ cucharadita de pimienta blanca recién molida
  • 2 cucharadas de mostaza
  • ½ cucharadita de albahaca seca
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo
  • 1,2 dl de vino blanco
  • 1,2 dl de caldo de verduras caliente
  • jamón serrano cortado a daditos
  • el zumo de ½ limón

Preparar la col

Limpiar la col y blanquearla en agua hirviendo de 8 a 10 minutos. Como yo hice rollitos para dos personas, separé las hojas primero y las blanqueé 5 minutos.

Preparar la farsa

Lavar los filetes de pescado, secarlos y picar la carne hasta dejarlo muy picado.

Añadirle el zumo de limón, la crema de queso, la crema de leche, los huevos, 1 cucharada de mostaza, la albahaca, salpimentar y mezclar muy bien.

Los rollitos

Eliminar el nervio centrar de las hojas, con cuidado. Poner de 3 a 4 hojas, una sobre otra, y cubrirlas con el relleno de pescado.

Doblar las hojas por los lados y enrollarlas sobre sí mismas. Si lo crees necesario, atarlas con bramante.

Freír los rollitos, uniformemente, en una cucharada de aceite.

Mezclar la mostaza restante con el vino y verter sobre los rollitos. Taparlos y dejarlos cocer 30 minutos a fuego lento.

El acompañamiento

Picar el resto de la col y rehogar junto con el jamón en el aceite restante. Cocinar luego con el caldo de verduras 15 minutos más. Salpimentar.

Acompañar los rollitos con la col rehogada y, por supuesto, con Els capricis Xarel·lo Castanyer 😉

Mucho más que vinos

Las fiestas ya están aquí. Es tiempo de celebraciones y de comprar muchas cosas, entre ellas, vino. Estos días siempre destinamos un poco más de dinero para llenar nuestras mesas con productos especiales, y hacemos esfuerzos para comprar vinos más excepcionales.

Os voy ha hacer unas propuestas de vinos para que vuestras celebraciones sean aún más extraordinarias, y para que el esfuerzo económico que hacemos estos días adquieran una dimensión especial: la de la solidaridad.

 

El Microscopi 2016

El Microscopi es un vino tinto joven con crianza elaborado por Irene Alemany, enóloga y propietaria de la bodega Alemany & Corrio. Este es el cuarto año que se elabora este vino, con el objetivo de recaudar fondos para la lucha contra el cáncer. El Microscopi nació con la finalidad de recaudar fondos para la adquisición de un microscopio para el Institut Oncològic de l’Hospital Universitari Vall d’Hebrón (IOHVH) de Barcelona. Los beneficios de este año se destinarán al 100% a apoyar un estudio pionero sobre la influencia de los linfocitos en el sistema inmunitario, desarrollado por el IOHVH. Los resultados que se obtengan en la investigación tendrán un papel crucial para la cura del cáncer a través del aumento de los linfocitos de los pacientes, un tipo de glóbulo blanco que trabaja contra los tumores.

Variedades: Merlot, Cariñena y Cabernet Sauvignon

Denominación de origen: Penedès

Precio: 9 €

 

 

Ilusión +

Ilusión+ es un proyecto de Pau y Gina. ¿Quieres conocer a Pau y Gina y su proyecto? Adelante, nadie mejor que ellos para hacerlo, puedes leerlo en su web. Yo solo os diré que para mi son especiales, porque están ligados a uno de los momentos más importantes de estos últimos años, mi primer año como estudiante de sumillería en el CETT. Nos conocimos hace dos años, en el CETT, ellos cursaban el segundo curso y yo empezaba mi aventura. Casi cada lunes nos encontrábamos por las instalaciones de CETT, y también en algunos de los saraos vinícolas que se celebran en Barcelona. Conocí entonces su proyecto, que me impresionó y me emocionó. Ahora nos vemos de vez en cuando. Siempre es una alegría ver a antiguos compañeros, y comprobar que están bien, y que siguen entregados con firmeza e ilusión a sus proyectos.

Su objetivo es elaborar vinos de calidad con responsabilidad social, cuyos beneficios están destinados a fundaciones y/o hospitales que in­vestigan enfermedades neurodegenerativas como el ELA, el Alzheimer, el Parkinson o la esclerosis múltiple, y que tratan a los enfermos que las padecen enfermos y apoyan a sus familiares.

Sin duda han conseguido su objetivo. Cada uno de sus vinos ha sido elaborado en colaboración con bodegas de diferentes denominaciones de origen (D.O.) y tienen un etiquetaje social y de proximidad. Elaboran vino tinto (Pau), blanco (Gina), rosado (Montse) y un cava (Ferran Brut Nature). Si quieres saber más sobre estos vinos, las diferentes D.O. que han elaborado uno de ellos y sus precios, visita su web. También los puedes comprar a través de ella.

 

Masroig Vi Solidari

El Masroig es un término municipal de la comarca del Priorat, con una única población, el pueblo de El Masroig. Aquí es donde nace La Fira del Vi Solidari, con la voluntad de siete bodegas para llevar a cabo una actividad solidaria que exprese la relación del mundo del vino con la sociedad. En la actualidad continúan en el proyecto cinco bodegas: Orto Vins, Coca i Fitó, Dit Celler, Cellers Can Blau y Celler Masroig. Desde el año 2016 Masroig Vi Solidari cuenta con el apoyo de la D.O. Montsant.

Esta voluntad se concreta en un objetivo claro: contribuir a hacer posible que la investigación médica sobre el cáncer infantil pueda seguir avanzando, colaborando con el Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona.

Colegios del Priorat, Ribera d’Ebre, Terra Alta y Baix Camp han participado en el diseño de sus etiquetas. En la edición del 2014 también colaboraron en el diseño los dibujantes Javier Mariscal, Roser Capdevila y Nazario, y el pintor Eduard Arranz Bravo.

Variedades: Cariñena y Garnacha

Denominación de origen: Montsant

Precio: 12,10 €

 

Mestres Cava Sumant Reserva Especial Brut

 

 

Caves Mestres ha unido esfuerzos con la Fundación Itinerarium, dentro del proyecto BOX21 de Anna Vives, para crear el Cava Sumant, una botella solidaria dedicada a promover el deporte para todo el mundo. Los recursos que se obtienen de la venta de este cava se destinan a la promoción de la actividad deportiva gracias a circuitos y carreras inclusivas en que personas ciegas, sordas, con problemas de movilidad, con dificultades intelectuales o mentales; gente mayor y familias pueden disfrutar de hacer ejercicio en medio de la naturaleza. El proyecto cuenta también con una plataforma de voluntariado para que cualquier persona pueda recibir el apoyo necesario para practicar deporte saludable.

Variedades: Macabeo, Xarel·lo y Parellada

Denominación de origen: Cava

Precio: 12,50 €

Aprovecho esta entrada para desearos a tod@s unas fiestas llenas de buena compañía y delicias 🙂

La Calèndula

Hacía tiempo que no sentía la necesidad de recomendaros ningún restaurante, y después de dos días en el paraíso, ¡os lo tengo que contar! Esta vez voy a hablaros de un dueto maravilloso y único, el que forman el Hotel del Teatre y el restaurante La Calèndula.

Hacía mucho tiempo que quería ir a La Calèndula, para probar la cocina de Iolanda Bustos. Tenía muchas ganas de conocerla y estar en el lugar que inspira sus platos llenos de color.

Regencós es un remanso de paz, un lugar perfecto para pasear y descansar.

El Hotel del Teatre es uno de los mejores hoteles en que he estado nunca. Ubicado en una masía del siglo XVIII, ha sido reformado con un gusto excepcional. Sobriedad, belleza y un confort único, hacen de este hotel un lugar que nunca querrías dejar. El hotel es un festival para todos los sentidos.

Colores armoniosos, materiales nobles y elementos de diseño (soy muy amante de las lámparas Artemide Tolomeo) hacen que disfrutes de cada uno de sus rincones. El paisaje y la luz hacen el resto.

Quizás el olfato sea el sentido más mimado en este hotel. Me encantan los hoteles, pero el olor de las sábanas y toallas de muchos de ellos (incluso de las habitaciones) suelen recordarme una limpiza de desinfección hospitalaria. Un olor agradable y delicado impregna el hotel. Además, el hotel ofrece una gama de productos de baño naturales.

Todo el hotel es suave: la ropa, el agua, la hierba, el aire.

Un silencio muy vivo te acompaña todo el día, repleto de conversaciones relajadas y felices y del jolgorio pajaril.

El gusto. Y aquí es donde entra La Calèndula.

La primera sorpresa es que se trata de una restaurante moderno y muy acogedor, rara avis. Para mi ha sido muy especial conocer a Iolanda y estar en el lugar en que crea (juega) con las flores para ofrecernos platos de sabores únicos y de una belleza excepcional. Tuvimos la fortuna de contar con Salvador Casasseca como cicerone, que hizo que nuestras dos cenas fueran muy especiales.

Tres aperitivos anuncian el festival de colores y sabores que se avecina: una crema de calabaza con pipas de calabaza tostadas; un higo con foie, ratafia y flores de hinojo, y una fresa eléctrica con remolacha.

Cada aperitivo es un mundo, un concepto diferente, pero los tres están deliciosos y son sorprendentes.

Pero mejor os dejo con las fotos de las dos cenas, que no hacen justicia a los platos.

Navaja marinada con miso, shiitakes, cítricos y perlas de tapioca con hinojo.

Ortigas de mar rebozadas.

Mejilones de roca gratinados con mayonesa de azafrán.

Espárragos blancos al natural con crema de foie y compuesto biodinámico de remolacha.

Carpaccio de sepia con pimentón, habitas, hierbas y flores del campo con crujiente de patata y laurel.

Brandada de bacalao bajo un velo de miel y flores con tierra de almendras, olivas e higos verdes.

Prensado de gambas de Palamós con emulsión de aguacate, Ficoide glacial (hierba helada o hierba escarchada) y helado de ajoblanco con pan de algas. Sobre la emulsión de aguacate habían unas deliciosas flores de ajo y unos ajos encurtidos en salmuera y vinagre.

Calamares con espárragos de mar y de campo salteados con un mole de hierbas.

Cochinillo ibérico crujiente con culís de algarroba, salsifís, ciruelas y orejones con flores de salvia.

Pizarra de quesos artesanos catalanes con confituras silvestres, elaboradas por ellos.

Y en exclusiva para vosotr@s, uno de los platos de la nueva carta de otoño: hatillos de calabaza fermentada rellenos de foie con caldo de setas y hierbas del bosque.

La Calèndula tiene una carta de vinos muy interesante, con una destacada presencia de vinos naturales, ecológicos y de pequeños elaboradores. Como bienvenida el restaurantes nos ofreció una copa de Petit Albet Brut Reserva 2015, un Clàssic Penedès de Albet i Noya.

Estos son los vinos que acompañaron nuestras cenas: L’Enriqueta Macabeu 2016 de Oriol Rossell; Gratitud Sauvignon Blanc 2016 y Passió Marcelan 2016 de Còsmic Vinyaters.

Mención especial merecen dos bebidas que nos sorprendieron especialmente, creadas por Iolanda: la cerveza de autor Gala de flores, una cerveza fresca y muy aromática, perfecta para acompañar cualquiera de las propuestas de platos para compartir y entrantes de Iolanda

y el Xampanyet de Saüc (sauco), un capricho, una joya aromática extremadamente delicada que hace este mundo más bonito.

El compromiso total del hotel y del restaurante con los productores locales es otro aspecto que lo hace excepcional.

El magnífico desayuno del hotel, que se ofrece en el restaurante La Calèndula, es una muestra de ello. Del desayuno no hice fotos, tendréis que ir para disfrutarlo en vivo y en directo. Al fin y al cabo, para eso están los paraísos, para disfrutarlos.

Can Marlès

Hay días especiales, y sin duda el que pasamos en Can Marlès lo fue. Can Marlès es una bodega de producción ecológica en el corazón del parque natural del Montmell (Baix Penedès). Nada más llegar a la bodega el paisaje te impacta sobremanera. Estar rodeada de montañas y de viñas nunca deja indiferente al cuerpo y al alma. Realmente está ubicada en un lugar privilegiado.

Nos recibe Lucía, directora de marketing y promoción de Can Marlès. Y de inmediato aparece Miguel, el propietario, que nos acompañará durante toda la jornada.

La Masía de Can Marlès, a pocos metros de la bodega, es una verdadera joya, que ha sido restaurada con gusto y un gran respeto por el entorno y la arquitectura original.

Allí nos espera un cóctel de bienvenida con Vermut Miró y Vermouth Padró & CO. Lucía nos habla de la historia del municipio del Montmell y de Can Marlès.

En Can Marlès tienen el proyecto de convertirse en un gran centro de turismo rural, con el vino como elemento principal, y apuestan por los productores de cercanía. Es por eso que pudimos conocer el trabajo de algunos pequeños productores. Probamos las delicosas mermeladas que hacen Imma y Esther, Les Filos, y también el aceite Torclum, de Jordi.

También conocimos, tengo que confesaros que me parecen preciosas, las servilletas de MYdrap, unas servilletas de algodón en rollo, precortadas y lavables, fabricadas en alegres colores. Para esta ocasión escogieron los colores del otoño y la viña.

Una vez repuestos del viaje iniciamos un paseo por las viñas, que acabó en Cal Puig. En la actualidad en Can Marlés ya hay una pequeña casa rural, con dos habitaciones y todo tipo de comodidades. Ahora inician un bonito y ambicioso proyecto, el de rehabilitar el resto de masías (seis en total), convertir una de ellas en hotel rural y el resto en casas rurales unifamiliares. Y han empezado por Cal Puig. Marc Andreu, el arquitecto, nos explica el proyecto.

Llega la hora de visitar la bodega y probar sus vinos. En esta bodega, situada a 500 metros de altitud, se producen tres vinos: Chardonnay, Ull de Llebre (Tempranillo) y un vino blanco elaborado con Sauvignon Blanc. Los tres pertenecen a la D.O. Penedès. Pepa Menchón, la enóloga, guía la cata.

Ya se ha hecho de noche.

Unas horas antes, nada más llegar a Can Marlès, me he colado en la cocina, para ver qué nos estaba preparando Sergi.

A estas alturas de la noche solo pienso en las delicias que nos ha preparado. Lucía y Sergi han dedicado mucho tiempo y mucha ilusión en la planificación de este menú. Menja’t el Montmell (Cómete el Montmell) es, como habéis visto, una orgía de colores y sabores, un menú elaborado con productos de la zona, un canto al Montmell.

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Tras la cena, una velada lírica inolvidable, dirigida por el crítico musical Jordi Madaleno, con la voz de Carles Pachón y Josep Buforn al piano, que interpretan piezas de G. Rossini, W.A. Mozart, V. Bellini, G. Bizet y A. Thomas. Un maravilloso final para una jornada inolvidable.

Miguel y Lucía, dos grandes anfitriones, nos han contagiado a todos su ilusión por este proyecto. Estoy deseando ver cómo poco a poco se hace realidad. Si queréis descubrir el Montmell, sin duda en Can Marlès lo podréis hacer, rodeados de personas llenas de pasión e ilusión. Can Marlès es un lugar para alejarse del ajetreo, descansar y disfrutar, por unos días, de la naturaleza y de paz.

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