Receta para un #ViNovell (3): Macarrones gratinados con gambas y queso Feta

La receta de hoy se prepara en un pim pam. El tiempo en que tardan en cocerse los macarrones (o la pasta que prefiráis), es el que necesitaréis para preparar el resto de los ingredientes.

Esta es una receta sencilla y muy sabrosa, tan sencilla que casi sobran las palabras. Os advierto, si lo hacéis se transformará en uno de vuestros platos de pasta favoritos 😉

Macarrones gratinados con gambas y queso Feta

Reservar la mitad de queso feta para, una vez mezclados todos los ingredientes, distribuir sobre la preparación. A continuación, regar con el fumet elaborado con la cabeza de las gambas y un hilo de aceite de oliva virgen extra. Hornear la preparación 5 minutos a 180ºC y gratinar 5 minutos con el gratinador a plena potencia (hasta que se dore el queso).

Anyal Vi Novell Xarel·lo 2020 de Covides, de la D.O. Penedès, es el Vi Novell que escogimos para este plato. ¡Mi primer Vi Novell blanco!

Escoged el que más os guste de entre estos vinos y ¡a disfrutar del #ViNovell!

Foto: PCatS Comunicació

Receta para un #ViNovell (2): Wok de berenjena y atún

¡Ya está aquí el #ViNovell! ¿Os lo había dicho? 😉

Hoy os traigo una receta que tarda más en prepararse que en cocinarse. Eso es lo que suele pasar los platos que se preparan con Wok. Si no disponéis de uno, una sartén también os servirá.

Casi no voy ha comentar nada, porque las fotos hablan por sí solas. ¿Os animáis a preparar este mar y montaña con toques orientales? ¡Vamos allá!

Wok de berenjena y atún

Las semillas son de amapola, sésamo blanco y sésamo negro. La mayor parte las incorporé en el último momento al wok, y reservé unas pocas para decorar y jugar con las diferentes texturas.

La salsa: salsa de soja, vinagre de sauco y jengibre rallado. Cualquier vinagre suave que os guste le sentará bien. Se incorpora en el momento final, con el wok ya fuera del fuego.

Mariné en la salsa dos trozos de atún crudo, que no cociné y añadí al final al plato, para darle un punto de frescor y de nuevo jugar con diferentes texturas.

El Novell 2020 del Celler Cooperatiu Espolla, de la D.O. Empordà, es el Vi Novell que escogimos para este plato. ¡Mi primer Vi Novell del Empordà!

Escoged el que más os guste de entre estos vinos y ¡a disfrutar del #ViNovell!

Foto: PCatS Comunicació

Receta para un #ViNovell (1): Calabaza y ajos tiernos con merluza envuelta en jamón ibérico

¡Ya está aquí el #ViNovell!

Los amantes del vino estos días disfrutamos de un momento muy especial, y es que acaban de salir los primeros vinos de la añada 2020, vamos, que estamos en plena fiesta del Vi Novell.

El Vi Novell es un vino jovencísimo, directo, una explosión de frescor, aromas y sensaciones. Invita a beber sin complicaciones, a relajar todos tus sentidos y disfrutar del momento.

Es también una invitación a cocinar platos rápidos y sencillos, en los que el producto es el protagonista absoluto. Así que compartiré con vosotros los platos que prepare para estos vinos. Serán entradas cortas que espero disfrutéis y os animen a cocinar y a disfrutar del Vi Novell.

Calabaza y ajos tiernos con merluza envuelta en jamón ibérico

Freír la calabaza y los ajos tiernos a fuego lento en un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Reservar sobre papel absorbente y salar.

Salpimentar el filete de merluza y envolverlo con las lonchas de jamón ibérico (ojo al salar la merluza, pues el jamón pasará sal a la carne del pescado y, además, como está frito, aumentará la sensación de salado). Freír a fuego medio-alto en la misma sartén que se ha frito la calabaza y los ajos tiernos, sin añadir aceite, primero con la parte de la piel sobre la sartén (unos dos minutos) y luego por el otro lado (un minuto).

¡Y listos! El pescado cuando se cocina envuelto en jamón (o beicon, si lo prefieres) está delicioso. Esta receta también funciona de maravilla con el rape y el lenguado.

El Trepat Novell 2020 del Celler Carles Andreu, de la D.O. Conca de Barberà, es el Vi Novell que escogimos para este plato.

Escoged el que más os guste de entre estos vinos y ¡a disfrutar del #ViNovell!

Foto: PCatS Comunicació

Fira SayCheeseBcn & Fires Virtuals

Hace unos meses, en Fires Catalanes 2.0, os hablé del nacimiento del portal www.firesvirtuals.cat que tiene como objetivo unir a artesanos y elaboradores con el consumidor, mediante la venta virtual de sus productos.

Desde entonces, tal y como os conté, se han celebrado diferentes ferias virtuales, pero sin duda la que está a punto de celebrarse es la más esperada por l@s amantes del queso: se acerca la Fira SayCheeseBcn.

Esta feria, que se celebra en Barcelona, reúne a una amplia selección de elaboradores queseros y es una gran oportunidad para descubrir los quesos que se elaboran en nuestro territorio.

Este año, Fires Virtuals y SayCheeseBcn unen esfuerzos para ofrecernos la posibilidad de disfrutar de esta espectacular feria desde casa.

 

 

Estas son las fechas en que se celebrará la feria virtual: del 15 al 19 de septiembre, las 24h, con horario de atención al público de 11h a 19h. Desde la página web de Fires Virtuals podremos visitar a los diferentes expositores y descubrir los lotes que han preparado para esta ocasión.

La feria presencial se celebrará el 19 y 20 de septiembre en la Estación del Norte. En la página web de Fira SayCheeseBcn está toda la información.

Yo ya estoy ahorrando para mis compras queseras virtuales 🙂

Y para disfrutad de las ferias que se avecinan.

Os deseo a tod@s… BONA FIRA!!

Dos sorbetes de frutas para el verano

No es la primera ni será la última vez que comparta con vosotr@s recetas de este libro maravilloso. Estos días han sido días de prudentes reencuentros, emocionantes y muy especiales, y quise cerrar cada cena de una forma especial. Hice dos sorbetes, ambos deliciosos, así que he decidido publicar las dos recetas, sencillísimas, rápidas, sabrosas y muy muy muy refrescantes. El verano nos ofrece frutas maravillosas, y estos dos sorbetes la oportunidad de disfrutar de ellas de una forma diferente.

Aquí tenéis las recetas, tal cual están en el libro, aunque os voy explicando mis tuneos. Aviso, con la emoción de los reencuentros me olvidé de hacer fotos “bonitas”, pero en cuanto leáis las recetas vais a desear hacerlas 😉

 

Sorbete de albaricoque

Sorbetto d’albicocche

Ingredientes: 200 g de azúcar, 400 g de albaricoques deshuesados, 100 ml de agua y 2 cucharadas de ron blanco.

Mis tuneos: puse 150 g de azúcar, menos agua y prescindí del ron blanco.

Ponga el azúcar en una cazuela, vierta 100 ml de agua de agua y llévelo a ebullición sin dejar de remover hasta que el azúcar se disuelva. Hierva el almíbar 10 minutos sin remover,

añada los albaricoques y prosiga con la cocción 5 minutos más. (Mis albaricoques estaban muy firmes, así que proseguí la cocción 10 minutos más, hasta que quedaron blandos para poder extraer la pulpa al colarlos).

Presione los albaricoques a través de un colador de nailon dispuesto sobre un bol para tamizar la pulpa y mézclela con el ron. (Yo utilicé un colador chino y me fue de fábula). Páselo a un recipiente apto para el congelador y congélelo una hora, hasta que se espese. Pase el sorbete a un bol, bátalo bien 2 o 3 minutos, devuélvalo al recipiente y déjelo 2 o 3 horas más en el congelador. Sirva en boles individuales o vasos altos.

 

Sorbete de cereza

Sorbetto di ciliegie

Ingredientes: 300 g de cerezas maduras deshuesadas, 150 g de azúcar glass, 200 ml de agua y ½ cucharadita de esencia de almendra.

Mis tuneos: puse menos azúcar, mucha menos agua y no disponía de esencia de almendra.

Ponga las cerezas, el azúcar y la esencia de almendra en la batidora, vierta 200 ml de agua y tritúrelo bien. Páselo a un molde rectangular (el mío era redondo) y congélelo, removiendo 2 o 3 veces cada hora durante 2 o 3 horas. Saque el sorbete del congelador, repártalo entre 4 boles de cristal y sírvalo.

El arte de caminar

«El pequeño volumen que el lector tiene ahora entre sus manos es también una joya que nos recuerda que el ser humano puede encontrar altos momentos de felicidad en las pequeñas acciones de la vida cotidiana.»

Hernán Lara Zavala, presentación del libro El arte de caminar.

Una de mis pasiones es caminar. Por la ciudad, por el campo o por la montaña. Trekking le llaman, pero para mí siempre será caminar o pasear, no importa si son una, tres o siete horas de ruta.

Estos días echo mucho en falta nadar y caminar. La azotea es ahora calle, campo y monte. Caminar siempre es conversar, dar vueltas a muchas ideas, sin prisas, de forma despreocupada. Mientras caminamos hemos solucionado muchas cosas que parecían de difícil resolución, hemos planeado viajes y tantas cosas. Caminar alegra el ánimo y excita el apetito. Tras dos horas de camino surge siempre el gran tema: la cena. Todo parece poco. Fabular sobre lo que cenaremos y lo que beberemos hace más ágil el paso y corto el camino. La cena como recompensa.

Hace tiempo leí El arte de caminar, un libro breve y precioso con textos de William Hazlitt y Robert Louis Stevenson. Esta pequeña publicación editada por la Universidad Nacional Autónoma de México es una pequeña joya. Desde la presentación hasta el final es un pequeño divertimento que hará las delicias de los amantes del arte de caminar.

El caminante en la Selva Negra, de Hans Thoma (1891).

 

Dar un paseo, de William Hazlitt

Autorretrato, William Hazlitt (1802).

«Reconozco que hay un tema sobre el que es agradable charlar durante una excursión a pie, y es lo que queremos cenar cuando por la noche lleguemos a nuestra posada. El aire libre mejora este tipo de conversación o de amistoso altercado, aguzando el apetito. Cada milla del camino sazona más el sabor de las viandas que esperamos encontrar al término. Es hermoso entrar en alguna vieja ciudad con murallas y torres al aproximarse la noche o llegar a alguna aldea perdida con las luces señalando el camino entre la negrura circundante; luego, después de preguntar qué es lo mejor que el lugar nos ofrece, “¡reposar en nuestra posada!”  Estos momentos memorables en la historia de nuestras vidas son demasiado inapreciables, demasiado llenos de sólida e intensa felicidad para desperdiciarlos gota a gota en una imperfecta simpatía. Yo prefiero conservarlos para mí mismo y apurarlos hasta la última gota: después se podrá hablar o escribir de ellos. ¡Qué delicada especulación es, después de tomar tazas enteras de té,

     las copas que alegran, pero que no embriagan,

dejar que sus efluvios asciendan al cerebro y sentarse a considerar lo que nos aguarda en la cena: ¡huevos y una lonja de jamón, un conejo con cebolla o una excelente chuleta de venado! En una situación semejante, Sancho optó por “estas que llaman ollas podridas” y su elección, aunque forzosa, no debe desdeñarse. Luego, en los intervalos de escenario imaginado y contemplación al estilo Tristram Shandy, ver los preparativos y el ajetreo de la cocina (preparándose para el caballero que está en la sala).»

«El carácter de incógnito que da una posada es uno de sus más notorios privilegios: “señor de mí mismo, sin la carga de un nombre”. ¡Oh!, es algo grande librarse de las trabas del mundo y de la opinión pública –perder nuestra inoportuna, atormentadora y duradera identidad personal en los elementos de la naturaleza y convertirnos en criaturas del momento, libres de todo nexo–, no tener con el universo otro contacto que el de un plato de panes dulces y no deber nada sino la cuenta de la noche…»

 

Excursiones a pie, de Robert Louis Stevenson

Robert Louis Stevenson, John Singer Sargent (1885).

«Pero es en la noche, después de la cena, cuando llegan las horas mejores; no hay pipas como las que siguen a un buen día de marcha; el sabor del tabaco es algo para recordar, tan seco y aromático, tan rico y fino. Si terminan la velada con un grog, confesarán que nunca habían probado semejante grog, a cada sorbo una jocunda tranquilidad corre por los miembros y se aposenta fácilmente en el corazón.»

El caminante, de Hans Thoma (1906).