Fantasía hindú

“Una hoja que cae no es solo una hoja; significa el otoño completo”(David Chadwick).

Cada cambio de estación espero que Marga me escriba para proponerme colaborar con ella, lo cual es siempre una excusa para volver a leer sobre alimentación y medicina china. Hoy, en su blog, Marga habla de la alimentación para el otoño según la medicina china.

La mejor comida para el otoño es la comida simple, sencilla y limpia. Una alimentación con una presencia importante de granos, baja en grasas animales y en alimentos industrializados y lo menos manipulada posible, con cocciones lentas. Verduras de raíz (me gusta más que llamarlos tubérculos), cereales y legumbres son los alimentos que se aconsejan. En fin, un verdadero sacrificio 😉

Adoro todos estos alimentos, y si añades la sugerencia de incluir picantes suaves en su elaboración, el resultado no podía ser otro que un guiso sabroso y exótico, mejor dicho, tres platos cocinados por separado que ofrecen juntos un festival de color y sabor.

Fantasía hindú

1 Cazuela de zanahorias y nabos al modo hindú

Ingredientes (para cuatro personas): ½ kg de zanahorias, ½ kg de nabos, 1 cebolla grande, 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (o mantequilla), 1 cucharadita de azúcar moreno, agua, sal y pimienta negra recién molida.

Para el condimento: 2 dientes de ajo, 1 o ½ guindilla, 3 cm de jengibre fresco, 1 cucharadita de comino en grano, 1 cucharadita de coriandro en grano, 3 cucharadas de yogur natural, una pizca de canela en polvo, nuez moscada y pimienta negra recién molida.

Preparación

Picar en un mortero (o triturar) todas las especias, los ajos pelados y la guindilla despepitada. Mezclar con el jengibre rallado y el yogur hasta obtener una pasta. Reservar.

Pelar los nabos y las zanahorias y cortarlos en rodajas de unos 0,5 cm.

Picar la cebolla pequeña y sofreírla en una sartén con el aceite.

Cuando empiece a estar transparente añadir los nabos y las zanahorias y dejar que tomen color, por ambos lados. Añadir el yogur con los condimentos, salpimentar, remover y cubrir con agua caliente.

Tapar la cazuela y dejar cocer la preparación 10 minutos a fuego lento. Pasado este tiempo, añadir el azúcar, remover, voltear las zanahorias y los nabos y cocer a fuego medio-alto, con la cazuela destapada, hasta que se haya evaporado todo el líquido.

2 Lentejas amarillas guisadas

Ingredientes: lentejas amarillas, cebolla, un tomate pequeño, aceite de oliva virgen extra (o mantequilla), garam masala, agua, sal y pimienta negra recién molida.

Preparación

Picar la cebolla pequeña y sofreírla en una sartén con el aceite. Cuando empiece a estar dorada añadir el tomate muy picado y el garam masala, mezclar bien y sofreír a fuego medio hasta que adquiera la textura de una confitura. Añadir las lentejas, saltear dos minutos, cubrirlas con agua, salpimentar y cocinarlas a fuego medio-alto hasta que estén hechas. Añadir agua si es necesario. Deben quedar suculentas pero no líquidas.

3 Arroz salteado con frutos secos

Ingredientes: arroz integral, cebolla, aceite de oliva virgen extra (o mantequilla), frutos secos tostados (anacardos, pistachos, avellanas y almendras), algunos granos uva, comino molido, agua, sal y pimienta negra recién molida.

Preparación

Hervir el arroz y cuando esté cocido, escurrir bien, enfriándolo con agua hasta que el agua que salga totalmente limpia.

Picar la cebolla pequeña y sofreírla en una sartén con el aceite. Cuando empiece a dorarse añadir el arroz, salpimentar y espolvorear con el comino, mezclar bien.

Antes de servir, cubrir con los frutos secos. Si lo deseas, también puedes añadir, cuando salteas el arroz, uvas pasas.

Decorar, en el último momento con uva fresca o con granada.

Para esta comida, delicadamente especiada, os propongo una cava que aun llenará más de color vuestra mesa, Torelló Pàl·lid Brut Rosé Reserva 2014, de Caves Torelló, un vino espumoso D.O. Cava elaborado con la variedad Pinot Noir.

Estos son los libros que han inspirado este plato otoñal.

La Calèndula

Hacía tiempo que no sentía la necesidad de recomendaros ningún restaurante, y después de dos días en el paraíso, ¡os lo tengo que contar! Esta vez voy a hablaros de un dueto maravilloso y único, el que forman el Hotel del Teatre y el restaurante La Calèndula.

Hacía mucho tiempo que quería ir a La Calèndula, para probar la cocina de Iolanda Bustos. Tenía muchas ganas de conocerla y estar en el lugar que inspira sus platos llenos de color.

Regencós es un remanso de paz, un lugar perfecto para pasear y descansar.

El Hotel del Teatre es uno de los mejores hoteles en que he estado nunca. Ubicado en una masía del siglo XVIII, ha sido reformado con un gusto excepcional. Sobriedad, belleza y un confort único, hacen de este hotel un lugar que nunca querrías dejar. El hotel es un festival para todos los sentidos.

Colores armoniosos, materiales nobles y elementos de diseño (soy muy amante de las lámparas Artemide Tolomeo) hacen que disfrutes de cada uno de sus rincones. El paisaje y la luz hacen el resto.

Quizás el olfato sea el sentido más mimado en este hotel. Me encantan los hoteles, pero el olor de las sábanas y toallas de muchos de ellos (incluso de las habitaciones) suelen recordarme una limpiza de desinfección hospitalaria. Un olor agradable y delicado impregna el hotel. Además, el hotel ofrece una gama de productos de baño naturales.

Todo el hotel es suave: la ropa, el agua, la hierba, el aire.

Un silencio muy vivo te acompaña todo el día, repleto de conversaciones relajadas y felices y del jolgorio pajaril.

El gusto. Y aquí es donde entra La Calèndula.

La primera sorpresa es que se trata de una restaurante moderno y muy acogedor, rara avis. Para mi ha sido muy especial conocer a Iolanda y estar en el lugar en que crea (juega) con las flores para ofrecernos platos de sabores únicos y de una belleza excepcional. Tuvimos la fortuna de contar con Salvador Casasseca como cicerone, que hizo que nuestras dos cenas fueran muy especiales.

Tres aperitivos anuncian el festival de colores y sabores que se avecina: una crema de calabaza con pipas de calabaza tostadas; un higo con foie, ratafia y flores de hinojo, y una fresa eléctrica con remolacha.

Cada aperitivo es un mundo, un concepto diferente, pero los tres están deliciosos y son sorprendentes.

Pero mejor os dejo con las fotos de las dos cenas, que no hacen justicia a los platos.

Navaja marinada con miso, shiitakes, cítricos y perlas de tapioca con hinojo.

Ortigas de mar rebozadas.

Mejilones de roca gratinados con mayonesa de azafrán.

Espárragos blancos al natural con crema de foie y compuesto biodinámico de remolacha.

Carpaccio de sepia con pimentón, habitas, hierbas y flores del campo con crujiente de patata y laurel.

Brandada de bacalao bajo un velo de miel y flores con tierra de almendras, olivas e higos verdes.

Prensado de gambas de Palamós con emulsión de aguacate, Ficoide glacial (hierba helada o hierba escarchada) y helado de ajoblanco con pan de algas. Sobre la emulsión de aguacate habían unas deliciosas flores de ajo y unos ajos encurtidos en salmuera y vinagre.

Calamares con espárragos de mar y de campo salteados con un mole de hierbas.

Cochinillo ibérico crujiente con culís de algarroba, salsifís, ciruelas y orejones con flores de salvia.

Pizarra de quesos artesanos catalanes con confituras silvestres, elaboradas por ellos.

Y en exclusiva para vosotr@s, uno de los platos de la nueva carta de otoño: hatillos de calabaza fermentada rellenos de foie con caldo de setas y hierbas del bosque.

La Calèndula tiene una carta de vinos muy interesante, con una destacada presencia de vinos naturales, ecológicos y de pequeños elaboradores. Como bienvenida el restaurantes nos ofreció una copa de Petit Albet Brut Reserva 2015, un Clàssic Penedès de Albet i Noya.

Estos son los vinos que acompañaron nuestras cenas: L’Enriqueta Macabeu 2016 de Oriol Rossell; Gratitud Sauvignon Blanc 2016 y Passió Marcelan 2016 de Còsmic Vinyaters.

Mención especial merecen dos bebidas que nos sorprendieron especialmente, creadas por Iolanda: la cerveza de autor Gala de flores, una cerveza fresca y muy aromática, perfecta para acompañar cualquiera de las propuestas de platos para compartir y entrantes de Iolanda

y el Xampanyet de Saüc (sauco), un capricho, una joya aromática extremadamente delicada que hace este mundo más bonito.

El compromiso total del hotel y del restaurante con los productores locales es otro aspecto que lo hace excepcional.

El magnífico desayuno del hotel, que se ofrece en el restaurante La Calèndula, es una muestra de ello. Del desayuno no hice fotos, tendréis que ir para disfrutarlo en vivo y en directo. Al fin y al cabo, para eso están los paraísos, para disfrutarlos.

Menja’t Vilanova

Desde el día 20 de marzo que no os cuento nada en el blog. Ha sido un fin de curso duro y apasionante, y ahora ya he acabado. ¡Qué ganas tenía de retomar el blog! Tengo una larga lista de espera de cosas que os quiero contar, pero como me suele pasar, la necesidad de hablar de lo inmediato, si lo he vivido apasionadamente, se impone. Hoy os traigo una crónica viajera y una deliciosa receta de pescado.

El viernes pasado pude disfrutar de una día maravilloso en Vilanova i la Geltrú, y os lo quiero contar. Estamos en verano, el momento perfecto para escaparse unos días a Vilanova y descubrir esta ciudad y su gastronomía. El encuentro del viernes lo organizó Menja’t Vilanova, un grupo de restaurantes y empresas de Vilanova i la Geltrú que apuesta por el producto de proximidad y de calidad, con el apoyo de Vilanova Turisme.

El all cremat (ajo tostado) fue el sugerente y aromático motivo de este encuentro. Pero tanto antes como después de degustar este plato, profundamente arraigado en la cocina marinera vilanovina, pasaron muchas cosas. Os lo cuento a modo de crónica fotográfica.

Tras una madrugada tormentosa, el día amaneció radiante, tanto en Badalona como en Vilanova.

A las diez de la mañana nos embarcamos y disfrutamos del privilegio de contemplar la ciudad desde el mar, y de dos horas de conversaciones al arrullo del Mediterráneo.

Una vez en tierra visitamos el Espai Far. De verdad que no os podéis perder esta visita. El Espai Far, un lugar precioso, consta de dos espacios: el Museo del Mar y el Museo de las Curiosidades Marineras. El Museo del Mar tiene la finalidad de dar a conocer la historia marinera de Vilanova y de su población. La importancia de los testimonios orales hacen de él un lugar muy especial. Marta, nuestra guía, fue una Cicerone de excepción.

El Museo de las Curiosidades Marineras es una puerta de entrada a un mundo precioso, poblado de criaturas fantásticas, en donde durante unos minutos todo es posible,

incluso un millón de granos de arena de la playa de Vilanova dentro de una botella de poco más de 6 cm de altura.

Foto de Ester Bachs.

Y por supuesto, con un espacio dedicado a la carpa Juanita.

Y llegó el momento de probar el All cremat de verat (caballa) que cocinan en La Pepa Jaleo. Tras visitar su web y ver la comida que nos prepararon, seguro que no podéis resistir la tentación de sentaros a su mesa. Fue un verdadero placer tener con nosotros y poder conversar con David Reig, Chef Asesor en Grupo Genil.

Ese viernes la sobremesa la hicimos en la Llotja de peix de Vilanova. Fue un verdadero lujo asistir a la subasta de pescado, una experiencia única y algo hipnótica: precios bailando, restauradores, pescateros y distribuidores pujando, pescadores atentos, timbres, papeles cayendo. Ha sido una de las sobremesas más instructivas de mi vida.

La receta: All cremat

Contagiada por la fiebre desatada por la campaña de Menja’t Vilanova, decidí hacer un all cremat para cenar. Siempre hago la misma receta, un rape a l’all cremat, receta de la Escuela de Hostelería de Barcelona, que leí hace mucho tiempo en una revista, y que un día os contaré. Pero quería hacer un guiso con caballa, y lo encontré en el libro Fem cuina amb en Jaume Pastallé, de Editorial Planeta. Jaume Pastallé despertó en mi el gusanillo de la cocina, y recuerdo con mucho cariño sus programas. En esta época de tanto postureo, echo mucho de menos esa forma intensa y sincera de disfrutar con la comida.

Esta receta puede hacerse con otro tipo de pescado, siempre que sea de carne firme, para que aguante la cocción.

Ingredientes para 4 comensales

1,5 kg de caballa, 4 dientes de ajo, 1 tomate maduro, ¾ de patatas, 1 dl de aceite de oliva, pimienta negra recién molida y sal

Preparación

En una cazuela, ponemos el aceite a calentar, y cuando esté bien caliente, incorporamos los ajos cordatos muy pequeños, y los sofreímos hasta que queden muy dorados, casi quemados. Añadimos el tomate rallado (o picado muy pequeño) y continuamos la cocción hasta que el sofrito tenga un color marrón.

Cubrimos el sofrito con agua (un litro aproximadamente), añadimos las patatas peladas y cortadas a dados y lo dejamos hervir, con la cazuela tapada, entre 10-15 minutos, hasta que las patatas estén casi tiernas.

A continuación añadimos el pescado salpimentado y cortado a trozos y continuamos la cocción, a fuego vivo, hasta que el pescado esté en su punto.

Para acompañar esta delicia escogimos un vino muy especial: El Primer Cop de Cor 2014, un vino 100% Macabeu de AT ROCA, de la DO Penedès, un vino dedicado y a beneficio de la Associació Vi per Vida.

La campaña de l’All Cremat acaba el domingo día 9, así que si tenéis la oportunidad, acercaros a Vilanova i la Geltrú a pasar el día y aprovechad para probar los guisos de pescado que nos ofrecen cualquiera de los restaurantes de Menja’t Vilanova.

Primavera en crudo

La primavera, de Sandro Botticelli.

El verano pasado hice mi primera colaboración con Margarita: Verano, rojo, sandía.

Colaborar con Margarita siempre es especial. Cada propuesta de colaboración es una invitación a conocer un poco más la medicina tradicional china, a buscar con avidez en mis libros de cocina y descubrir nuevas formas de preparar los alimentos. En este caso la palabra es… CRUDO.

Hoy, en su nuevo postSabor a primavera, descubriréis cuál es el elemento de la primavera en la medicina tradicional china y qué alimentos son los más adecuados para esta estación. Es una forma más de disfrutar de los frutos de una estación en la que se produce la explosión de la vida.

Yo, con este menú que he preparado, os invito a una explosión de sabor.

 

Ensalda Waldorf

La ensalada Waldorf se creó en 1893 en el Hotel Waldorf de Nueva York. El maître d’hôtel Oscar Tschirky reclamó su autoría.

Así era el Waldorf Astoria en aquella época, en su antiguo emplazamiento. Dibujo de Joseph Pennell.

He escogido esta receta porque es de las pocas que utiliza apionabo en vez de apio para su elaboración. Esta es una ensalada crujiente y refrescante, el apionabo estalla en la boca, sus perfumes anisados y terrosos combinan delicadamente con la acidez de la manzana y la untuosidad de la salsa. ¡Seguro que os va a encantar!

Ingredientes 

500 g de apionabo, 100 g de nueces sin cáscara y 2 manzanas ácidas

Para la salsa: 4 cucharadas de mayonesa, 4 cucharadas de crema de leche, 1 cucharada de vinagre de vino blanco, el zumo de ½ limón, sal y pimienta recién molida

Preparación

Pelar el apionabo y con la mandolina cortarlo en láminas de no más de 3 mm de grueso. Cortar después en juliana. Hacer lo mismo con las manzanas.

Colocar las tiras del apionabo y la manzana en un cuenco y mojar con el zumo de limón. Mezclar bien. A continuación agregar las nueces cortadas gruesamente. Mezclar de nuevo.

Hacer una mayonesa con todos los ingredientes para la salsa. Incorporar a la ensalada y mezclar concienzudamente.

Dejar reposar en fresco como mínimo una hora.

 

Ensalada de alcachofas y parmesano

Ingredientes 

6-8 alcachofas muy tiernas, 100 g de queso parmesano y unas hojas de perejil

Para el aliño: vinagre balsámico de Módena, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta recién molida

Preparación

Preparar las alcachofas de forma que queden solo los corazones blancos. Cortar estos en láminas muy finas y echarlas en un cuenco con agua y perejil para evitar la oxidación. Cortar el parmesano en virutas.

Escurrir bien las alcachofas, secándolas con un trapo.

Hacer el aliño con los ingredientes que se indican. Juntar las alcachofas con el queso y aliñar. Mezclar con cuidado y servir de inmediato.

 

Fresas Romanoff

Ingredientes 

500 g de fresas o fresones (yo he escogido frambuesas), 4 cucharadas de curaçao y 4 cucharadas de zumo de naranja

Para la crema Chantilly: 1,5 dl de crema de leche espesa (para montar) muy fría, 1 cucharada de azúcar lustre y 1 cucharada de azúcar vainillado

Preparación

Lavar las fresas y retirarles el pedúnculo. Ponerlas en un cuenco y rociar con el curaçao y el zumo de naranja. Remover con delicadeza, cubrir el cuenco con film y dejarlas reposar en el refrigerador durante 4 horas como mínimo.

Antes de servir, batir la crema de leche muy fría con los azúcares, hasta obtener una nata firme.

Repartir las fresas y su líquido de maceración en cuencos de cristal individuales y cubrir con la crema Chantilly. Servir enseguida.

Sugerencia

En vez de emplear azúcar lustre y azúcar vainillado, yo decidí aromatizar azúcar blanco con vainilla natural. Para dos cucharadas de azúcar empleé 1/3 de vaina de vainilla. Abrir la vaina verticalmente y con la ayuda de la punta de un cuchillo extraer todas las semillas. Mezclar las semillas y la vaina con el azúcar y dejar reposar 2-3 horas, para que el azúcar se impregne del aroma de la vaina y las semillas. Retira los trozos de vaina del azúcar antes de mezclar con la crema. No tires esas vainas, ya que te servirán para aromatizar otros postres.

Para acompañar esta explosión de sabores y dar la bienvenida a esta nueva primavera os propongo un cava, Cuvée de Carol 2009 de la bodega Parés Baltà.

Y como siempre, os dejo con los libros que me han inspirado estas delicias.

Verano riojano

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Este verano, como muchos ya sabéis, hemos estado en La Rioja. Han sido 15 día magníficos, llenos de descubrimientos de todo tipo, de algunos de los cuales os quiero hablar. Se acercan las vacaciones de Semana Santa, y quizás os apetezca un viaje a La Rioja. Si es así, sin duda esta pequeña crónica os puede ayudar.

Lo mejor de este viaje, sin ninguna duda, ha sido el Cicerón de lujo que hemos tenido, Juan Cuatrecasas, al que de nuevo quiero agradecer su generosidad. Sin ti este viaje no hubiera sido lo mismo.

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Si no conocéis el blog de Juan, tenéis que visitarlo. En El alma del vino encontraréis vinos y mucho más.

Campamento base 1: Haro

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Nosotros llegamos a Haro en tren, y creedme, no hay mejor entrada a esta ciudad. Bajas del tren y estás en el corazón del Barrio de la Estación. El Barrio de la Estación está formado por siete bodegas. Dedicamos tres mañanas a descubrir los vinos de algunas de ellas.

Descubrir los vinos de Roda (y el aceite) fue maravilloso.

Pasamos una agradable y larga mañana de domingo probando los vinos de Gómez Cruzado, para mi otro grato descubrimiento, con bautismo de vino incluido 😉

Visitamos dos de las bodegas de este barrio tan particular: Bodegas Bilbaínas

y Muga.

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La visita a Muga fue muy especial, porque nos mimaron mucho. Fue un placer conocer a Ana, siempre es emocionante conocer personalmente a las personas que hay detrás de las redes, y fue un lujo visitar la bodega de la mano de Cristina. ¿Os apetece dar un paseo por Muga?

Nuestro primer contacto con las viñas fue una preciosa caminata desde Haro hasta Briones, donde visitamos el Museo Vivanco de la Cultura del Vino.

Otro paseo que os recomiendo es el que va de Haro a Briñas, por las orillas del Ebro (GR99, Caminos del Ebro).

Quedaron muchas visitas que hacer, muchos caminos por andar y muchos vinos por descubrir. Por suerte tenemos un maravilloso tren Barcelona-Haro, así que ya estamos haciendo planes para una nueva escapada 🙂

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Campamento base 2: Laguardia

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Llegamos a Laguardia en autobús, atravesando viñas y viñas y más viñas. En nuestro primer día en Laguardia dimos un largo paseo por las lagunas de Laguardia, sin duda la mejor forma de tomar contacto con esta población y con sus viñas.

El segundo día de nuevo nos calzamos las botas de caminar, esta vez para ascender por las montañas (ruta Laguardia-Lagrán-Laguardia).

Desde Laguardia visitamos varias bodegas: Marqués de Riscal, Viñedos del Contino, El Mozo Wines y Casa Primicia.

Y es sobre estas dos últimas que os voy a hablar. Visitamos El Mozo Wines con Juan. Gorka nos enseñó la bodega y las viñas. Fue una bonita mañana llena de descubrimientos, y uno de ellos nos lo llevamos a casa: El cosmonauta y el viaje en el tiempo. A los pocos días de llegar a casa la abrimos, con alguien especial y un menú muy particular, que pronto tendréis en el blog. De momento os dejo con un paseo por su bodega y sus viñas.

El último domingo en Laguardia visitamos Casa Primicia. Si vais a Laguardia tenéis que visitar esta bodega, nunca había visto nada tan especial. Mikel hizo que la visita fuera emocionante y muy hermosa, su pasión y su cultura cala desde el primer momento en ti, y te entregas a este viaje por los calados subterráneos entre piedras, madera y bellas historias.

No había probado nunca sus vinos, y fueron otro grato descubrimiento. Carravalseca… al probarlos volvió a mi cabeza nuestro paseo por la laguna; estos vinos no se me van a olvidar nunca. De vuelta en casa volvimos a sentir la calidez y la sal de la laguna, pero de esto os hablaré en otro momento, porque este vino y el Graciano tuvieron dos menús especiales.

Por cierto, en Laguardia me aficioné a la pelota vasca. Aún echo de menos los atardeceres en el frontón…

Temas a parte son la visita a la quesería Los Cameros, en Haro,

y las cenas en Los Parajes, donde volveremos para alojarnos en su precioso hotel (cosa que no hicimos esta vez) y para volver a disfrutar de unos profesionales magníficos y una comida deliciosa.

Tanto la quesería Los Cameros como Los Parajes tendrán también una entrada en el blog.

Poco a poco he ido reconstruyendo este viaje, y he vuelto a disfrutar de muchos de los momentos que vivimos y de las personas que conocimos y nos dedicaron unas horas de su vida. Haro y Laguardia bien valen un viaje, y dos, y tres 🙂 Si aún no habéis estado, no lo dudéis, disfrutaréis. Y si ya habéis estado… ¡a que esperáis para repetir!

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Can Ràfols dels Caus & La Marató de TV3

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Este año La Marató de TV3 está dedicada al Ictus y a las lesiones medulares y cerebrales traumáticas.

Mi tieta, a la que quería mucho, murió, ya mayor, después de sufrir un Ictus. Antonio y yo hemos perdido dos amigos, jóvenes, que tuvieron un Ictus.

Carlos Esteva, propietario de Can Ràfols dels Caus, sufrió hace más de un año un Ictus del que se está recuperando.

Este año Can Ràfols dels Caus se suma a los miles de voluntarios que, como cada año, participan de diferentes formas en beneficio de La Marató. Can Ràfols ha organizado el domingo 18 de diciembre, a las 12 h, una cata diferente y divertida. Durante una hora disfrutaremos en un entorno precioso de cuatro de sus vinos y de unos maridajes excepcionales: música y esperanza.

Si estás interesad@ en asistir puedes descargarte AQUÍ la información completa.

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Can Marlès

Hay días especiales, y sin duda el que pasamos en Can Marlès lo fue. Can Marlès es una bodega de producción ecológica en el corazón del parque natural del Montmell (Baix Penedès). Nada más llegar a la bodega el paisaje te impacta sobremanera. Estar rodeada de montañas y de viñas nunca deja indiferente al cuerpo y al alma. Realmente está ubicada en un lugar privilegiado.

Nos recibe Lucía, directora de marketing y promoción de Can Marlès. Y de inmediato aparece Miguel, el propietario, que nos acompañará durante toda la jornada.

La Masía de Can Marlès, a pocos metros de la bodega, es una verdadera joya, que ha sido restaurada con gusto y un gran respeto por el entorno y la arquitectura original.

Allí nos espera un cóctel de bienvenida con Vermut Miró y Vermouth Padró & CO. Lucía nos habla de la historia del municipio del Montmell y de Can Marlès.

En Can Marlès tienen el proyecto de convertirse en un gran centro de turismo rural, con el vino como elemento principal, y apuestan por los productores de cercanía. Es por eso que pudimos conocer el trabajo de algunos pequeños productores. Probamos las delicosas mermeladas que hacen Imma y Esther, Les Filos, y también el aceite Torclum, de Jordi.

También conocimos, tengo que confesaros que me parecen preciosas, las servilletas de MYdrap, unas servilletas de algodón en rollo, precortadas y lavables, fabricadas en alegres colores. Para esta ocasión escogieron los colores del otoño y la viña.

Una vez repuestos del viaje iniciamos un paseo por las viñas, que acabó en Cal Puig. En la actualidad en Can Marlés ya hay una pequeña casa rural, con dos habitaciones y todo tipo de comodidades. Ahora inician un bonito y ambicioso proyecto, el de rehabilitar el resto de masías (seis en total), convertir una de ellas en hotel rural y el resto en casas rurales unifamiliares. Y han empezado por Cal Puig. Marc Andreu, el arquitecto, nos explica el proyecto.

Llega la hora de visitar la bodega y probar sus vinos. En esta bodega, situada a 500 metros de altitud, se producen tres vinos: Chardonnay, Ull de Llebre (Tempranillo) y un vino blanco elaborado con Sauvignon Blanc. Los tres pertenecen a la D.O. Penedès. Pepa Menchón, la enóloga, guía la cata.

Ya se ha hecho de noche.

Unas horas antes, nada más llegar a Can Marlès, me he colado en la cocina, para ver qué nos estaba preparando Sergi.

A estas alturas de la noche solo pienso en las delicias que nos ha preparado. Lucía y Sergi han dedicado mucho tiempo y mucha ilusión en la planificación de este menú. Menja’t el Montmell (Cómete el Montmell) es, como habéis visto, una orgía de colores y sabores, un menú elaborado con productos de la zona, un canto al Montmell.

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Tras la cena, una velada lírica inolvidable, dirigida por el crítico musical Jordi Madaleno, con la voz de Carles Pachón y Josep Buforn al piano, que interpretan piezas de G. Rossini, W.A. Mozart, V. Bellini, G. Bizet y A. Thomas. Un maravilloso final para una jornada inolvidable.

Miguel y Lucía, dos grandes anfitriones, nos han contagiado a todos su ilusión por este proyecto. Estoy deseando ver cómo poco a poco se hace realidad. Si queréis descubrir el Montmell, sin duda en Can Marlès lo podréis hacer, rodeados de personas llenas de pasión e ilusión. Can Marlès es un lugar para alejarse del ajetreo, descansar y disfrutar, por unos días, de la naturaleza y de paz.

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