La Calèndula

Hacía tiempo que no sentía la necesidad de recomendaros ningún restaurante, y después de dos días en el paraíso, ¡os lo tengo que contar! Esta vez voy a hablaros de un dueto maravilloso y único, el que forman el Hotel del Teatre y el restaurante La Calèndula.

Hacía mucho tiempo que quería ir a La Calèndula, para probar la cocina de Iolanda Bustos. Tenía muchas ganas de conocerla y estar en el lugar que inspira sus platos llenos de color.

Regencós es un remanso de paz, un lugar perfecto para pasear y descansar.

El Hotel del Teatre es uno de los mejores hoteles en que he estado nunca. Ubicado en una masía del siglo XVIII, ha sido reformado con un gusto excepcional. Sobriedad, belleza y un confort único, hacen de este hotel un lugar que nunca querrías dejar. El hotel es un festival para todos los sentidos.

Colores armoniosos, materiales nobles y elementos de diseño (soy muy amante de las lámparas Artemide Tolomeo) hacen que disfrutes de cada uno de sus rincones. El paisaje y la luz hacen el resto.

Quizás el olfato sea el sentido más mimado en este hotel. Me encantan los hoteles, pero el olor de las sábanas y toallas de muchos de ellos (incluso de las habitaciones) suelen recordarme una limpiza de desinfección hospitalaria. Un olor agradable y delicado impregna el hotel. Además, el hotel ofrece una gama de productos de baño naturales.

Todo el hotel es suave: la ropa, el agua, la hierba, el aire.

Un silencio muy vivo te acompaña todo el día, repleto de conversaciones relajadas y felices y del jolgorio pajaril.

El gusto. Y aquí es donde entra La Calèndula.

La primera sorpresa es que se trata de una restaurante moderno y muy acogedor, rara avis. Para mi ha sido muy especial conocer a Iolanda y estar en el lugar en que crea (juega) con las flores para ofrecernos platos de sabores únicos y de una belleza excepcional. Tuvimos la fortuna de contar con Salvador Casasseca como cicerone, que hizo que nuestras dos cenas fueran muy especiales.

Tres aperitivos anuncian el festival de colores y sabores que se avecina: una crema de calabaza con pipas de calabaza tostadas; un higo con foie, ratafia y flores de hinojo, y una fresa eléctrica con remolacha.

Cada aperitivo es un mundo, un concepto diferente, pero los tres están deliciosos y son sorprendentes.

Pero mejor os dejo con las fotos de las dos cenas, que no hacen justicia a los platos.

Navaja marinada con miso, shiitakes, cítricos y perlas de tapioca con hinojo.

Ortigas de mar rebozadas.

Mejilones de roca gratinados con mayonesa de azafrán.

Espárragos blancos al natural con crema de foie y compuesto biodinámico de remolacha.

Carpaccio de sepia con pimentón, habitas, hierbas y flores del campo con crujiente de patata y laurel.

Brandada de bacalao bajo un velo de miel y flores con tierra de almendras, olivas e higos verdes.

Prensado de gambas de Palamós con emulsión de aguacate, Ficoide glacial (hierba helada o hierba escarchada) y helado de ajoblanco con pan de algas. Sobre la emulsión de aguacate habían unas deliciosas flores de ajo y unos ajos encurtidos en salmuera y vinagre.

Calamares con espárragos de mar y de campo salteados con un mole de hierbas.

Cochinillo ibérico crujiente con culís de algarroba, salsifís, ciruelas y orejones con flores de salvia.

Pizarra de quesos artesanos catalanes con confituras silvestres, elaboradas por ellos.

Y en exclusiva para vosotr@s, uno de los platos de la nueva carta de otoño: hatillos de calabaza fermentada rellenos de foie con caldo de setas y hierbas del bosque.

La Calèndula tiene una carta de vinos muy interesante, con una destacada presencia de vinos naturales, ecológicos y de pequeños elaboradores. Como bienvenida el restaurantes nos ofreció una copa de Petit Albet Brut Reserva 2015, un Clàssic Penedès de Albet i Noya.

Estos son los vinos que acompañaron nuestras cenas: L’Enriqueta Macabeu 2016 de Oriol Rossell; Gratitud Sauvignon Blanc 2016 y Passió Marcelan 2016 de Còsmic Vinyaters.

Mención especial merecen dos bebidas que nos sorprendieron especialmente, creadas por Iolanda: la cerveza de autor Gala de flores, una cerveza fresca y muy aromática, perfecta para acompañar cualquiera de las propuestas de platos para compartir y entrantes de Iolanda

y el Xampanyet de Saüc (sauco), un capricho, una joya aromática extremadamente delicada que hace este mundo más bonito.

El compromiso total del hotel y del restaurante con los productores locales es otro aspecto que lo hace excepcional.

El magnífico desayuno del hotel, que se ofrece en el restaurante La Calèndula, es una muestra de ello. Del desayuno no hice fotos, tendréis que ir para disfrutarlo en vivo y en directo. Al fin y al cabo, para eso están los paraísos, para disfrutarlos.

El fuego es cosa tuya

El fuego posibilitó la cocina. Pero hace mucho calor, así que os propongo una cena de deliciosos caprichos, golosos, refrescantes y ¡en crudo! Porque el fuego para esta cena lo pones tú 😉

Estas son mis propuestas:

  • Tartar de tomate con albahaca
  • Mousse de sardinas
  • Untura de salmón

 

Tartar de tomate con albahaca

Cada verano, casi como un ritual, vuelvo a este libro, que permanece todo el año en reposo, para releer sus propuestas y dejarme fascinar de nuevo por ellas, deslumbrada por su frescura y color.

Ingredientes (para 4 comensales): 16 tomates cherry despepitados y a dados, 300 g de queso primo sale (o mozzarella de búfala) en daditos, 16 aceitunas negras deshuesadas, 1 manojo de albahaca desmenuzado, aceite de oliva virgen extra, sal

Preparación

Poner el tomate cortadito en un escurridor, salar, mezclar bien y dejar reposar 30 minutos.

Escurrirlo muy bien, apretando suavemente con la mano, pasarlo a una ensaladera y añadir el queso, las aceitunas y la albahaca.

Aliñar con abundante aceite y salar con precaución. Mezclar con delicadeza y reservar en la nevera hasta el momento de servir.

Mis tuneos

1) Yo utilicé restos de diferentes quesos tiernos, y el resultado fue excelente.

2) En vez de albahaca utilicé cebollino.

3) He vuelto a hacerlo en varias ocasiones, siempre sin queso, y está igualmente delicioso.

 

Mousse de sardinas

Esta es la receta número 45 de una de mis libretas. Recuerdo perfectamente anotar la receta en la biblioteca, utilizando el reverso de una de las fichas destinadas a la solicitud de libros. La receta procede de un libro de cocina marroquí, del que no recuerdo el nombre.

Es una receta sencilla y sabrosa, que admite múltiples variaciones. Veréis que la foto de los ingredientes no se corresponde con la lista, y eso es porque yo hice de las mías. Primero os explico la receta original y luego os comento mis tuneos.

Ingredientes (para 4 comensales):

4 sardinas de lata en aceite, 100 g de queso fresco de cabra, 2 anchoas, 1 cucharada de alcaparras, 6 aceitunas negras, perejil, aceite de oliva virgen extra, vinagre (o zumo de limón)

Preparación

Limpia las sardinas de espinas y piel y tritúralas, junto al resto de ingredientes sólidos. Añadir el aceite necesario para obtener una pasta ligera y, si se desea, un chorrito de vinagre (al gusto).

Reservar en la nevera, como mínimo 2-3 horas, para que adquiera más consistencia.

Mis tuneos

1) Yo no elimino la espina de las sardinas. Si las trituras bien no las notas y en cambio tienes una buena ración de calcio.

2) He sustituido el perejil por albahaca.

3) He añadido un ajito pequeño a la pasta.

4) Como necesitaba las anchoas para otra cosa, las sustituí por aceitunas rellenas de anchoa.

 

Untura de salmón

Siempre he valorado mucho los pequeños libros de cocina divulgativos. Detrás de ellos no hay grandes chefs ni brillantes trabajos de Storytelling, sin los que parece que ya nada es posible, y sin embargo estas publicaciones están llenas de sabrosas ideas.

De nuevo la foto de los ingredientes no se corresponde con la lista. Primero os explico la receta original y luego os comento mis tuneos.

Ingredientes (para 4 comensales):

200 g de salmón ahumado, 2 cucharadas soperas de nata agria, 1 cucharadita de café de zumo de limón, sal, pimienta negra recién molida, eneldo fresco picado fino

Preparación

Trocear pequeño el salmón, mezclar con la nata agria y condimentarlo con el resto de ingredientes.

Reservar en la nevera, como mínimo 2-3 horas, para que adquiera más consistencia.

Mis tuneos

1) En vez de nata agria he utilizado yogur griego.

2) Si no dispones de eneldo fresco, con semillas de eneldo queda también muy bueno.

 

El vino que os propongo para esta cena es Albet i Noya efecte Brut Rosat 2013, un espumoso Clàssic Penedès, elaborado con Pinot Noir, delicioso y fresco, que acompaña de fábula esta cena rebosante de frescura, sabor y color.

 

Amig@s, vino y bizcocho

El verano es muy inspirador. Para hacer frente al calor nada mejor que relajarse y hacer planes. Planear viajes, o comidas y cenas ligeras y caprichosas con l@s amig@s, y pensar en los vinos que descubrirás en esos viajes, o que acompañarán esas comidas y cenas. Y por supuesto, es el momento de hacerlo.
Un viaje te lleva a otro, pero también te lleva a una comida, y no a una comida cualquiera, sino a una que preparas pensando exclusivamente en uno de los vinos que te has traído en la maleta. Un viaje no acaba nunca, y sigue cuando preparas una comida pensando en una persona especial, que estás deseando que pruebe ese vino.

El verano pasado estuvimos en La Rioja, os lo conté en Verano riojano, y visitamos El Mozo Wines. Gorka nos mostró la bodega, paseamos con él entre viñas y nos contó historias. Quisimos formar parte de una de ellas y nos llevamos a casa una botella de El cosmonauta y el viaje en el tiempo.

A los pocos días de llegar a casa planeé una comida en la terraza con Rosa Rius, una buena amiga y sumiller. El Cosmo es sin duda un vino especial, y quería abrir esta magnum con ella. El Cosmo es un clarete fresco, sorprendente y sumamente versátil, que acompaña a la perfección una comida como la que preparé.

Siguiendo los consejos de Gorka decidí preparar una comida de picoteo. Todo lo que preparé es sencillo, ligero y muy tentador, ideal para una comida o una cena de verano. Puede hacerse en varios tiempos, y así el día de la comida solo tienes que ocuparte del toque final. Y lo que es mejor, ¡casi no tienes que cocinar! (eso sí, la última media hora antes de la comida tendrás que estar pendiente del horno, en plan ¡más madera! 😉

Rosa trajo un bizcocho de naranja delicioso, cuya receta aparece al final de este post. Me dijo que podía incluirla y eso me hizo muy feliz, porque el bizcocho es una auténtica maravilla.

Pero antes de este dulce final, encontraréis el resto de recetas. Este fue el menú:

1. Almendras fritas

2. Corazones de alcachofa y salmón

3. Espárragos en masa crocante

4. Rollitos de mortadela y queso

5. Canapé de compota de manzana con butifarra negra

6. Barritas de hojaldre y jamón

7. Vieiras maceradas con bacón o panceta

8. Pinchos de pollo asiáticos

9. Anchoas

10. Bizcocho de naranja

 

1. Almendras fritas

2. Corazones de alcachofa y salmón

Esta receta la saqué de un blog que ya no existe: recetasen5tweet. La reproduzco para vosotr@s, con algún añadido mío.

Ingredientes: corazones de alcachofas en conserva, queso de untar, cebollino, salmón ahumado.

Elaboración. Escurrir el caldo de las alcachofas y dejarlas un buen rato boca abajo, sobre un trapo seco. A continuación sacar unas cuantas hojas del centro, para poder rellenarla, y cortar un poco la base para que se mantenga de pie. Mezclar el queso con el cebollino cortado pequeño y rellenar la alcachofa con el queso. Cubrir la alcachofa con un trozo de salmón ahumado.

3. Espárragos en masa crocante

La receta que me inspiró es de Natalia Penchas. Os explico mi versión.

Ingredientes: espárragos verdes, masa de hojaldre, queso Parmesano recién rallado, aceite de oliva virgen extra.

Elaboración. Precalentar el horno a 180ºC. En una olla con agua hirviendo con sal, cocer los espárragos 4 minutos. Escurrirlos y sumergirlos en agua fría, secarlos muy bien y reservar. Envolver los espárragos sin dejar parte verde visible. Pincelar con aceite, espolvorear con el queso y hornear hasta que doren.

Si hay niñ@s, podéis hacer pequeñas momias de Frankfurt. El procedimiento es el mismo. En la red encontraréis mucho modelos divertidos.

4. Rollitos de mortadela y queso

Una receta fácil y que puedes preparar el día anterior.

Tienes la receta en Verano italiano.

5. Canapé de compota de manzana con butifarra negra

Ingredientes: pan de molde, butifarra negra, manzanas, zumo de limón, aceite de oliva virgen extra.

Elaboración. Haz una compota con las manzanas troceadas y el zumo de limón, la manzana debe quedar cocida pero entera, crujiente.

Corta el pan de molde en círculos (o cuadrados) pequeños, que puedan comerse de un solo bocado, y tuéstalos en el horno por ambos lados. Cubre cada tostadita con un poco de compota y con una rodaja de butifarra negra frita vuelta y vuelta en una sartén con un poco de aceite. Servir enseguida.

La compota puedes hacerla el día de antes.

6. Barritas de hojaldre y jamón

Esta receta de Nati recetas caseras hace las delicias de pequeños y grandes. ¡No duran ni un minuto en la mesa!

7. Vieiras maceradas con bacón o panceta

Una receta que siempre triunfa de Pinchos y canapés. Nunca faltan en los momentos especiales.

8. Pinchos de pollo asiáticos

Sencillos y muy sabrosos, puedes prepararlos el día de antes y dejarlos listo para freír.

Ingredientes: 500 g de pollo cortado en dados de 2 cm, jengibre fresco rallado (al gusto), 2 dientes de ajo picados fino, 2 cucharadas de salsa de pescado, 1 cucharada de Jerez seco, ½ cucharadita de sal, ½ cucharadita de pimienta, 2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra, hierbabuena fresca para decorar.

Elaboración. Remojar las brochetas de madera en agua mientras se prepara la receta.

Poner en un cuenco todos los ingredientes, menos el aceite y la menta, mezclar y dejar en adobo, por lo menos 20 minutos.

Escurrir la carne y conservar el adobo. Secar las brochetas y ensartar en ellas la carne.

Untar una sartén antiadherente o una parrilla con aceite y cuando esté caliente freír las brochetas, entre 3-4 minutos, dándoles vueltas regularmente para que se doren por todos los lados. Irlas rociando con un poco del adobo.

Decorar con hierbabuena y servir con la salsa vietnamita.

Salsa vietnamita. Mezclar en un cuenco 2 cucharadas de salsa de pescado, 2 cucharadas de agua fría, 2 cucharadas de hojas de cilantro fresco picadas, 1 cucharadita de guindilla roja picada y 1 cucharadita de azúcar moreno. Servir enseguida.

La receta es de este maravilloso libro.

9. Anchoas

Ya sabéis que cuando incluyo anchoas en un menú es porque son muy especiales, son las Anchoas con sal y pimienta que hago cada año, receta de Carme Ruscalleda.

10. Bizcocho de naranja

Un bizcocho tierno, fresco y muy sabroso, que se mantiene así durante muchos días. La guinda perfecta para esta comida.

Gracias Rosa por compartir con nosotr@s esta receta. Receta del Bizcocho de naranja

Menja’t Vilanova

Desde el día 20 de marzo que no os cuento nada en el blog. Ha sido un fin de curso duro y apasionante, y ahora ya he acabado. ¡Qué ganas tenía de retomar el blog! Tengo una larga lista de espera de cosas que os quiero contar, pero como me suele pasar, la necesidad de hablar de lo inmediato, si lo he vivido apasionadamente, se impone. Hoy os traigo una crónica viajera y una deliciosa receta de pescado.

El viernes pasado pude disfrutar de una día maravilloso en Vilanova i la Geltrú, y os lo quiero contar. Estamos en verano, el momento perfecto para escaparse unos días a Vilanova y descubrir esta ciudad y su gastronomía. El encuentro del viernes lo organizó Menja’t Vilanova, un grupo de restaurantes y empresas de Vilanova i la Geltrú que apuesta por el producto de proximidad y de calidad, con el apoyo de Vilanova Turisme.

El all cremat (ajo tostado) fue el sugerente y aromático motivo de este encuentro. Pero tanto antes como después de degustar este plato, profundamente arraigado en la cocina marinera vilanovina, pasaron muchas cosas. Os lo cuento a modo de crónica fotográfica.

Tras una madrugada tormentosa, el día amaneció radiante, tanto en Badalona como en Vilanova.

A las diez de la mañana nos embarcamos y disfrutamos del privilegio de contemplar la ciudad desde el mar, y de dos horas de conversaciones al arrullo del Mediterráneo.

Una vez en tierra visitamos el Espai Far. De verdad que no os podéis perder esta visita. El Espai Far, un lugar precioso, consta de dos espacios: el Museo del Mar y el Museo de las Curiosidades Marineras. El Museo del Mar tiene la finalidad de dar a conocer la historia marinera de Vilanova y de su población. La importancia de los testimonios orales hacen de él un lugar muy especial. Marta, nuestra guía, fue una Cicerone de excepción.

El Museo de las Curiosidades Marineras es una puerta de entrada a un mundo precioso, poblado de criaturas fantásticas, en donde durante unos minutos todo es posible,

incluso un millón de granos de arena de la playa de Vilanova dentro de una botella de poco más de 6 cm de altura.

Foto de Ester Bachs.

Y por supuesto, con un espacio dedicado a la carpa Juanita.

Y llegó el momento de probar el All cremat de verat (caballa) que cocinan en La Pepa Jaleo. Tras visitar su web y ver la comida que nos prepararon, seguro que no podéis resistir la tentación de sentaros a su mesa. Fue un verdadero placer tener con nosotros y poder conversar con David Reig, Chef Asesor en Grupo Genil.

Ese viernes la sobremesa la hicimos en la Llotja de peix de Vilanova. Fue un verdadero lujo asistir a la subasta de pescado, una experiencia única y algo hipnótica: precios bailando, restauradores, pescateros y distribuidores pujando, pescadores atentos, timbres, papeles cayendo. Ha sido una de las sobremesas más instructivas de mi vida.

La receta: All cremat

Contagiada por la fiebre desatada por la campaña de Menja’t Vilanova, decidí hacer un all cremat para cenar. Siempre hago la misma receta, un rape a l’all cremat, receta de la Escuela de Hostelería de Barcelona, que leí hace mucho tiempo en una revista, y que un día os contaré. Pero quería hacer un guiso con caballa, y lo encontré en el libro Fem cuina amb en Jaume Pastallé, de Editorial Planeta. Jaume Pastallé despertó en mi el gusanillo de la cocina, y recuerdo con mucho cariño sus programas. En esta época de tanto postureo, echo mucho de menos esa forma intensa y sincera de disfrutar con la comida.

Esta receta puede hacerse con otro tipo de pescado, siempre que sea de carne firme, para que aguante la cocción.

Ingredientes para 4 comensales

1,5 kg de caballa, 4 dientes de ajo, 1 tomate maduro, ¾ de patatas, 1 dl de aceite de oliva, pimienta negra recién molida y sal

Preparación

En una cazuela, ponemos el aceite a calentar, y cuando esté bien caliente, incorporamos los ajos cordatos muy pequeños, y los sofreímos hasta que queden muy dorados, casi quemados. Añadimos el tomate rallado (o picado muy pequeño) y continuamos la cocción hasta que el sofrito tenga un color marrón.

Cubrimos el sofrito con agua (un litro aproximadamente), añadimos las patatas peladas y cortadas a dados y lo dejamos hervir, con la cazuela tapada, entre 10-15 minutos, hasta que las patatas estén casi tiernas.

A continuación añadimos el pescado salpimentado y cortado a trozos y continuamos la cocción, a fuego vivo, hasta que el pescado esté en su punto.

Para acompañar esta delicia escogimos un vino muy especial: El Primer Cop de Cor 2014, un vino 100% Macabeu de AT ROCA, de la DO Penedès, un vino dedicado y a beneficio de la Associació Vi per Vida.

La campaña de l’All Cremat acaba el domingo día 9, así que si tenéis la oportunidad, acercaros a Vilanova i la Geltrú a pasar el día y aprovechad para probar los guisos de pescado que nos ofrecen cualquiera de los restaurantes de Menja’t Vilanova.

Verano riojano

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Este verano, como muchos ya sabéis, hemos estado en La Rioja. Han sido 15 día magníficos, llenos de descubrimientos de todo tipo, de algunos de los cuales os quiero hablar. Se acercan las vacaciones de Semana Santa, y quizás os apetezca un viaje a La Rioja. Si es así, sin duda esta pequeña crónica os puede ayudar.

Lo mejor de este viaje, sin ninguna duda, ha sido el Cicerón de lujo que hemos tenido, Juan Cuatrecasas, al que de nuevo quiero agradecer su generosidad. Sin ti este viaje no hubiera sido lo mismo.

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Si no conocéis el blog de Juan, tenéis que visitarlo. En El alma del vino encontraréis vinos y mucho más.

Campamento base 1: Haro

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Nosotros llegamos a Haro en tren, y creedme, no hay mejor entrada a esta ciudad. Bajas del tren y estás en el corazón del Barrio de la Estación. El Barrio de la Estación está formado por siete bodegas. Dedicamos tres mañanas a descubrir los vinos de algunas de ellas.

Descubrir los vinos de Roda (y el aceite) fue maravilloso.

Pasamos una agradable y larga mañana de domingo probando los vinos de Gómez Cruzado, para mi otro grato descubrimiento, con bautismo de vino incluido 😉

Visitamos dos de las bodegas de este barrio tan particular: Bodegas Bilbaínas

y Muga.

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La visita a Muga fue muy especial, porque nos mimaron mucho. Fue un placer conocer a Ana, siempre es emocionante conocer personalmente a las personas que hay detrás de las redes, y fue un lujo visitar la bodega de la mano de Cristina. ¿Os apetece dar un paseo por Muga?

Nuestro primer contacto con las viñas fue una preciosa caminata desde Haro hasta Briones, donde visitamos el Museo Vivanco de la Cultura del Vino.

Otro paseo que os recomiendo es el que va de Haro a Briñas, por las orillas del Ebro (GR99, Caminos del Ebro).

Quedaron muchas visitas que hacer, muchos caminos por andar y muchos vinos por descubrir. Por suerte tenemos un maravilloso tren Barcelona-Haro, así que ya estamos haciendo planes para una nueva escapada 🙂

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Campamento base 2: Laguardia

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Llegamos a Laguardia en autobús, atravesando viñas y viñas y más viñas. En nuestro primer día en Laguardia dimos un largo paseo por las lagunas de Laguardia, sin duda la mejor forma de tomar contacto con esta población y con sus viñas.

El segundo día de nuevo nos calzamos las botas de caminar, esta vez para ascender por las montañas (ruta Laguardia-Lagrán-Laguardia).

Desde Laguardia visitamos varias bodegas: Marqués de Riscal, Viñedos del Contino, El Mozo Wines y Casa Primicia.

Y es sobre estas dos últimas que os voy a hablar. Visitamos El Mozo Wines con Juan. Gorka nos enseñó la bodega y las viñas. Fue una bonita mañana llena de descubrimientos, y uno de ellos nos lo llevamos a casa: El cosmonauta y el viaje en el tiempo. A los pocos días de llegar a casa la abrimos, con alguien especial y un menú muy particular, que pronto tendréis en el blog. De momento os dejo con un paseo por su bodega y sus viñas.

El último domingo en Laguardia visitamos Casa Primicia. Si vais a Laguardia tenéis que visitar esta bodega, nunca había visto nada tan especial. Mikel hizo que la visita fuera emocionante y muy hermosa, su pasión y su cultura cala desde el primer momento en ti, y te entregas a este viaje por los calados subterráneos entre piedras, madera y bellas historias.

No había probado nunca sus vinos, y fueron otro grato descubrimiento. Carravalseca… al probarlos volvió a mi cabeza nuestro paseo por la laguna; estos vinos no se me van a olvidar nunca. De vuelta en casa volvimos a sentir la calidez y la sal de la laguna, pero de esto os hablaré en otro momento, porque este vino y el Graciano tuvieron dos menús especiales.

Por cierto, en Laguardia me aficioné a la pelota vasca. Aún echo de menos los atardeceres en el frontón…

Temas a parte son la visita a la quesería Los Cameros, en Haro,

y las cenas en Los Parajes, donde volveremos para alojarnos en su precioso hotel (cosa que no hicimos esta vez) y para volver a disfrutar de unos profesionales magníficos y una comida deliciosa.

Tanto la quesería Los Cameros como Los Parajes tendrán también una entrada en el blog.

Poco a poco he ido reconstruyendo este viaje, y he vuelto a disfrutar de muchos de los momentos que vivimos y de las personas que conocimos y nos dedicaron unas horas de su vida. Haro y Laguardia bien valen un viaje, y dos, y tres 🙂 Si aún no habéis estado, no lo dudéis, disfrutaréis. Y si ya habéis estado… ¡a que esperáis para repetir!

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Can Ràfols dels Caus & La Marató de TV3

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Este año La Marató de TV3 está dedicada al Ictus y a las lesiones medulares y cerebrales traumáticas.

Mi tieta, a la que quería mucho, murió, ya mayor, después de sufrir un Ictus. Antonio y yo hemos perdido dos amigos, jóvenes, que tuvieron un Ictus.

Carlos Esteva, propietario de Can Ràfols dels Caus, sufrió hace más de un año un Ictus del que se está recuperando.

Este año Can Ràfols dels Caus se suma a los miles de voluntarios que, como cada año, participan de diferentes formas en beneficio de La Marató. Can Ràfols ha organizado el domingo 18 de diciembre, a las 12 h, una cata diferente y divertida. Durante una hora disfrutaremos en un entorno precioso de cuatro de sus vinos y de unos maridajes excepcionales: música y esperanza.

Si estás interesad@ en asistir puedes descargarte AQUÍ la información completa.

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Can Marlès

Hay días especiales, y sin duda el que pasamos en Can Marlès lo fue. Can Marlès es una bodega de producción ecológica en el corazón del parque natural del Montmell (Baix Penedès). Nada más llegar a la bodega el paisaje te impacta sobremanera. Estar rodeada de montañas y de viñas nunca deja indiferente al cuerpo y al alma. Realmente está ubicada en un lugar privilegiado.

Nos recibe Lucía, directora de marketing y promoción de Can Marlès. Y de inmediato aparece Miguel, el propietario, que nos acompañará durante toda la jornada.

La Masía de Can Marlès, a pocos metros de la bodega, es una verdadera joya, que ha sido restaurada con gusto y un gran respeto por el entorno y la arquitectura original.

Allí nos espera un cóctel de bienvenida con Vermut Miró y Vermouth Padró & CO. Lucía nos habla de la historia del municipio del Montmell y de Can Marlès.

En Can Marlès tienen el proyecto de convertirse en un gran centro de turismo rural, con el vino como elemento principal, y apuestan por los productores de cercanía. Es por eso que pudimos conocer el trabajo de algunos pequeños productores. Probamos las delicosas mermeladas que hacen Imma y Esther, Les Filos, y también el aceite Torclum, de Jordi.

También conocimos, tengo que confesaros que me parecen preciosas, las servilletas de MYdrap, unas servilletas de algodón en rollo, precortadas y lavables, fabricadas en alegres colores. Para esta ocasión escogieron los colores del otoño y la viña.

Una vez repuestos del viaje iniciamos un paseo por las viñas, que acabó en Cal Puig. En la actualidad en Can Marlés ya hay una pequeña casa rural, con dos habitaciones y todo tipo de comodidades. Ahora inician un bonito y ambicioso proyecto, el de rehabilitar el resto de masías (seis en total), convertir una de ellas en hotel rural y el resto en casas rurales unifamiliares. Y han empezado por Cal Puig. Marc Andreu, el arquitecto, nos explica el proyecto.

Llega la hora de visitar la bodega y probar sus vinos. En esta bodega, situada a 500 metros de altitud, se producen tres vinos: Chardonnay, Ull de Llebre (Tempranillo) y un vino blanco elaborado con Sauvignon Blanc. Los tres pertenecen a la D.O. Penedès. Pepa Menchón, la enóloga, guía la cata.

Ya se ha hecho de noche.

Unas horas antes, nada más llegar a Can Marlès, me he colado en la cocina, para ver qué nos estaba preparando Sergi.

A estas alturas de la noche solo pienso en las delicias que nos ha preparado. Lucía y Sergi han dedicado mucho tiempo y mucha ilusión en la planificación de este menú. Menja’t el Montmell (Cómete el Montmell) es, como habéis visto, una orgía de colores y sabores, un menú elaborado con productos de la zona, un canto al Montmell.

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Tras la cena, una velada lírica inolvidable, dirigida por el crítico musical Jordi Madaleno, con la voz de Carles Pachón y Josep Buforn al piano, que interpretan piezas de G. Rossini, W.A. Mozart, V. Bellini, G. Bizet y A. Thomas. Un maravilloso final para una jornada inolvidable.

Miguel y Lucía, dos grandes anfitriones, nos han contagiado a todos su ilusión por este proyecto. Estoy deseando ver cómo poco a poco se hace realidad. Si queréis descubrir el Montmell, sin duda en Can Marlès lo podréis hacer, rodeados de personas llenas de pasión e ilusión. Can Marlès es un lugar para alejarse del ajetreo, descansar y disfrutar, por unos días, de la naturaleza y de paz.

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