Mucho más que vinos (4)

Las fiestas ya están aquí. Desde hace unos años, en estas fechas dedico una pequeña entrada para haceros propuestas de vinos con los que las celebraciones navideñas serán aún más extraordinarias, y para que el esfuerzo económico de estos días adquiera una dimensión especial: la de la solidaridad.

Primero fue Mucho más que vinos, le siguió Mucho más que vinos (2) y el año pasado repetí en Mucho más que vinos (3). Como podéis comprobar, ¡vuelvo a la carga! Os voy a hacer unas propuestas que seguro os gustarán 😉 Y no dejéis de consultar las sugerencias anteriores, que la mayoría siguen siendo válidas.

 

La unión hace la fuerza

Alella Vinícola y Testuan, dos bodegas de Alella, han sumado energías y han creado dos vinos solidaros, que presentaron en marzo. Los beneficios de la venta de estos vinos van íntegros a la ONG Acción Planetaria.

Sobran Ignorantes 2018

Es un vino blanco elaborado con Garnatxa blanca y Pansa blanca, fermentado y criado en barricas de 500 l, 12 meses sobre sus lías. Acción Planetaria destina los beneficios de este a la Clínica Dental Social de Barcelona Les 1001 Dents, ​​que ofrece asistencia a personas sin recursos.

Actúa! 2019

Es un vino tinto de Syrah con 8 meses de crianza sobre lías. Los beneficios de este vino están destinados al comedor social de Satipo, en Perú, y a facilitar el acceso a tratamiento dental a niñ@s de Colombia y Senegal.

Puedes comprar los vinos a través de la página web de Alella Vinícola o de Acción Planetaria.

 

 

Hi entrem! (¿Entramos?)

El verano pasado Albet i Noya firmó un convenio de colaboración con Entrem, Grupo Cooperativo de inserción laboral, para unirse a este grupo en la lucha a favor de la inclusión social y laboral de las personas con trastornos de salud mental y otros colectivos vulnerables de la Veguería Penedès.

Así nace Curiós Solidari Xarel·lo 100%, un vino fresco i sabroso. No se me ocurre mejor vino para el aperitivo y para acompañar los entrantes de verduras y pescado de estas Navidades.

Puedes comprar el vino a través de la página web de Albet i Noya.

 

#LotsSolidaris Terra Alta

Este año la DO Terra Alta no pudo celebrar la Festa del Vi, y creó una fórmula muy chula para que pudiéramos celebrarla desde casa: ideó cinco lotes solidarios. Los beneficios de las ventas están destinados a La Marató de TV3, que este año está dedicada a recaudar fondos para la lucha contra la COVID-19.

Puedes comprar los lotes a través de la página web de la DO Terra Alta. ¡Es difícil escoger!

 

Caja de vino de los viticultores de la DOCa Priorat

Cada vez que compras una caja de Vins dels Viticultors de la DOQ Priorat, 6 € de tu compra van a la investigación del COVID-19 o para hacer frente a la crisis económica resultante.

Puedes escoger la composición de tu caja y realizar la compra a través de la página web de Vins dels Viticultors de la DOQ.

 

Como podéis ver, hay vinos para todos los gustos, y todos ellos de una gran calidad.

Solo me queda desearos una fiestas muy muy sabrosas 🙂

Receta para un #ViNovell (3): Macarrones gratinados con gambas y queso Feta

La receta de hoy se prepara en un pim pam. El tiempo en que tardan en cocerse los macarrones (o la pasta que prefiráis), es el que necesitaréis para preparar el resto de los ingredientes.

Esta es una receta sencilla y muy sabrosa, tan sencilla que casi sobran las palabras. Os advierto, si lo hacéis se transformará en uno de vuestros platos de pasta favoritos 😉

Macarrones gratinados con gambas y queso Feta

Reservar la mitad de queso feta para, una vez mezclados todos los ingredientes, distribuir sobre la preparación. A continuación, regar con el fumet elaborado con la cabeza de las gambas y un hilo de aceite de oliva virgen extra. Hornear la preparación 5 minutos a 180ºC y gratinar 5 minutos con el gratinador a plena potencia (hasta que se dore el queso).

Anyal Vi Novell Xarel·lo 2020 de Covides, de la D.O. Penedès, es el Vi Novell que escogimos para este plato. ¡Mi primer Vi Novell blanco!

Escoged el que más os guste de entre estos vinos y ¡a disfrutar del #ViNovell!

Foto: PCatS Comunicació

Juego de bloguer@s 2.0: Calabaza asada especiada rellena de tomates secos

Nueva edición de Juego de bloguer@s. En esta ocasión la prota es… ¡la calabaza! ¡Vaya sorpresa! 😉

Me lo he pasado muy bien buscando recetas, preparándola y escogiendo un vino para ella. Es de esas entradas del blog que disfruto especialmente, ya que une tres de mis pasiones: comida, libros y vino.

Esta es una receta inspirada en la receta de Calabacita cricket ball squash asada entera, del libro En casa con Jamie, editado por RBA. Un libro lleno de color, sabor y muchas ideas para cultivar verduras en casa.

Así habla Jamie de esta receta en su libro:

Yo no encontré calabacitas pequeñas, y utilicé una Butternut (también llamada cacahuete o violín). Para elaborar la receta empleé los dos extremos de la calabaza y con medio boniato confeccioné la tapa, que resultó se la parte más buena de la receta.

 

Calabaza asada especiada rellena de tomates secos

Ingredientes (para 4 personas): 4 calabacitas redondas, 1 cucharadita de orégano seco, 1 cucharadita rasa de semillas de cilantro, 1-2 guindillas rojas secas picadas, una pizca de canela molida, 8 tomates secados al sol en aceite, sal marina, pimienta negra recién molida, un puñado generoso de rúcula, aceite de oliva virgen extra, ½ limón, 250 g de queso de cabra o queso feta

Precalienta el horno a 180ºC, termostato 4. Corta una tapadera a las calabacitas en la parte de la que surge el pedúnculo. Extrae las semillas y deséchalas (en mi caso, extraje un poco de pulpa para dejar más espacio).

Tritura todas las hierbas y especias en el mortero, hasta convertirlas en polvo.

Escurre los tomates secos, pero conserva el aceite. Vierte un poco de este aceite dentro de cada calabaza y, con los dedos, unta su interior. Salpimentar el interior y perfumar con la mezcla de especias.

Pica muy finos los tomates secos y añádelos al interior de las calabazas, removiendo bien su contenido.

Coloca las tapaderas correspondientes en cada una de las calabazas. Colócalas en una bandeja apta para el horno y ásalas en el horno ya caliente durante unos 45 minutos o 1 hora, hasta que la carne en su interior esté tierna y suave (en mi caso necesitó 1 hora y ½).

Sacar las calabazas del horno y dejar templar. Mientras, salpimentar la rúcula (apio) y rociar con el aceite y el zumo de limón (yo la acompañé con apio). Cortar el queso. Poner cada calabacita en un plato y disponer la rúcula (apio) y el queso a su alrededor.

Esta preparación admite muchas variantes. El otoño, fértil en setas, nos ofrece la oportunidad de rellenarlas de setas salteadas con panceta ahumada, y antes de poner al horno, podemos incluso agregarle un poco de queso.

Acompañamos la calabaza especiada con Efecte Reserva Brut 2017 de Albet i Noya, un espumoso Clàssic Penedès fresco, vivo, sabroso y muy versátil, que se entendió de maravilla con las especias, las notas frescas y golosas de la calabaza caramelizada, el estallido de frescor del apio y la cremosidad y sapidez del queso de cabra.

Estas son mis compañeras de juerga cocinera este mes. En sus blogs encontraréis más recetas con calabaza.

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/

Mónica: http://www.dulcedelimon.com

Inma: http://entre3fogones.com/

Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

Zapallitos para Martí

Este es mi único cofre del tesoro. No quiero ninguno más. Mafalda me salva una y otra vez de la imbecilidad que nos rodea. Así que acudo a ella cuando necesito reír y no perder el sentido crítico del mundo. Cincuenta y seis años después de su nacimiento, cada tira sigue teniendo pleno sentido en la actualidad.

Durante estos días he vuelto de nuevo a Quino, y he pasado con Mafalda los últimos minutos de muchos días antes de apagar la luz y entregarme a los caprichos de Morfeo.

En una de las tiras con la sopa como protagonista (no comparto con ella la aversión a la sopa :-), encontré una referencia gastronómica que desconocía, y no me refiero al panqueque 😉

Inmediatamente busqué que era un zapallito, y decidí hacerle un pequeño homenaje a esta eterna niña-viejuna. Aunque no encontré esta variedad, valga la intención y la ilusión.

Como por suerte las alegrías tampoco nunca vienen solas, coincidió esta lectura con la llegada de la cesta de Conreu Sereny

y del Pack Prèmium de Albet i Noya.

Triada perfecta para una noche cualquiera. Aquí os dejo la receta.

 

Calabacines rellenoIngredientes: calabacines, carne picada de lo que te apetezca (ternera, cerdo, cordero, pollo o mezcla de carnes), tocino salado, tomates cherry, zanahoria, ajos tiernos, puerro, pan rallado, queso, aceitunas rellenas de anchoa (no están en la imagen, pero me apeteció ;-), aceite de oliva virgen extra, vino de Jerez, laurel, sal y pimienta negra recién molida.

 

Vaciar con cuidado los calabacines, desechar las semillas, pero reserva la carne.

Picar todos los ingredientes muy pequeños e irlos incorporando a la cazuela, con aceite y a fuego medio, en este orden: tocino, zanahoria, puerro y ajos tiernos. Dejad un intervalo de 5 minutos entre ingrediente e ingrediente. Cuando todo esté bien pochado, incorporar la carne pica, mezclar bien, y cuando empiece a estar cocinada,

añadir los tomates cherry cortados por la mitad (primero dejarlos con la parte de la pulpa boca arriba, y a los 5 minutos girarlos y chafarlos con ayuda de la cuchara).

Añadir el laurel y el Jerez, mezclar bien, y cocinar a fuego suave unos 30 minutos.

Mientras, preparar el resto de los ingredientes. Cortar una parte del queso en trocitos y rallar el resto (en mi caso con corteza incluida). Rallar el pan y cortar las aceitunas en cuartos.

Cuando la carne esté hecha, incorporar las aceitunas y mezclar. Precalentar el horno a 220ºC. Rellenar los calabacines. Distribuir sobre ellos los trocitos de queso, a continuación, el queso rallado y espolvorear con el pan rallado. Rociar con un hilo de aceite y cocinar de 20 a 30 minutos, según el grosor del calabacín.

Estos calabacines están deliciosos.

Los acompañamos con Reserva Martí 2013, que les vino de perlas tanto a los calabacines como a la larga y maravillosa sobremesa.

Capricis para una noche de verano

 

En la última entrada del blog os hablé de una visita muy especial a Vilarnau.

Vilarnau ha iniciado una nueva línea de vinos que tiene como protagonista la variedad Xarel·lo, autóctona del Penedès, una variedad que a mi me chifla. Els Capricis de Vilarnau (Los Caprichos de Vilarnau) está formado por un maravilloso trio:

Els Capricis Xarel·loEls Capricis Xarel·lo CastanyerCava Els Capricis Xarel.lo Castanyer.

Tuve la fortuna de llevarme a casa Els Capricis Xarel·lo Castanyer (D.O. Penedès), un vino fermentado y criado seis meses en barricas nuevas de castaño. Els Capricis es un vino muy especial, untuoso y fresco, que acompañará de maravilla cualquier comida o cena de verano.

Yo os propongo disfrutarlo con unos rollitos de col y pescado.

Rollitos de col y pescado

Ingredientes

para 4 comensales

  • una col rizada de unos 800 g
  • 1 cucharadita de sal
  • 4 filetes de merluza o rape de 200 g cada uno
  • 2 cucharadas de crema de queso
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de crema de leche
  • ½ cucharadita de pimienta blanca recién molida
  • 2 cucharadas de mostaza
  • ½ cucharadita de albahaca seca
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo
  • 1,2 dl de vino blanco
  • 1,2 dl de caldo de verduras caliente
  • jamón serrano cortado a daditos
  • el zumo de ½ limón

Preparar la col

Limpiar la col y blanquearla en agua hirviendo de 8 a 10 minutos. Como yo hice rollitos para dos personas, separé las hojas primero y las blanqueé 5 minutos.

Preparar la farsa

Lavar los filetes de pescado, secarlos y picar la carne hasta dejarlo muy picado.

Añadirle el zumo de limón, la crema de queso, la crema de leche, los huevos, 1 cucharada de mostaza, la albahaca, salpimentar y mezclar muy bien.

Los rollitos

Eliminar el nervio centrar de las hojas, con cuidado. Poner de 3 a 4 hojas, una sobre otra, y cubrirlas con el relleno de pescado.

Doblar las hojas por los lados y enrollarlas sobre sí mismas. Si lo crees necesario, atarlas con bramante.

Freír los rollitos, uniformemente, en una cucharada de aceite.

Mezclar la mostaza restante con el vino y verter sobre los rollitos. Taparlos y dejarlos cocer 30 minutos a fuego lento.

El acompañamiento

Picar el resto de la col y rehogar junto con el jamón en el aceite restante. Cocinar luego con el caldo de verduras 15 minutos más. Salpimentar.

Acompañar los rollitos con la col rehogada y, por supuesto, con Els capricis Xarel·lo Castanyer 😉

La Calèndula

Hacía tiempo que no sentía la necesidad de recomendaros ningún restaurante, y después de dos días en el paraíso, ¡os lo tengo que contar! Esta vez voy a hablaros de un dueto maravilloso y único, el que forman el Hotel del Teatre y el restaurante La Calèndula.

Hacía mucho tiempo que quería ir a La Calèndula, para probar la cocina de Iolanda Bustos. Tenía muchas ganas de conocerla y estar en el lugar que inspira sus platos llenos de color.

Regencós es un remanso de paz, un lugar perfecto para pasear y descansar.

El Hotel del Teatre es uno de los mejores hoteles en que he estado nunca. Ubicado en una masía del siglo XVIII, ha sido reformado con un gusto excepcional. Sobriedad, belleza y un confort único, hacen de este hotel un lugar que nunca querrías dejar. El hotel es un festival para todos los sentidos.

Colores armoniosos, materiales nobles y elementos de diseño (soy muy amante de las lámparas Artemide Tolomeo) hacen que disfrutes de cada uno de sus rincones. El paisaje y la luz hacen el resto.

Quizás el olfato sea el sentido más mimado en este hotel. Me encantan los hoteles, pero el olor de las sábanas y toallas de muchos de ellos (incluso de las habitaciones) suelen recordarme una limpiza de desinfección hospitalaria. Un olor agradable y delicado impregna el hotel. Además, el hotel ofrece una gama de productos de baño naturales.

Todo el hotel es suave: la ropa, el agua, la hierba, el aire.

Un silencio muy vivo te acompaña todo el día, repleto de conversaciones relajadas y felices y del jolgorio pajaril.

El gusto. Y aquí es donde entra La Calèndula.

La primera sorpresa es que se trata de una restaurante moderno y muy acogedor, rara avis. Para mi ha sido muy especial conocer a Iolanda y estar en el lugar en que crea (juega) con las flores para ofrecernos platos de sabores únicos y de una belleza excepcional. Tuvimos la fortuna de contar con Salvador Casasseca como cicerone, que hizo que nuestras dos cenas fueran muy especiales.

Tres aperitivos anuncian el festival de colores y sabores que se avecina: una crema de calabaza con pipas de calabaza tostadas; un higo con foie, ratafia y flores de hinojo, y una fresa eléctrica con remolacha.

Cada aperitivo es un mundo, un concepto diferente, pero los tres están deliciosos y son sorprendentes.

Pero mejor os dejo con las fotos de las dos cenas, que no hacen justicia a los platos.

Navaja marinada con miso, shiitakes, cítricos y perlas de tapioca con hinojo.

Ortigas de mar rebozadas.

Mejilones de roca gratinados con mayonesa de azafrán.

Espárragos blancos al natural con crema de foie y compuesto biodinámico de remolacha.

Carpaccio de sepia con pimentón, habitas, hierbas y flores del campo con crujiente de patata y laurel.

Brandada de bacalao bajo un velo de miel y flores con tierra de almendras, olivas e higos verdes.

Prensado de gambas de Palamós con emulsión de aguacate, Ficoide glacial (hierba helada o hierba escarchada) y helado de ajoblanco con pan de algas. Sobre la emulsión de aguacate habían unas deliciosas flores de ajo y unos ajos encurtidos en salmuera y vinagre.

Calamares con espárragos de mar y de campo salteados con un mole de hierbas.

Cochinillo ibérico crujiente con culís de algarroba, salsifís, ciruelas y orejones con flores de salvia.

Pizarra de quesos artesanos catalanes con confituras silvestres, elaboradas por ellos.

Y en exclusiva para vosotr@s, uno de los platos de la nueva carta de otoño: hatillos de calabaza fermentada rellenos de foie con caldo de setas y hierbas del bosque.

La Calèndula tiene una carta de vinos muy interesante, con una destacada presencia de vinos naturales, ecológicos y de pequeños elaboradores. Como bienvenida el restaurantes nos ofreció una copa de Petit Albet Brut Reserva 2015, un Clàssic Penedès de Albet i Noya.

Estos son los vinos que acompañaron nuestras cenas: L’Enriqueta Macabeu 2016 de Oriol Rossell; Gratitud Sauvignon Blanc 2016 y Passió Marcelan 2016 de Còsmic Vinyaters.

Mención especial merecen dos bebidas que nos sorprendieron especialmente, creadas por Iolanda: la cerveza de autor Gala de flores, una cerveza fresca y muy aromática, perfecta para acompañar cualquiera de las propuestas de platos para compartir y entrantes de Iolanda

y el Xampanyet de Saüc (sauco), un capricho, una joya aromática extremadamente delicada que hace este mundo más bonito.

El compromiso total del hotel y del restaurante con los productores locales es otro aspecto que lo hace excepcional.

El magnífico desayuno del hotel, que se ofrece en el restaurante La Calèndula, es una muestra de ello. Del desayuno no hice fotos, tendréis que ir para disfrutarlo en vivo y en directo. Al fin y al cabo, para eso están los paraísos, para disfrutarlos.