Receta para un #ViNovell (1): Calabaza y ajos tiernos con merluza envuelta en jamón ibérico

¡Ya está aquí el #ViNovell!

Los amantes del vino estos días disfrutamos de un momento muy especial, y es que acaban de salir los primeros vinos de la añada 2020, vamos, que estamos en plena fiesta del Vi Novell.

El Vi Novell es un vino jovencísimo, directo, una explosión de frescor, aromas y sensaciones. Invita a beber sin complicaciones, a relajar todos tus sentidos y disfrutar del momento.

Es también una invitación a cocinar platos rápidos y sencillos, en los que el producto es el protagonista absoluto. Así que compartiré con vosotros los platos que prepare para estos vinos. Serán entradas cortas que espero disfrutéis y os animen a cocinar y a disfrutar del Vi Novell.

Calabaza y ajos tiernos con merluza envuelta en jamón ibérico

Freír la calabaza y los ajos tiernos a fuego lento en un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Reservar sobre papel absorbente y salar.

Salpimentar el filete de merluza y envolverlo con las lonchas de jamón ibérico (ojo al salar la merluza, pues el jamón pasará sal a la carne del pescado y, además, como está frito, aumentará la sensación de salado). Freír a fuego medio-alto en la misma sartén que se ha frito la calabaza y los ajos tiernos, sin añadir aceite, primero con la parte de la piel sobre la sartén (unos dos minutos) y luego por el otro lado (un minuto).

¡Y listos! El pescado cuando se cocina envuelto en jamón (o beicon, si lo prefieres) está delicioso. Esta receta también funciona de maravilla con el rape y el lenguado.

El Trepat Novell 2020 del Celler Carles Andreu, de la D.O. Conca de Barberà, es el Vi Novell que escogimos para este plato.

Escoged el que más os guste de entre estos vinos y ¡a disfrutar del #ViNovell!

Foto: PCatS Comunicació

Juego de bloguer@s 2.0: Calabaza asada especiada rellena de tomates secos

Nueva edición de Juego de bloguer@s. En esta ocasión la prota es… ¡la calabaza! ¡Vaya sorpresa! 😉

Me lo he pasado muy bien buscando recetas, preparándola y escogiendo un vino para ella. Es de esas entradas del blog que disfruto especialmente, ya que une tres de mis pasiones: comida, libros y vino.

Esta es una receta inspirada en la receta de Calabacita cricket ball squash asada entera, del libro En casa con Jamie, editado por RBA. Un libro lleno de color, sabor y muchas ideas para cultivar verduras en casa.

Así habla Jamie de esta receta en su libro:

Yo no encontré calabacitas pequeñas, y utilicé una Butternut (también llamada cacahuete o violín). Para elaborar la receta empleé los dos extremos de la calabaza y con medio boniato confeccioné la tapa, que resultó se la parte más buena de la receta.

 

Calabaza asada especiada rellena de tomates secos

Ingredientes (para 4 personas): 4 calabacitas redondas, 1 cucharadita de orégano seco, 1 cucharadita rasa de semillas de cilantro, 1-2 guindillas rojas secas picadas, una pizca de canela molida, 8 tomates secados al sol en aceite, sal marina, pimienta negra recién molida, un puñado generoso de rúcula, aceite de oliva virgen extra, ½ limón, 250 g de queso de cabra o queso feta

Precalienta el horno a 180ºC, termostato 4. Corta una tapadera a las calabacitas en la parte de la que surge el pedúnculo. Extrae las semillas y deséchalas (en mi caso, extraje un poco de pulpa para dejar más espacio).

Tritura todas las hierbas y especias en el mortero, hasta convertirlas en polvo.

Escurre los tomates secos, pero conserva el aceite. Vierte un poco de este aceite dentro de cada calabaza y, con los dedos, unta su interior. Salpimentar el interior y perfumar con la mezcla de especias.

Pica muy finos los tomates secos y añádelos al interior de las calabazas, removiendo bien su contenido.

Coloca las tapaderas correspondientes en cada una de las calabazas. Colócalas en una bandeja apta para el horno y ásalas en el horno ya caliente durante unos 45 minutos o 1 hora, hasta que la carne en su interior esté tierna y suave (en mi caso necesitó 1 hora y ½).

Sacar las calabazas del horno y dejar templar. Mientras, salpimentar la rúcula (apio) y rociar con el aceite y el zumo de limón (yo la acompañé con apio). Cortar el queso. Poner cada calabacita en un plato y disponer la rúcula (apio) y el queso a su alrededor.

Esta preparación admite muchas variantes. El otoño, fértil en setas, nos ofrece la oportunidad de rellenarlas de setas salteadas con panceta ahumada, y antes de poner al horno, podemos incluso agregarle un poco de queso.

Acompañamos la calabaza especiada con Efecte Reserva Brut 2017 de Albet i Noya, un espumoso Clàssic Penedès fresco, vivo, sabroso y muy versátil, que se entendió de maravilla con las especias, las notas frescas y golosas de la calabaza caramelizada, el estallido de frescor del apio y la cremosidad y sapidez del queso de cabra.

Estas son mis compañeras de juerga cocinera este mes. En sus blogs encontraréis más recetas con calabaza.

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/

Mónica: http://www.dulcedelimon.com

Inma: http://entre3fogones.com/

Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

Silvia A.: http://unapizcadena.wordpress.com/

Verano tardío

Calabazas, acuarela de John Singer Sargent.

Para la medicina tradicional china el verano tardío es una estación formada por el final de agosto, septiembre y octubre.

Hoy Margarita, en su blog, nos habla de los alimentos más adecuados para esta estación y la forma en que deben consumirse.

Yo, con este menú que he preparado, os ofrezco una forma más de disfrutar de esta estación maravillosa.

Ensalada templada de garbanzos, calabaza y feta

Ingredientes (para 4 comensales):

800 g de calabaza cortada en dados de 1cm, 1 cucharada de AOVE, 2 granos de ajo pelados y picados, 800 g de garbanzos hervidos, 200 g de queso feta desmigado, 40 g de hojas de coriandro fresco, 65 g de pipas de calabaza tostadas

Para la vinagreta de pimientos rojos asados: 4 pimientos rojos asados, 2 cucharadas de vinagre de arroz, 2 cucharadas de zumo de lima, 1 cucharada de AOVE, sal, pimienta recién molida

Preparación

1 Precalentar el horno a 200ºC.

2 Mezclar la calabaza, el aceite y el ajo en un recipiente apto para el horno. Cocinar 30 minutos sin cubrir, mezclando bien de vez en cuando.

3 Mientras, preparar la vinagreta. Pelar los pimientos asados y picarlos muy pequeños. Mezclar con el resto de ingredientes en un cuenco.

4 En una ensaladera mezclar la calabaza, la vinagreta y los ingredientes restantes.

Mis tuneos

He sustituido la lima por limón, pero solo porque no encontré limas.

 

Pan de maíz

Ingredientes (para 12 comensales):

750 g de maíz, 180 ml de leche fermentada, 2 huevos ligeramente batidos, 50 g de mantequilla fundida, 150 g de harina con levadura incorporada, 170 g de harina de maíz, media cucharadita de café de sal, 60g de gruyer gruesamente rallado, 15 g de perejil picado fino

Preparación

1 Precalentar el horno a 200ºC.

2 Untar con aceite un molde de 22 cm de diámetro. Mezclar 2/3 de los granos de maíz con 2 cucharadas soperas de leche fermentada. Juntar el resto de maíz, de leche fermentada, los huevos y la mantequilla.

3 Tamizar las harinas sobre un cuenco. Añadir la sal, el queso y el perejil. Incorporar la preparación anterior (1). Mezclar bien. Verter en el molde y hornear 50 minutos. Transcurrido este tiempo, sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla, como mínimo 10 minutos, antes de desmoldar.

Mis tuneos

He sustituido la leche fermentada por yogur, la mantequilla por AOVE y el gruyer por un queso de oveja curado.

 

¿Pueden embotellarse los colores, aromas y sabores del verano tardío? ¡Sí! Albert Costa lo ha hecho con La Joaquina, el vino ideal para acompañar esta explosión de colores, aromas y sabores y disfrutar plenamente de esta estación maravillosa.

Todo en este vino nos evoca el verano tardío. La vista se llena del color del trigo dorado por el sol, su frescor anuncia un cambio de estación, y su madurez nos evoca otro verano que llega a su fin. Este es un vino para saborear sin prisas en la compañía deseada.

En la página web de la bodega podéis encontrar más información sobre este bonito homenaje que Albert ha hecho a las mujeres de Porrera: El proyecto de las mujeres. Un proyecto precioso con tres vinos solidarios.

No puedo dejar pasar la oportunidad de presentaros a Albert y a Joaquina (la foto la he tomado prestada de su cuenta de Facebook).

La Joaquina está elaborado con Escanyavella, una variedad antigua del Priorat que algunos enólogos han recuperado. La uva se prensa y el mosto se pasa a una jarra de 500 l, con el interior cubierto de cera, donde fermenta y se cría durante 3 meses.

Como siempre, os dejo con el libro que me ha inspirado estas delicias.

Por cierto, que con el pan que sobró tuvimos una cena de rechupete. Tostamos el pan y lo acompañamos de un guacamole casero y con una copa de Parxet Cuvée 21 Ecológico 2016

Otras colaboraciones con Marga:

Colores de invierno

Fantasía hindú

Primavera en crudo

Verano, rojo, sandía

Viaje a Grecia: dos mezedes y una cerveza

Sirenas – Odisea, de la serie “Antigüedades”, de Gaitis Yannis (1923-1984). Fuente: National Gallery – Alexandros Soutzos Museum.

El 29 de noviembre del año pasado hice un menú para una de las cervezas de la selección de Birrabox. Os explicaba cómo los conocí, la propuesta que me hicieron y os invité a un sabroso Viaje a Tailandia con Birrabox.

Desde entonces tengo pendientes dos viajes gastronómicos más. Hasta ahora no he tenido tiempo de retomar estos menús, y hoy tenía ganas de un viaje por Grecia… ¡hay que alargar las vacaciones como sea!

¿Quién puede resistirse a unos mezedes? Y menos aún si van acompañados de Fix Hellas Dark, una cerveza tipo Schwarzbier que le va de maravilla a los mezedes que os propongo.

Mi viaje gastronómico, como casi siempre, empezó entre las páginas de un libro: La cocina de Vefa, de Phaidon, esta vez acompañado con la música, porque no hay viaje sin música, de The Essence Of Charlie Parker.

Estos son los mezedes que escogí para Fix Hellas Dark:

  • Keftedes me kitrino kolokithi (Buñuelos de calabaza)
  • Kroketes titiou (Croquetas de queso)

¿Me acompañáis en este delicioso viaje?

 

Keftedes me kitrino kolokithi

Buñuelos de calabaza

Ingredientes

para 20-25 buñuelos

  • 1 kg de calabaza pelada y rallada
  • 150 g de espinacas picadas finas
  • 3-4 tallos de ajo fresco picados finos o 1 diente de ajo pequeño picado fino
  • 4 cebolletas picadas finas
  • 5 cucharadas de eneldo fresco picado fino
  • 5 cucharadas de hojas de hinojo picadas finas
  • 4 cucharadas de hojas de menta fresca picadas finas
  • sal y pimienta
  • 3 huevos ligeramente batidos
  • 250 g de queso feta desmenuzado (o un queso suave rallado)
  • una pizca de comino molido
  • una pizca de canela molida
  • 100 g de pan rallado
  • harina (para rebozar)
  • aceite de oliva (para freír)

Preparación

Poner la calabaza en un escurridor, salar y dejar escurrir 1-2 horas. Estrujarla con las manos para eliminar el máximo de líquido posible.

En un cuenco, mezclar las espinacas, el ajo, las cebolletas y las hierbas frescas, salpimentar al gusto y amasar ligeramente.

Añadir la calabaza, el queso, los huevos y las especias, e ir incorporando el pan rallado hasta conseguir una mezcla fina y maleable. Dejarla enfriar en la nevera 30 minutos.

A continuación hacer bolitas con la mezcla, rebozarlas en harina y aplanarlas con las palmas de las manos.

En una sartén de fondo grueso, verter 2 dedos de aceite, calentarlo y freír los buñuelos por tandas a fuego medio unos 5 minutos o hasta que se doren por ambas caras. Retirar y escurrir sobre papel de cocina.

Puedes tomarlos tanto fríos como calientes, acompañados de tzatziki (ver receta más adelante), salsa de ajo o salsa de berenjena. También puedes hacer una salsa de yogur sencilla aliñando un yogur bien batido con ajo majado, aceite y una pizca de sal.

 

Kroketes titiou

Croquetas de queso

Ingredientes

para 30 croquetas

  • 700 g de queso kaseri o gouda rallado
  • 2 cucharadas de harina
  • 3 claras de huevo ligeramente batidas
  • ¼ de cucharadita de pimienta blanca molida
  • aceite de oliva (para freír)

Preparación

En un cuenco, mezclar el queso, la harina, las claras y la pimienta.

Dejar la mezcla en el frigorífico hasta que esté espesa y maleable. Si queda demasiado blanda y pegajosa, añadir queso rallado hasta conseguir la consistencia adecuada para poderla manipular. Tomar cucharadas de la mezcla y amasar con las manos formando bolitas pequeñas (en esta fase las croquetas pueden conservarse en el frigorífico o congelarse hasta su uso).

Puedes rebozar las bolitas en huevo y luego en pan rallado, así conservarán mejor su forma.

En una sartén con el aceite bien caliente freír las croquetas, dándoles la vuelta varias veces, hasta que estén bien doradas. Retirar con una espumadera y escurrir sobre papel de cocina. Servir calientes.

 

Tzatziki

Cortar un pepino en láminas muy finas, colocarlas en un escurridor, salar con moderación y dejar escurrir dos horas. Estrujarlo con las manos para eliminar el máximo de líquido posible.

En un cuenco mezclar 750 ml de yogur (si es de tipo griego, mejor), el pepino, ¾ dientes de ajo picados finos, una pizca de sal y 3-4 cucharadas de aceite de oliva. Mezclar muy bien y conservar en la nevera hasta el momento de servir. Si lo deseas, puedes añadir 3 cucharadas de eneldo fresco picado.

 

El siguiente viaje gastronómico que nos espera es por Alemania, con Dinkelacker Privat. Pero eso será en otoño…

Juego en el Neuen See en Tiergarten, de Lesser Ury (1861-1931). Fuente: kreuzberged.com

La Calèndula

Hacía tiempo que no sentía la necesidad de recomendaros ningún restaurante, y después de dos días en el paraíso, ¡os lo tengo que contar! Esta vez voy a hablaros de un dueto maravilloso y único, el que forman el Hotel del Teatre y el restaurante La Calèndula.

Hacía mucho tiempo que quería ir a La Calèndula, para probar la cocina de Iolanda Bustos. Tenía muchas ganas de conocerla y estar en el lugar que inspira sus platos llenos de color.

Regencós es un remanso de paz, un lugar perfecto para pasear y descansar.

El Hotel del Teatre es uno de los mejores hoteles en que he estado nunca. Ubicado en una masía del siglo XVIII, ha sido reformado con un gusto excepcional. Sobriedad, belleza y un confort único, hacen de este hotel un lugar que nunca querrías dejar. El hotel es un festival para todos los sentidos.

Colores armoniosos, materiales nobles y elementos de diseño (soy muy amante de las lámparas Artemide Tolomeo) hacen que disfrutes de cada uno de sus rincones. El paisaje y la luz hacen el resto.

Quizás el olfato sea el sentido más mimado en este hotel. Me encantan los hoteles, pero el olor de las sábanas y toallas de muchos de ellos (incluso de las habitaciones) suelen recordarme una limpiza de desinfección hospitalaria. Un olor agradable y delicado impregna el hotel. Además, el hotel ofrece una gama de productos de baño naturales.

Todo el hotel es suave: la ropa, el agua, la hierba, el aire.

Un silencio muy vivo te acompaña todo el día, repleto de conversaciones relajadas y felices y del jolgorio pajaril.

El gusto. Y aquí es donde entra La Calèndula.

La primera sorpresa es que se trata de una restaurante moderno y muy acogedor, rara avis. Para mi ha sido muy especial conocer a Iolanda y estar en el lugar en que crea (juega) con las flores para ofrecernos platos de sabores únicos y de una belleza excepcional. Tuvimos la fortuna de contar con Salvador Casasseca como cicerone, que hizo que nuestras dos cenas fueran muy especiales.

Tres aperitivos anuncian el festival de colores y sabores que se avecina: una crema de calabaza con pipas de calabaza tostadas; un higo con foie, ratafia y flores de hinojo, y una fresa eléctrica con remolacha.

Cada aperitivo es un mundo, un concepto diferente, pero los tres están deliciosos y son sorprendentes.

Pero mejor os dejo con las fotos de las dos cenas, que no hacen justicia a los platos.

Navaja marinada con miso, shiitakes, cítricos y perlas de tapioca con hinojo.

Ortigas de mar rebozadas.

Mejilones de roca gratinados con mayonesa de azafrán.

Espárragos blancos al natural con crema de foie y compuesto biodinámico de remolacha.

Carpaccio de sepia con pimentón, habitas, hierbas y flores del campo con crujiente de patata y laurel.

Brandada de bacalao bajo un velo de miel y flores con tierra de almendras, olivas e higos verdes.

Prensado de gambas de Palamós con emulsión de aguacate, Ficoide glacial (hierba helada o hierba escarchada) y helado de ajoblanco con pan de algas. Sobre la emulsión de aguacate habían unas deliciosas flores de ajo y unos ajos encurtidos en salmuera y vinagre.

Calamares con espárragos de mar y de campo salteados con un mole de hierbas.

Cochinillo ibérico crujiente con culís de algarroba, salsifís, ciruelas y orejones con flores de salvia.

Pizarra de quesos artesanos catalanes con confituras silvestres, elaboradas por ellos.

Y en exclusiva para vosotr@s, uno de los platos de la nueva carta de otoño: hatillos de calabaza fermentada rellenos de foie con caldo de setas y hierbas del bosque.

La Calèndula tiene una carta de vinos muy interesante, con una destacada presencia de vinos naturales, ecológicos y de pequeños elaboradores. Como bienvenida el restaurantes nos ofreció una copa de Petit Albet Brut Reserva 2015, un Clàssic Penedès de Albet i Noya.

Estos son los vinos que acompañaron nuestras cenas: L’Enriqueta Macabeu 2016 de Oriol Rossell; Gratitud Sauvignon Blanc 2016 y Passió Marcelan 2016 de Còsmic Vinyaters.

Mención especial merecen dos bebidas que nos sorprendieron especialmente, creadas por Iolanda: la cerveza de autor Gala de flores, una cerveza fresca y muy aromática, perfecta para acompañar cualquiera de las propuestas de platos para compartir y entrantes de Iolanda

y el Xampanyet de Saüc (sauco), un capricho, una joya aromática extremadamente delicada que hace este mundo más bonito.

El compromiso total del hotel y del restaurante con los productores locales es otro aspecto que lo hace excepcional.

El magnífico desayuno del hotel, que se ofrece en el restaurante La Calèndula, es una muestra de ello. Del desayuno no hice fotos, tendréis que ir para disfrutarlo en vivo y en directo. Al fin y al cabo, para eso están los paraísos, para disfrutarlos.

Juego de bloguer@s 2.0: torta di zucca o el pan nunca se tira

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Este mes el ingrediente más votado en el juego de bloguer@s fue la calabaza. Ya sabéis que no soy muy postrera, pero si hay unos postres que me pierden son los pudín que tienen como base el pan. Soy muy panarra, y para mi, estos dulces son el no va más. Que aprovechando el pan duro se pueda conseguir una aromático y suculento dulce me sigue pareciendo un milagro.

¿Quién no tiene pan duro en casa? ¿A quién no le gusta el dulce? ¿Quién se resiste a hacer un dulce fácil y muy sabroso? Eso pensaba yo… ¡al ataque!

Torta di zucca

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Ingredientes

  • 1 kg de calabaza
  • 100 g de pasas
  • 100 ml de ron
  • 200 ml de leche
  • 200 g de pan duro
  • 100 g de amaretti
  • 1 naranja
  • 200 g de azúcar
  • 50 g de piñones
  • 2 huevos (claras y yemas por separado)
  • mantequilla
  • harina

 

¡Manos a la obra!

Corta la calabaza en trozos grandes y cocer en un poco de agua hirviendo o bien cocer entera, a horno precalentado a 180 ºC durante 45-60 minutos (hasta que esté tierna). A continuación dejar enfriar.

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Macerar las pasas en el ron durante 20 minutos. Batir la calabaza con la leche, verter la masa en una fuente e incorporar las pasas bien exprimidas. Incorporar también el pan duro y las amaretti bien desmenuzadas. Rallar la monda de la naranja y exprimir el zumo. Agregar ambos ingredientes junto con el azúcar, los piñones y las yemas de huevo a la masa de calabaza y mezclar bien. Montar las claras y mezclar con cuidado.

Untar un molde de unos 26 cm de diámetro con mantequilla y espolvorear de harina. Repartir la masa de calabaza por el molde y cocer durante una hora en el horno precalentado a 180 ºC.

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Es recomendable servir este postre frío y dejarlo reposar un día en la nevera, para que se combinen mejor sus sabores. El autor de esta maravillosa receta aconseja acompañarlo con un vino de marsala. Yo lo acompañé con un delicioso té verde de Soloinfusiones.

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Mis tuneos

1. Os aconsejo hacer la calabaza al horno, su sabor es más intenso y su textura más carnosa.

2. Como no tenía amaretti utilicé galletas de canela.

3. No tenía ron así que emborraché las pasas con brandy de Jerez.

4. Creo que las proporciones de pan y huevos deben ser las siguientes: 150 g de pan y 3 huevos. El pudín estaba delicioso pero le sobraba, para mi gusto, un poco de pan y le faltaba un huevo.

5. Como este pastel de calabaza me pareció un pudín, decidí utilizar un molde rectangular.

 

Estos son mis compañer@s de juerga cocinera en esta edición del Juego de bloguer@s 2.0:

Carlota: https://articuina.wordpress.com

Aisha: http://cocinadeaisha.blogspot.com.es/

Fran: https://cocinaryacomer.wordpress.com/

Carmen: https://croqueteandoo.wordpress.com/

Mònica: http://dulcedelimon.com

Rebeca: http://enganchadosalacocina.wordpress.com/

Inma: http://entre3fogones.com/

Ana: https://entreobleasyaloloco.wordpress.com/

Leila: http://lanuevacocinadeleila.blogspot.com.es

Ligia: https://losdulcesdeligia.wordpress.com/

Maribel: https://picoteandoideas.wordpress.com/

Neus: https://rorosacabolas.wordpress.com/

Susanna: http://trumpi.blogspot.com.es/

Silvia: http://unapizcadena.wordpress.com/

Y este es el maravilloso libro del que he sacado la receta, fuente de inspiración sin fin.

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