Zapallitos para Martí

Este es mi único cofre del tesoro. No quiero ninguno más. Mafalda me salva una y otra vez de la imbecilidad que nos rodea. Así que acudo a ella cuando necesito reír y no perder el sentido crítico del mundo. Cincuenta y seis años después de su nacimiento, cada tira sigue teniendo pleno sentido en la actualidad.

Durante estos días he vuelto de nuevo a Quino, y he pasado con Mafalda los últimos minutos de muchos días antes de apagar la luz y entregarme a los caprichos de Morfeo.

En una de las tiras con la sopa como protagonista (no comparto con ella la aversión a la sopa :-), encontré una referencia gastronómica que desconocía, y no me refiero al panqueque 😉

Inmediatamente busqué que era un zapallito, y decidí hacerle un pequeño homenaje a esta eterna niña-viejuna. Aunque no encontré esta variedad, valga la intención y la ilusión.

Como por suerte las alegrías tampoco nunca vienen solas, coincidió esta lectura con la llegada de la cesta de Conreu Sereny

y del Pack Prèmium de Albet i Noya.

Triada perfecta para una noche cualquiera. Aquí os dejo la receta.

 

Calabacines rellenoIngredientes: calabacines, carne picada de lo que te apetezca (ternera, cerdo, cordero, pollo o mezcla de carnes), tocino salado, tomates cherry, zanahoria, ajos tiernos, puerro, pan rallado, queso, aceitunas rellenas de anchoa (no están en la imagen, pero me apeteció ;-), aceite de oliva virgen extra, vino de Jerez, laurel, sal y pimienta negra recién molida.

 

Vaciar con cuidado los calabacines, desechar las semillas, pero reserva la carne.

Picar todos los ingredientes muy pequeños e irlos incorporando a la cazuela, con aceite y a fuego medio, en este orden: tocino, zanahoria, puerro y ajos tiernos. Dejad un intervalo de 5 minutos entre ingrediente e ingrediente. Cuando todo esté bien pochado, incorporar la carne pica, mezclar bien, y cuando empiece a estar cocinada,

añadir los tomates cherry cortados por la mitad (primero dejarlos con la parte de la pulpa boca arriba, y a los 5 minutos girarlos y chafarlos con ayuda de la cuchara).

Añadir el laurel y el Jerez, mezclar bien, y cocinar a fuego suave unos 30 minutos.

Mientras, preparar el resto de los ingredientes. Cortar una parte del queso en trocitos y rallar el resto (en mi caso con corteza incluida). Rallar el pan y cortar las aceitunas en cuartos.

Cuando la carne esté hecha, incorporar las aceitunas y mezclar. Precalentar el horno a 220ºC. Rellenar los calabacines. Distribuir sobre ellos los trocitos de queso, a continuación, el queso rallado y espolvorear con el pan rallado. Rociar con un hilo de aceite y cocinar de 20 a 30 minutos, según el grosor del calabacín.

Estos calabacines están deliciosos.

Los acompañamos con Reserva Martí 2013, que les vino de perlas tanto a los calabacines como a la larga y maravillosa sobremesa.