Tiempos de guisos y libros

Han pasado cinco años desde que hice Un menú para Maite. Si hay algo que las redes sociales hacen posible es establecer afinidades electivas con personas que no tendrías la oportunidad de conocer, y Maite es una de ellas.

En estos días un poco excepcionales de pandemia y encierro, las redes pueden ser una pesadilla, pero también una oportunidad para disfrutar y aprender, y los viajes que nos propone Maite en Grand Tour, su blog, son siempre una oportunidad para ello. Entrad en su mundo, leed y disfrutad.

Ayer, para cenar, volví ha preparar uno de los platos de pescado que más me gusta, un suquet.

Recetas de suquet hay muchas, pero mi preferida (y la que siempre hago) es la que llamo al modo del poeta Narcís Comadira. Una receta sencilla, rápida y sabrosa, que tenía muchas ganas de compartir con vosotr@s, y la petición de Maite ha hecho que me decida de una vez ha hacerlo.

Cocinar y leer son dos de mis pasiones. Narcís Comadira es para mi muy especial, como lo es su libro Fórmules magistrals, un dietario gastronómico con sabrosas recetas y bonitos (a mi me encantan) dibujos del poeta.

“De suquets n’hi ha de moltes menes, tantes com pobles, peixos i —m’atreviria a dir— cuiners. Tothom fa el peix amb suc a la seva manera i cal dir d’entrada que totes són bones mentre es respectin quatre condicions fonamentals: que l’oli sigui bo, que l’aigua sigui escassa, que el foc sigui viu i que el peix sigui fresc. Res més.”

Así de simple y maravilloso. Toda una invitación a disfrutar de los sabores sin disfraz, de un suquet en el que la calidad de los ingredientes y la mínima intervención en su preparación anuncian delicias para los amantes del pescado.

“Jo avui els proposo un suquet de rascassa perquè, a part de ser molt bo, és el primer que vaig menjar, quan tenia nou o deu anys, fet per en Pau, un pescador de Roses, cuinat sobre la sorra de Cala Jóncols, quan tot allò era encara un paradís terrenal.”

La receta es maravillosa, pero yo la he simplificado aún más, porque ya que no voy a poder disfrutar de un suquet a pie de playa, también he prescindido de cocinarlo con las cabezas al fondo de la cazuela y con las patatas sobre ellas, como nos cuenta el poeta. Normalmente (no es el caso de las fotos que veréis), en vez de eso, con las cabezas hago un fumet con el que regar la preparación.

La rascassa es un pescado de roca delicioso, como todos los pescados de roca, pero la receta sirve para cualquier pescado. Solo tendremos que adaptar el tiempo de cocción del pescado en función de su consistencia. Ni que decir tiene que es más que recomendable cocinarlo siempre con la espina.

Suquet al modo del poeta

Ingredientes: unos cuantos ajos, pimiento verde, pescado, fumet (poco), patatas, aceite de oliva virgen extra y sal.

Freír los ajos enteros y con piel, a fuego vivo, en un buen chorro de aceite. Cuando estén dorados añadir el pimiento verde cortado pequeño, remover y enseguida incorporar las patatas peladas y cascadas no muy grandes, dorarlas un minuto y regar con el fumet hecho con las cabezas del pescado (recordad, el mínimo necesario; es preferible que a media cocción giréis las patatas para que se hagan bien por todos los lados, aunque confieso que a mi me gusta caldoso, para chafar las patatas y… mmmmm :-).

Mientras se cuecen las patatas (tardarán de 8 a 10 minutos, dependiendo del tamaño), preparar un allioli cortado (sin ligar) con un ajo y aceite, que le dará el gran toque final.

Añadir al guiso el pescado cortado a trozos cuando le falten 5 minutos a las patatas, y cocinar 6 minutos más. Yo dejo el pescado sobre las patatas, sin mezclar, así se hace casi al vapor y queda en su punto, y le doy la vuelta a los 3 minutos.

Cuando esté listo, regar con el alioli, mezclar bien removiendo la cazuela con cuidado y servir.

Los tiempos de cocción de las patatas y el pescado dependerán del tamaño de los trozos y del tipo de patata y pescado que hayáis escogido. Si queréis el guiso con un sabor más suave, prescindid del allioli final, aunque el toque es realmente chulo.

Leer siempre es viajar, y hacerlo de la mano de Narcís Comadira es hermoso. Dies de França y Camins d’Itàlia son dos libros con los que he disfrutado mucho. Estos días voy a volver a su poesía.

Salud, buena mesa y buenas lecturas 😉