Amig@s, vino y bizcocho

El verano es muy inspirador. Para hacer frente al calor nada mejor que relajarse y hacer planes. Planear viajes, o comidas y cenas ligeras y caprichosas con l@s amig@s, y pensar en los vinos que descubrirás en esos viajes, o que acompañarán esas comidas y cenas. Y por supuesto, es el momento de hacerlo.
Un viaje te lleva a otro, pero también te lleva a una comida, y no a una comida cualquiera, sino a una que preparas pensando exclusivamente en uno de los vinos que te has traído en la maleta. Un viaje no acaba nunca, y sigue cuando preparas una comida pensando en una persona especial, que estás deseando que pruebe ese vino.

El verano pasado estuvimos en La Rioja, os lo conté en Verano riojano, y visitamos El Mozo Wines. Gorka nos mostró la bodega, paseamos con él entre viñas y nos contó historias. Quisimos formar parte de una de ellas y nos llevamos a casa una botella de El cosmonauta y el viaje en el tiempo.

A los pocos días de llegar a casa planeé una comida en la terraza con Rosa Rius, una buena amiga y sumiller. El Cosmo es sin duda un vino especial, y quería abrir esta magnum con ella. El Cosmo es un clarete fresco, sorprendente y sumamente versátil, que acompaña a la perfección una comida como la que preparé.

Siguiendo los consejos de Gorka decidí preparar una comida de picoteo. Todo lo que preparé es sencillo, ligero y muy tentador, ideal para una comida o una cena de verano. Puede hacerse en varios tiempos, y así el día de la comida solo tienes que ocuparte del toque final. Y lo que es mejor, ¡casi no tienes que cocinar! (eso sí, la última media hora antes de la comida tendrás que estar pendiente del horno, en plan ¡más madera! 😉

Rosa trajo un bizcocho de naranja delicioso, cuya receta aparece al final de este post. Me dijo que podía incluirla y eso me hizo muy feliz, porque el bizcocho es una auténtica maravilla.

Pero antes de este dulce final, encontraréis el resto de recetas. Este fue el menú:

1. Almendras fritas

2. Corazones de alcachofa y salmón

3. Espárragos en masa crocante

4. Rollitos de mortadela y queso

5. Canapé de compota de manzana con butifarra negra

6. Barritas de hojaldre y jamón

7. Vieiras maceradas con bacón o panceta

8. Pinchos de pollo asiáticos

9. Anchoas

10. Bizcocho de naranja

 

1. Almendras fritas

2. Corazones de alcachofa y salmón

Esta receta la saqué de un blog que ya no existe: recetasen5tweet. La reproduzco para vosotr@s, con algún añadido mío.

Ingredientes: corazones de alcachofas en conserva, queso de untar, cebollino, salmón ahumado.

Elaboración. Escurrir el caldo de las alcachofas y dejarlas un buen rato boca abajo, sobre un trapo seco. A continuación sacar unas cuantas hojas del centro, para poder rellenarla, y cortar un poco la base para que se mantenga de pie. Mezclar el queso con el cebollino cortado pequeño y rellenar la alcachofa con el queso. Cubrir la alcachofa con un trozo de salmón ahumado.

3. Espárragos en masa crocante

La receta que me inspiró es de Natalia Penchas. Os explico mi versión.

Ingredientes: espárragos verdes, masa de hojaldre, queso Parmesano recién rallado, aceite de oliva virgen extra.

Elaboración. Precalentar el horno a 180ºC. En una olla con agua hirviendo con sal, cocer los espárragos 4 minutos. Escurrirlos y sumergirlos en agua fría, secarlos muy bien y reservar. Envolver los espárragos sin dejar parte verde visible. Pincelar con aceite, espolvorear con el queso y hornear hasta que doren.

Si hay niñ@s, podéis hacer pequeñas momias de Frankfurt. El procedimiento es el mismo. En la red encontraréis mucho modelos divertidos.

4. Rollitos de mortadela y queso

Una receta fácil y que puedes preparar el día anterior.

Tienes la receta en Verano italiano.

5. Canapé de compota de manzana con butifarra negra

Ingredientes: pan de molde, butifarra negra, manzanas, zumo de limón, aceite de oliva virgen extra.

Elaboración. Haz una compota con las manzanas troceadas y el zumo de limón, la manzana debe quedar cocida pero entera, crujiente.

Corta el pan de molde en círculos (o cuadrados) pequeños, que puedan comerse de un solo bocado, y tuéstalos en el horno por ambos lados. Cubre cada tostadita con un poco de compota y con una rodaja de butifarra negra frita vuelta y vuelta en una sartén con un poco de aceite. Servir enseguida.

La compota puedes hacerla el día de antes.

6. Barritas de hojaldre y jamón

Esta receta de Nati recetas caseras hace las delicias de pequeños y grandes. ¡No duran ni un minuto en la mesa!

7. Vieiras maceradas con bacón o panceta

Una receta que siempre triunfa de Pinchos y canapés. Nunca faltan en los momentos especiales.

8. Pinchos de pollo asiáticos

Sencillos y muy sabrosos, puedes prepararlos el día de antes y dejarlos listo para freír.

Ingredientes: 500 g de pollo cortado en dados de 2 cm, jengibre fresco rallado (al gusto), 2 dientes de ajo picados fino, 2 cucharadas de salsa de pescado, 1 cucharada de Jerez seco, ½ cucharadita de sal, ½ cucharadita de pimienta, 2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra, hierbabuena fresca para decorar.

Elaboración. Remojar las brochetas de madera en agua mientras se prepara la receta.

Poner en un cuenco todos los ingredientes, menos el aceite y la menta, mezclar y dejar en adobo, por lo menos 20 minutos.

Escurrir la carne y conservar el adobo. Secar las brochetas y ensartar en ellas la carne.

Untar una sartén antiadherente o una parrilla con aceite y cuando esté caliente freír las brochetas, entre 3-4 minutos, dándoles vueltas regularmente para que se doren por todos los lados. Irlas rociando con un poco del adobo.

Decorar con hierbabuena y servir con la salsa vietnamita.

Salsa vietnamita. Mezclar en un cuenco 2 cucharadas de salsa de pescado, 2 cucharadas de agua fría, 2 cucharadas de hojas de cilantro fresco picadas, 1 cucharadita de guindilla roja picada y 1 cucharadita de azúcar moreno. Servir enseguida.

La receta es de este maravilloso libro.

9. Anchoas

Ya sabéis que cuando incluyo anchoas en un menú es porque son muy especiales, son las Anchoas con sal y pimienta que hago cada año, receta de Carme Ruscalleda.

10. Bizcocho de naranja

Un bizcocho tierno, fresco y muy sabroso, que se mantiene así durante muchos días. La guinda perfecta para esta comida.

Gracias Rosa por compartir con nosotr@s esta receta. Receta del Bizcocho de naranja

Verano riojano

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Este verano, como muchos ya sabéis, hemos estado en La Rioja. Han sido 15 día magníficos, llenos de descubrimientos de todo tipo, de algunos de los cuales os quiero hablar. Se acercan las vacaciones de Semana Santa, y quizás os apetezca un viaje a La Rioja. Si es así, sin duda esta pequeña crónica os puede ayudar.

Lo mejor de este viaje, sin ninguna duda, ha sido el Cicerón de lujo que hemos tenido, Juan Cuatrecasas, al que de nuevo quiero agradecer su generosidad. Sin ti este viaje no hubiera sido lo mismo.

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Si no conocéis el blog de Juan, tenéis que visitarlo. En El alma del vino encontraréis vinos y mucho más.

Campamento base 1: Haro

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Nosotros llegamos a Haro en tren, y creedme, no hay mejor entrada a esta ciudad. Bajas del tren y estás en el corazón del Barrio de la Estación. El Barrio de la Estación está formado por siete bodegas. Dedicamos tres mañanas a descubrir los vinos de algunas de ellas.

Descubrir los vinos de Roda (y el aceite) fue maravilloso.

Pasamos una agradable y larga mañana de domingo probando los vinos de Gómez Cruzado, para mi otro grato descubrimiento, con bautismo de vino incluido 😉

Visitamos dos de las bodegas de este barrio tan particular: Bodegas Bilbaínas

y Muga.

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La visita a Muga fue muy especial, porque nos mimaron mucho. Fue un placer conocer a Ana, siempre es emocionante conocer personalmente a las personas que hay detrás de las redes, y fue un lujo visitar la bodega de la mano de Cristina. ¿Os apetece dar un paseo por Muga?

Nuestro primer contacto con las viñas fue una preciosa caminata desde Haro hasta Briones, donde visitamos el Museo Vivanco de la Cultura del Vino.

Otro paseo que os recomiendo es el que va de Haro a Briñas, por las orillas del Ebro (GR99, Caminos del Ebro).

Quedaron muchas visitas que hacer, muchos caminos por andar y muchos vinos por descubrir. Por suerte tenemos un maravilloso tren Barcelona-Haro, así que ya estamos haciendo planes para una nueva escapada 🙂

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Campamento base 2: Laguardia

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Llegamos a Laguardia en autobús, atravesando viñas y viñas y más viñas. En nuestro primer día en Laguardia dimos un largo paseo por las lagunas de Laguardia, sin duda la mejor forma de tomar contacto con esta población y con sus viñas.

El segundo día de nuevo nos calzamos las botas de caminar, esta vez para ascender por las montañas (ruta Laguardia-Lagrán-Laguardia).

Desde Laguardia visitamos varias bodegas: Marqués de Riscal, Viñedos del Contino, El Mozo Wines y Casa Primicia.

Y es sobre estas dos últimas que os voy a hablar. Visitamos El Mozo Wines con Juan. Gorka nos enseñó la bodega y las viñas. Fue una bonita mañana llena de descubrimientos, y uno de ellos nos lo llevamos a casa: El cosmonauta y el viaje en el tiempo. A los pocos días de llegar a casa la abrimos, con alguien especial y un menú muy particular, que pronto tendréis en el blog. De momento os dejo con un paseo por su bodega y sus viñas.

El último domingo en Laguardia visitamos Casa Primicia. Si vais a Laguardia tenéis que visitar esta bodega, nunca había visto nada tan especial. Mikel hizo que la visita fuera emocionante y muy hermosa, su pasión y su cultura cala desde el primer momento en ti, y te entregas a este viaje por los calados subterráneos entre piedras, madera y bellas historias.

No había probado nunca sus vinos, y fueron otro grato descubrimiento. Carravalseca… al probarlos volvió a mi cabeza nuestro paseo por la laguna; estos vinos no se me van a olvidar nunca. De vuelta en casa volvimos a sentir la calidez y la sal de la laguna, pero de esto os hablaré en otro momento, porque este vino y el Graciano tuvieron dos menús especiales.

Por cierto, en Laguardia me aficioné a la pelota vasca. Aún echo de menos los atardeceres en el frontón…

Temas a parte son la visita a la quesería Los Cameros, en Haro,

y las cenas en Los Parajes, donde volveremos para alojarnos en su precioso hotel (cosa que no hicimos esta vez) y para volver a disfrutar de unos profesionales magníficos y una comida deliciosa.

Tanto la quesería Los Cameros como Los Parajes tendrán también una entrada en el blog.

Poco a poco he ido reconstruyendo este viaje, y he vuelto a disfrutar de muchos de los momentos que vivimos y de las personas que conocimos y nos dedicaron unas horas de su vida. Haro y Laguardia bien valen un viaje, y dos, y tres 🙂 Si aún no habéis estado, no lo dudéis, disfrutaréis. Y si ya habéis estado… ¡a que esperáis para repetir!

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