Juego de bloguer@s 2.0: Trenza de pan de patata, habas y salchichón

Las habas y los frutos rojos son las protas de esta nueva edición de Juego de bloguer@s. Me chiflan las habas.

Decidí buscar entre mis libros de cocina italiana una receta. Cuando se trata de verduras, la cocina italiana tiene recetas imaginativas y deliciosas, lo que no me imaginaba es que acabaría haciendo un pan de habas.

En un apartado dedicado a las Merende (‘Tentempiés’), del libro Dos italianos entre fogones, de Antonio Carluccio y Gennaro Contaldo, encontré una receta que me pareció muy original y sabrosa, la Treccia di patate, fave e salame. Inmediatamente supe que sería la excusa para una cena muy apetitosa, y para abrir un vino mediterráneo.

Esta trenza es un pan rústico típico de Apulia, se elabora con restos de embutidos y constituye una comida sustanciosa para las largas jornadas de trabajo en el campo.

Como no iba a encontrar un salami de calidad, decidí elaborar este pan con un magnífico salchichón de Vic. Acompañamos el pan con salchichón, queso Parmesano y aceitunas, y fue una cena de lujo.

Trenza de pan de patata, habas y salchichón

Ingredientes: 200 g de patatas, 450 g de habas, 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (y un poco para engrasar), 2 dientes de ajo, 100 g de salami (salchichón en mi caso) cortado en daditos, 500 g de harina de fuerza (yo utilicé harina de centeno), 15 g de levadura fresca disuelta en un poco de agua tibia (o un sobre de 10 g de levadura seca), 200 ml de agua tibia (y 3 cucharadas más para untar), sal y pimienta negra recién molida.

Hervir las patatas en agua con sal, con la piel, hasta que estén tiernas. Dejar enfriar, pelar y aplastar con un tenedor. Calentar 2 cucharadas de aceite en una sartén, añadir los dientes de ajo y saltear un minuto, luego incorporar las habas, sazonar al gusto y cocer durante unos minutos. Bajar el fuego, tapar y cocer 5 minutos más.

Trocear el salchichón. Colocar las habas en un cuenco, trocear los ajos y añadirlos a las habas. Incorporar el salchichón, mezclar bien y dejar enfriar.

Colocar la harina en una superficie de trabajo o en un cuenco grande, hacer un hueco en el centro y añadir la levadura, las patatas, las habas y el agua tibia. Mezclar bien hasta obtener una masa suave. Formar una bola, tapar con un trapo y dejar en un lugar caliente 1 hora hasta que la masa haya doblado el tamaño.

En una superficie de trabajo enharinada, dividir la masa en tres porciones. Formar una salchicha larga y fina, de unos 60 cm de largo cada una. Cuando estén listas las tres, darle forma de trenza, colocar en una bandeja de horno ligeramente untada en aceite y unir los extremos para formar un pan redondo (yo hice una trenza pequeña, así que dejé el pan en forma de trenza alargada). Tapar con un trapo y dejar en un lugar caliente para que suba durante 30 minutos más.

Precalentar el horno a 220 ºC. Mezclar el agua y el resto del aceite y pintar la parte superior del pan. Poner en el horno, bajar la temperatura a 200 ºC y hornear durante 40 minutos hasta que se dore. Retirar del horno y dejar enfriar.

De Apulia a Mallorca. Ses Nines Negre 2019 es un vino elaborado por el Celler Tianna Negre, una bodega mallorquina.

Este vino joven fresco, sabroso y ligero, con muchas notas de fruta, flores y plantas aromáticas mediterráneas, acompaño a la perfección esta deliciosa cena. Vino, pan, aceitunas, salchichón y queso, ¿qué más se puede pedir? Solo se me ocurre una cosa, verano y terraza 😉

Estas son mis compañer@s de juerga cocinera este mes. En sus blogs encontraréis más recetas.

Elvira: https://www.asisecomeengranada.com/

Mónica: http://www.dulcedelimon.com

Inma: http://entre3fogones.com/

Maryjose: http://tapitasypostres.blogspot.com.es/

¡Viva la R-Evolution!

De nuevo ha sido Maite (Tiempos de guisos y libros) la que ha hecho que abandone dos entradas que estoy preparando para el blog y me lance a la aventura.

Libros de cocina, Italia, vino… eso es lo que consigue Maite, hacerme escribir sobre lo que más me gusta, y es que su entusiasmo es siempre una invitación a compartir las cosas sencillas que nos proporcionan esos impagables momentos de pequeña felicidad.

Este libro es una verdadera delicia.

Las recetas que me parecen más fascinantes son las de verduras. Creo que pocas cocinas saben sacarles tanto partido como la italiana. Crudas o cocinadas, calientes o frías, todas las propuestas que hay en él son un festival de color y sabor.

 

La receta: Patate arraganate

Patatas al horno con tomate, orégano y albahaca

Ingredientes: 7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 500 g de patatas cortadas en rodajas finas, 1 cucharadita de orégano seco, sal, pimienta negra recién molida, un puñado grande de hojas de albahaca cortadas en trozos, 300 g de cebollas rojas cortadas en rodajas, 400 g de tomates cherry cortados por la mitad y sin semillas y una cucharada de vino blanco.

Precalentar el horno a 180º C.

Poner 3 cucharadas de aceite de oliva en una fuente para el horno o plato de asar. Colocar una capa de patatas, espolvorear un poco de orégano, salpimentar y esparcir unas hojas de albahaca. Seguir con una capa de cebollas y tomates y rociar el aceite de oliva restante. Seguir con otra capa de patatas y repetir todo el proceso hasta haber añadido toda la verdura al plato. Rociar con el resto de aceite de oliva y el vino blanco.

Tapar con papel de aluminio y poner en el horno durante 45 minutos. Retirar el papel de aluminio y despegar las patatas del fondo de la bandeja con un tenedor, con cuidado de no romperlas. Volver a poner en el horno durante 15-20 minutos más hasta que las patatas estén hechas. Servir inmediatamente.

Mis tuneos: utilicé orégano fresco en vez de seco y también un poco de tomillo fresco. No saqué las semillas a los tomates. Sobre las cucharadas de aceite que ellos proponen, mejor vais rociando las capas con prudencia, porque a mi no me cuadran sus cálculos 😉

Para esta cena tan sencilla y sabrosa tuve claro desde el primer momento qué vino escoger: Indígena 2019, un vino 100 % Garnatxa de la bodega Parés Baltà.

A l@s que me seguís por redes no os sorprenderá. No es un secreto que esta bodega del Penedès me gusta muchísimo. Considero que Marta Casas, una de las enólogas de la bodega, hace un gran trabajo, es una persona inquieta, llenas de vida e ilusión. Su línea R-Evolution define a la perfección algunas de sus virtudes. Cada botella contiene su ansia de contarnos cómo siente el territorio y cada variedad, y cuando la descorchas un torrente de vida y frescor te desborda. Son vinos que con su juventud y frescura acompañan a la perfección cualquier festín de verduras, haciendo crecer en mí el estado de alegría al que me eleva un ágape así.

Como podéis comprobar, son vinos con un precio muy asequible. Un precio modesto si lo comparamos con el placer que proporcionan.

Hace unas semanas hice una compra de vinos a Parés Baltà en la que incluí cuatro vinos de esta colección, vinos para los que preparé cenas sencillas y ligeras, llenas de color y sabor, de alegría, en consonancia con los vinos.

Lo dicho: ¡viva la R-Evolution!